Reportaje | La gran conspiración: cómo Wall Street fabricó al primer billonario de la historia
La salida a bolsa de SpaceX no fue solo una operación financiera: fue la coronación de Elon Musk como dueño simbólico del futuro, pagada con índices, fondos pasivos y ahorros ajenos. EL BILLÓN NO CAYÓ DEL CIELO: LO EMPUJARON DESDE NASDAQ Elon Musk no llegó…
Vídeo | Clara Mattei desmonta la gran mentira del capitalismo natural
Mattei habla con una claridad incómoda. El capitalismo no es “lo humano”. No es “lo normal”. No es “lo inevitable”. Es un sistema histórico muy reciente, impuesto por la fuerza, sostenido por la disciplina del salario, protegido por el Estado y maquillado con una democracia liberal que muchas veces funciona como escaparate.Lo dice con una claridad incómoda. El capitalismo no es “lo humano”. No es “lo normal”. No es “lo inevitable”. Es un sistema histórico muy reciente, impuesto por la fuerza, sostenido por la disciplina del salario, protegido por el Estado y maquillado con una democracia liberal que muchas veces funciona como escaparate.
Europa se cree imperio, pero compra las piezas en China
La Unión Europea vuelve a jugar a ser potencia imperial justo cuando más se le ven las costuras. El debate sobre China, que se discutirá en la cumbre europea del 18 y 19 de junio en Bruselas, no es una pelea entre España y Francia. Esa es la lectura cómoda, la de tertulia con banderitas. La disputa real es otra: diplomacia económica o seguidismo suicida de la lógica de bloques. Negociar con una potencia de la que dependes o fingir que puedes golpear la mesa sin que se te caiga encima la fábrica entera.
Los datos son brutales. El déficit comercial de la UE con China llegó a 360.000 millones de euros en 2025. En el primer trimestre, el agujero se amplió hasta casi 95.000 millones, frente a los 88.400 millones del mismo periodo anterior. China exporta más, Europa compra más y luego algunas y algunos dirigentes europeos se suben a un atril a llamar “soberanía” a depender de componentes, minerales, baterías, tecnología y manufacturas que no controlan. Europa se cree imperio, pero compra las piezas en China.
El Banco Mundial pone cifra al desastre de Trump
El Banco Mundial lo ha dicho con la frialdad habitual de los organismos que ponen decimales donde otras y otros ponen vidas: la economía global se encamina a crecer solo un 2,5% en 2026, frente al 2,9% de 2025. Es el peor ritmo desde la pandemia de Covid-19. Otro “shock”, dicen. Como si hubiera caído del cielo. Como si no tuviera responsables, mapas, firmas, despachos, contratos militares y ruedas de prensa.
No estamos ante una tormenta inevitable. Estamos ante una guerra de elección. La ofensiva ilegal de Estados Unidos e Israel contra Irán ha disparado los precios de la energía, ha reactivado las presiones inflacionarias y ha elevado el coste de la deuda. Dicho de otra forma: Trump y Netanyahu prenden fuego al tablero y luego las y los trabajadores pagan la gasolina, el pan, el alquiler y los intereses.
El capitalismo no fracasa: funciona exactamente para quien está diseñado
El nuevo informe del laboratorio de Thomas Piketty desmonta la gran mentira neoliberal sobre la desigualdad y señala a los ultrarricos como principal problema global
El negocio millonario de vender estoicismo a hombres cada vez más solos
El estoicismo de TikTok no te hace libre. Te hace cliente.
Te venden calma, disciplina y fortaleza, pero muchas veces lo que están fabricando es otra cosa: hombres más solos, más desconfiados y más enganchados al gurú de turno.
El viejo estoicismo hablaba de límites, juicio y serenidad. El nuevo negocio digital habla de “dominar”, “aguantar”, “no sentir” y consumir más vídeos, más cursos, más libros, más newsletters.
La filosofía convertida en comida basura emocional.
Y detrás, como siempre, caja registradora.
La trampa de la IA: un estudio expone cómo las empresas automatizan su camino hacia la destrucción
Un estudio publicado en marzo advierte de que la automatización sin control puede llevar al capitalismo de consumo a una paradoja brutal: productividad ilimitada y demanda cero.
Vídeo | Eduardo Garzón desmonta a VisualEconomik, quienes dijeron que España iba a quebrar
Cuatro años después del apocalipsis anunciado, los datos desmienten a quienes convierten la economía en espectáculo ideológico
Más impuestos a los ultrarricos: el debate que crece mientras la desigualdad se dispara
La presión social y económica empuja a replantear sistemas fiscales donde quienes más tienen empiecen, por fin, a pagar más
Trump desata la guerra arancelaria, China se fortalece y el mundo paga el precio
Un año después del 2 de abril, la ofensiva comercial de EEUU evidencia su fracaso mientras la guerra contra Irán agrava una crisis global que ya castiga a las clases trabajadoras
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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