Trump vendió la fiebre cripto al público y puso sus ganancias a salvo en acciones y bonos
Donald Trump lleva años presentándose como el gran mesías de las criptomonedas. Promete convertir Estados Unidos en la “capital cripto del mundo”, habla de los activos digitales como la nueva frontera de las finanzas y deja que sus hijos recorran platós y congresos anunciando una riqueza casi inevitable para quien se suba al tren. El futuro, decían, estaba ahí. Lo curioso es que, cuando el dinero empezó a entrar de verdad en las cuentas familiares, los gestores de la fortuna de Trump no corrieron precisamente a comprar más sueños digitales. Corrieron hacia las acciones y los bonos. Hacia lo de siempre. Hacia lo seguro.
Las declaraciones financieras presentadas por el presidente ante la Oficina de Ética Gubernamental de Estados Unidos muestran una hipocresía difícil de maquillar. Mientras Trump y sus dos hijos mayores animaban a los inversores a volcar su dinero en proyectos cripto vinculados a la familia —proyectos que terminaron provocando fuertes pérdidas entre los compradores minoristas—, sus propios gestores colocaban una parte considerable de los ingresos en refugios mucho menos volátiles. La revolución financiera era para los demás. Su patrimonio, por supuesto, merecía otra clase de cuidados.
Vallejo-Nájera: el Mengele español que la democracia siguió condecorando
El 3 de julio de 2026, Pedro Sánchez anunció que el Consejo de Ministros tramitaría la retirada de la condecoración. El gesto es necesario. También llega tarde. No estamos ante un vestigio escondido en un archivo, sino ante un reconocimiento oficial mantenido durante 51 años de democracia.
Vallejo-Nájera no fue un médico que cometió algunos excesos al calor de una guerra. Fue jefe de los Servicios Psiquiátricos del ejército franquista, coronel, ideólogo del régimen y responsable de investigaciones concebidas para demostrar una conclusión política decidida de antemano: que las personas marxistas, republicanas y defensoras de la igualdad eran mentalmente inferiores.
La psiquiatría no fue para él una herramienta de cuidado. Fue un uniforme más.
Colombia decide si quiere otro Milei
Colombia vota hoy con una pregunta demasiado grande para caber en una papeleta: si quiere profundizar una salida democrática a sus heridas o entregarse al espectáculo de la mano dura, la motosierra moral y el orden armado. La segunda vuelta entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella no es una pelea normal entre dos candidatos con matices. No. Es un choque entre dos formas de entender el poder. Una, con todas sus limitaciones, habla de paz, reformas y continuidad progresista. La otra se disfraza de rebeldía mientras huele a élite, castigo y trumpismo caribeño.
La UE vuelve a proteger a Ben Gvir mientras Israel convierte la impunidad en política de Estado
La Unión Europea ha vuelto a hacer lo que mejor se le da cuando el Estado de Israel cruza otra línea: hablar mucho, reunirse mucho, indignarse un poco y no hacer lo suficiente. El 15 de junio, los 27 ministros y ministras de Exteriores se reunieron en Luxemburgo y fueron incapaces de alcanzar un acuerdo unánime para sancionar a Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel y figura central de la extrema derecha israelí.
Vídeo | La batalla cultural ultra no empezó ayer: nuevo #ReportajeSR este domingo 14
El domingo 14, a las 15:00, estrenamos en nuestro canal de YouTube un nuevo #reportajesr: “Cómo la extrema derecha está ganando la batalla cultural”. La primera parte lleva un título que debería funcionar como advertencia: “Esto no empezó ayer”.
El reportaje, presentado por Patricia Salvador y dirigido por Lea Gugelmann, periodistas de Spanish Revolution, ya está disponible de forma anticipada para suscriptoras y suscriptores del canal.
Porque sí, la extrema derecha no empieza siempre gritando censura, deportaciones, recortes o mano dura. A veces empieza antes. Mucho antes. Empieza alterando el lenguaje. Empieza llamando “libertad” al privilegio de quienes más tienen. Empieza llamando “familia” a un modelo único y obediente. Empieza llamando “patria” a una frontera moral. Empieza llamando “sentido común” a una agenda profundamente reaccionaria.
El gran giro ideológico en las ondas: la radio española mueve sus fichas
La radio mueve sus fichas. Y no es solo radio.
La salida de Àngels Barceló de la SER tras 21 años y el paso al lado de Carlos Alsina en Onda Cero no son simples cambios de temporada. Son movimientos en el corazón de las mañanas, donde se disputa algo mucho más serio que una audiencia: el relato diario del país.
Quién abre el micrófono, quién marca el tono, quién decide qué es escándalo y qué se deja pasar. Ahí está la batalla.
La temporada 2026-27 llega con terremoto en las ondas: Hoy por hoy, el programa más escuchado con 3.200.000 oyentes, tendrá nueva voz desde el 31 de agosto. Y en Onda Cero, Alsina se aparta del primer tramo informativo después de 33 años al frente de programas diarios de información y opinión.
No es casualidad. Nunca lo es.
Porque la radio no solo acompaña. La radio ordena el día. Coloca prioridades. Fabrica sentido común. Y cuando los grandes grupos mueven sus piezas, conviene mirar algo más que los nombres.
Opinión | ¿A Zapatero sí y a M. Rajoy no?
«La derecha va a gritar Zapatero hasta quedarse sin voz. Muy bien. Que grite. Pero cada vez que lo haga conviene recordarles que M. Rajoy no es solo una inicial en unos papeles: es el símbolo de un país donde la responsabilidad política se evapora cuando llega demasiado arriba»
Lo llaman democracia, pero es blindaje fiscal para Trump
Trump acaba de conseguir algo que cualquier ciudadano o ciudadana normal jamás conseguiría: que el poder político negocie con Hacienda para blindar sus auditorías.
Sí. El Departamento de Justicia firmó un apéndice que impedía seguir investigando fiscalmente a Trump, su familia y sus empresas. Y todo dentro de un acuerdo multimillonario pagado con dinero público.
Lo llaman democracia. Pero cuando el presidente usa el Estado para proteger sus negocios, ya no hablamos de igualdad ante la ley. Hablamos de impunidad para ricos. De una élite que juega con reglas distintas mientras al resto le persiguen hasta por un recibo.
Opinión | El PSOE ya no entiende Andalucía
La derrota socialista no es solo electoral. Es cultural, emocional y política. Mientras Moreno destruye servicios públicos sin castigo, el PSOE sigue haciendo campañas como si Andalucía fuese la de hace veinte años.
Moreno pierde la mayoría absoluta y Andalucía se queda atrapada entre el PP y Vox
El desgaste de la sanidad, la precariedad y la corrupción no tumbaron a Moreno, pero el miedo a la ultraderecha tampoco movilizó al PSOE. La sorpresa llegó por la izquierda y tiene nombre propio: Adelante Andalucía.
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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