La burbuja de la IA: una apuesta millonaria que pagará la clase trabajadora
Mientras las tecnológicas juegan a ser dioses digitales, el coste lo asumen los barrios, el clima y quienes viven de su salario
La burbuja de la IA quiere red pública: el riesgo de socializar las pérdidas de las big tech
Cuando el negocio privado se hunde en deuda, siempre aparece la tentación de pasar la factura a la ciudadanía
Gravar la automatización o aceptar el saqueo: la fiscalidad rendida ante la burbuja de la IA
La automatización se presenta como progreso mientras vacía el empleo, concentra beneficios y deja a los Estados mirando cómo se les escapa la recaudación. Es un hecho: las grandes tecnológicas están ganando más dinero con menos personas, y el sistema fiscal sigue comportándose como si…
El impuesto a los superricos pone cifras al privilegio de Amancio, Sandra o Florentino
Cuando la desigualdad se mide en millones y la infancia en carencias, el debate deja de ser técnico y se vuelve político.
Subir el SMI sin permiso del poder económico
El Gobierno eleva el salario mínimo a 1.221 euros pese al portazo de la patronal y vuelve a demostrar quién frena y quién empuja cuando se habla de repartir riqueza
Pensiones como rehén, escudo social como moneda
Cuando la política convierte derechos básicos en piezas de negociación, el daño no es abstracto: tiene nombre, fecha y cuantía.
La burbuja de la IA: condenadas al fracaso
No estamos ante una revolución tecnológica, sino ante una huida hacia delante del capital monopolístico
El gran desvío III: cómo la ingeniería fiscal hunde a pymes, recorta salarios y agranda la desigualdad
La ingeniería fiscal es competencia desleal con traje y corbata: no compite en eficiencia, compite con un “descuento” que sale de las arcas públicas y de los salarios.
El gran desvío II: lo que la ingeniería fiscal nos quita en sanidad, vivienda y pensiones
Entre 2016 y 2021, España dejó de ingresar alrededor de 31.000 millones de euros por traslado de beneficios y otras prácticas de elusión de multinacionales.
El gran desvío I: cómo la ingeniería fiscal vació 31.000 millones de España (2016–2021)
La ingeniería fiscal no es un tecnicismo contable: es política pública con efectos muy reales.
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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