Bolivia: cuando el pueblo protesta, el Gobierno de Rodrigo Paz lo llama terrorismo
Bolivia lleva 46 días en una crisis social abierta contra el Gobierno de Rodrigo Paz. No son dos marchas aisladas, ni una rabieta sectorial, ni una protesta de trámite para llenar titulares. Son más de seis semanas de movilizaciones, bloqueos, detenciones, acusaciones cruzadas y una tensión política que el Ejecutivo ha decidido administrar como se administran las crisis desde la derecha: dejando que el conflicto se pudra mientras se criminaliza a quienes protestan.
Netanyahu sabotea el acuerdo mientras Israel sigue bombardeando Líbano
El acuerdo anunciado entre Estados Unidos e Irán tenía que abrir una rendija. No una paz justa, no una solución profunda, no el fin de la maquinaria de guerra que lleva décadas triturando Oriente Medio, pero al menos una pausa. Un freno. Algo parecido a respirar. Sin embargo, Benjamin Netanyahu ha decidido recordar al mundo quién manda cuando el militarismo se siente impune: Israel ha seguido atacando Líbano incluso después del anuncio del pacto.
Irán no necesitó una bomba atómica: le bastó con cerrar el grifo del mundo
En octubre de 1973, durante la primera gran crisis del petróleo, las gasolineras de Estados Unidos tuvieron que colgar carteles de “Sorry, last car in this line” para cortar colas interminables y racionar combustible. Medio siglo después, la escena sigue explicando el mundo mejor que muchos discursos oficiales. Cuando la energía se atasca, las grandes potencias dejan de hablar de principios y empiezan a contar barriles.
Donald Trump ha vendido durante más de 100 días la guerra contra Irán como una operación inevitable para impedir que Teherán cruzara la línea nuclear. Rendición incondicional. Desmantelamiento del programa atómico. Máxima presión militar. El repertorio habitual. Mucha épica de despacho, mucho gesto imperial, mucha testosterona televisada. Pero el acuerdo cerrado ahora con los iraníes deja al descubierto una verdad bastante menos heroica: la prioridad real nunca fue la bomba, sino el estrecho de Ormuz.
La UE vuelve a proteger a Ben Gvir mientras Israel convierte la impunidad en política de Estado
La Unión Europea ha vuelto a hacer lo que mejor se le da cuando el Estado de Israel cruza otra línea: hablar mucho, reunirse mucho, indignarse un poco y no hacer lo suficiente. El 15 de junio, los 27 ministros y ministras de Exteriores se reunieron en Luxemburgo y fueron incapaces de alcanzar un acuerdo unánime para sancionar a Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel y figura central de la extrema derecha israelí.
Blackwater en Ecuador: Noboa convierte la seguridad pública en negocio mercenario
Daniel Noboa anunció en marzo de 2025 una “alianza estratégica” con Erik Prince, fundador de Blackwater, para reforzar la lucha contra el “narcoterrorismo” y proteger el espacio marítimo frente a la pesca ilegal. La frase suena limpia, casi administrativa. Seguridad, crimen organizado, cooperación, control. Ya conocemos ese idioma. Es el idioma con el que se privatizan las guerras, se blindan los negocios y se vende como eficiencia lo que en realidad es renuncia democrática.
El museo de la mentira: la ultraderecha chilena quiere maquillar el golpe de Pinochet
La ultraderecha chilena ha encontrado una nueva forma de insultar a la memoria democrática: proponer un “museo de la verdad” para reinterpretar los años de Salvador Allende antes del golpe de Augusto Pinochet. No es una ocurrencia inocente. No es una disputa académica. No es un debate sereno sobre archivos, testimonios y complejidades históricas. Es otra cosa. Es una operación política para envolver el pinochetismo en papel institucional y venderlo como neutralidad.
De De la Espriella a Alvise: cuando el esperpento se vuelve programa político
Hay una pregunta incómoda que atraviesa España, Colombia y buena parte del mundo: por qué tanta gente acaba votando a quienes parecen salidos de una parodia grotesca de la política. No hablamos de personajes excéntricos sin consecuencias. Hablamos de dirigentes, candidatos y agitadores que convierten la democracia en plató, la rabia social en mercancía y el miedo en papeleta. De Abelardo De la Espriella a Alvise Pérez hay un hilo evidente: la política convertida en espectáculo para vender autoridad sin ofrecer justicia.
Del uribismo a la ultraderecha TikTok: Colombia cambia de caudillo, no de amenaza
No es el fin del uribismo. Es su versión tuneada para la era Milei. Esa es la trampa. Presentar la pérdida de centralidad de Álvaro Uribe como una derrota limpia de su proyecto político permite olvidar lo esencial: muchas de sus obsesiones siguen intactas. La seguridad entendida como castigo. La patria convertida en propiedad privada. El enemigo interno como combustible electoral. La izquierda tratada no como adversaria democrática, sino como amenaza existencial. Cambia el rostro. No cambia el veneno.
Alicia Armesto, atrapada por Haftar: una periodista española en el mercado negro de la impunidad
Alicia Armesto Núñez no está en una cárcel reconocible, ni en un procedimiento claro, ni ante una acusación formal. Está en algo peor: en ese agujero donde el poder armado decide quién existe, quién habla, quién desaparece durante días y quién queda convertido en ficha de negociación. Desde el 24 de mayo, a las 15:22, la periodista madrileña permanece retenida en el este de Libia por las fuerzas del mariscal Jalifa Haftar junto a otras 9 personas de la caravana Global Sumud Land. Sin cargos por escrito. Sin plazos. Sin garantías suficientes. Sin que sus abogados hayan podido verla.
Israel saboteará la paz entre Irán y EE.UU. porque necesita que la guerra no termine
La Casa Blanca empieza a temer algo que debería haber entendido hace mucho. El mayor obstáculo para un acuerdo entre EEUU e Irán no está necesariamente en Teherán. Está en Tel Aviv. Está en un Gobierno israelí que actúa como si Oriente Medio fuera una extensión de sus delirios territoriales y como si cada negociación internacional tuviera que pasar antes por el despacho de Benjamín Netanyahu.
El 14 de junio, mientras Washington y Teherán intentaban cerrar un memorando de paz, Israel volvió a bombardear el sur de Beirut. Hubo al menos tres muertos y seis heridos. No fue un error. No fue una operación aislada. Fue un mensaje. Israel estaba diciendo que ningún acuerdo le sirve si no responde a sus intereses, si no tumba al régimen iraní, si no le deja seguir ocupando Líbano, si no convierte cada frontera en una trinchera permanente.
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Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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