Opinión | Diego Fuoli en El Hormiguero: un sueño fascista
¿Por qué nos dejamos arrastrar tan fácilmente por soflamas y consignas contrarias al mínimo respeto cuando estamos apretados unos contra otros y formamos una masa? Muy simple y muy preocupante: porque necesitamos la aprobación de quienes nos rodean en ese momento.
Opinión | La OTAN quiere que Europa pague la cadena y llame libertad al collar
Hay una forma muy europea de llamar responsabilidad a la obediencia. Consiste en aceptar una orden, envolverla en comunicados solemnes, ponerle palabras como “autonomía”, “seguridad” o “disuasión”, y después presentar la factura a la ciudadanía como si fuera una conquista democrática. Eso es exactamente lo que vuelve a ocurrir con la OTAN. Estados Unidos reduce parte de su implicación directa en la defensa europea, pero no su capacidad de mando. Se retira lo justo para que Europa pague más. Se queda lo suficiente para que Europa no decida.
No estamos ante el abandono de Europa por parte de Trump. Esa lectura es demasiado simple, casi cómoda. Estamos ante algo peor: la reorganización del vasallaje. Washington ya no quiere cargar con todos los costes del imperio atlántico, pero tampoco quiere perder el control político, militar y estratégico que ese imperio le garantiza. Europa no está comprando independencia. Está pagando una dependencia más cara.
Opinión | ¿Por qué aplauden los diputados?
Artículo de opinión de Luis Aneiros
¿Estamos seguros de tener a los mejores representantes para afrontar el futuro inmediato, en un mundo que cambia a golpe de eructos de Donald Trump y de patadas de Netanyahu o Putin? ¿Creemos tener al frente esta aventura a los mejores? ¿Siquiera a los mejores posibles en este momento? ¿De verdad que en nuestros partidos políticos no hay nadie más que pueda ponerse al frente para hacer política? ¿Cuánto más nos queda de miseria, rencores, zancadillas e insultos? ¿En serio no se avergüenzan cuando se ven y se oyen? Cuando un diputado aplaude cada descalificación, cada insulto, cada mentira, cada gesto de desprecio y chulería, ¿no es consciente de que no es eso lo que esperamos de ellos? El aplauso debería de estar prohibido en los parlamentos, porque no están ahí para vencer ni para ser los mejores. Están para legislar y preocuparse por nosotros. Pero no. Ellos se aplauden, no importa la sandez que hayan dicho.
La gran mentira de la juventud fascista
Nos llevan años diciendo que “la juventud se está haciendo de extrema derecha”. Como si fuera una moda. Como si el fascismo fuese una estética rebelde, una simple respuesta al desencanto o una consecuencia inevitable de la precariedad.
Y no.
Una cosa es que existan jóvenes conservadores, reaccionarios o de derechas. Eso siempre ha existido. Otra muy distinta es el auge de grupos que convierten la violencia en identidad política y que encuentran altavoces constantes en medios, streamers y personajes que han transformado el odio en entretenimiento.
Opinión | Guía práctica para el que pueda hacer
Opinión | Guía práctica para el que pueda hacer
Por Luis Aneiros
“El que pueda hacer, que haga” no suena a reflexión de expresidente preocupado. Suena a manual de instrucciones para una derecha que lleva años confundiendo democracia con propiedad privada. Que hagan los jueces, que hagan los medios, que hagan los policías, que hagan los tertulianos, que hagan los ultras con bandera y megáfono. Que cada cual aporte lo suyo: una denuncia sin pruebas, una portada basura, una filtración conveniente, un acoso en la puerta de casa, una porra donde había dignidad.
La gracia (si es que esto tiene alguna) es que Aznar ya sabe cómo funciona. Lo sabe demasiado bien. Sabe que no hace falta ganar siempre en las urnas si puedes convertir el ruido en clima, la sospecha en condena social y la mentira en tertulia de máxima audiencia. Sabe que basta con repetir patria, libertad y España mientras se desmonta todo lo que hace habitable un país.
Y frente a eso, la pregunta final pesa más que todo el cinismo anterior: ¿la izquierda decente también necesita una guía? Porque igual el problema no es que Aznar diga “que hagan”. Igual el problema es que demasiada gente lleva demasiado tiempo mirando cómo hacen.
Opinión | Votos y contradicciones
Nos enseñaron a votar.
Pero nunca a entender el poder.
Décadas de democracia sin cultura democrática. Sin explicar qué hace un juez, qué significa separar poderes o por qué lo público importa. Mientras tanto, nos repetían que “todos son iguales” y que “la política no sirve para nada”.
Y así hemos llegado hasta aquí: gente defendiendo la sanidad pública mientras vota a quienes la privatizan. Preocupados por el clima mientras apoyan a quienes lo niegan. Trabajando 40 horas por 1.200€ y entregando el poder a quienes desprecian a la clase trabajadora.
No son gigantes. Son molinos.
Opinión | ¿A Zapatero sí y a M. Rajoy no?
«La derecha va a gritar Zapatero hasta quedarse sin voz. Muy bien. Que grite. Pero cada vez que lo haga conviene recordarles que M. Rajoy no es solo una inicial en unos papeles: es el símbolo de un país donde la responsabilidad política se evapora cuando llega demasiado arriba»
Opinión | El PSOE ya no entiende Andalucía
La derrota socialista no es solo electoral. Es cultural, emocional y política. Mientras Moreno destruye servicios públicos sin castigo, el PSOE sigue haciendo campañas como si Andalucía fuese la de hace veinte años.
Opinión | Quince años después, sigo creyendo que les molestamos demasiado
Spanish Revolution cumple 15 años. Y quizá lo más extraño de todo es que seguimos aquí. Molestando.
Florentino Pérez: 11 años sin hablar. Por otros 11 más
El presidente del Real Madrid no rompió el silencio para explicar nada: lo rompió para recordarnos quién manda.
SÍGUENOS
Opinión | Diego Fuoli en El Hormiguero: un sueño fascista
¿Por qué nos dejamos arrastrar tan fácilmente por soflamas y consignas contrarias al mínimo respeto cuando estamos apretados unos contra otros y formamos una masa? Muy simple y muy preocupante: porque necesitamos la aprobación de quienes nos rodean en ese momento.
Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir