El PP carga contra Lamine Yamal por ondear Palestina mientras convierte el deporte en propaganda nacional cuando le conviene
Bendodo dice que “no se debe mezclar el deporte con otras cuestiones” tras el gesto del jugador del Barça. El problema es que el PP lleva años usando fútbol, banderas, himnos, selecciones y leyes deportivas como campo de batalla política. EL PROBLEMA NO ERA EL…
España hizo lo que había que hacer con el hantavirus: ciencia, humanidad y cero racismo
Mientras la extrema derecha buscaba convertir un brote sanitario en gasolina xenófoba, España activó protocolos, coordinación internacional y aislamiento real. Eso se llama salud pública. Lo otro se llama propaganda.
Ayuso y turismo del ridículo
La presidenta madrileña convirtió un viaje institucional en una operación ideológica fallida: colonialismo de escaparate, victimismo político y regreso precipitado
Por qué la extrema derecha odia tanto la cultura
La extrema derecha no odia la cultura. Odia que la cultura piense.
Por eso atacan libros, memoria democrática, cine, feminismo y escuela pública. No es una rabieta. Es un método.
Cuando cancelan una obra sobre un maestro republicano, cuando vetan una película por un beso entre dos mujeres, cuando retiran el nombre de Almudena Grandes de una biblioteca o cuando llaman “adoctrinamiento” a enseñar igualdad, están haciendo política. Política de la más vieja: miedo, control y obediencia.
La cultura les molesta porque abre ventanas. Porque recuerda lo que quieren enterrar. Porque enseña a las y los jóvenes que el mundo no cabe en una bandera, un mercado y una familia obligatoria.
Y claro que hay datos. Hay casos. Hay expertas y expertos avisando. La censura no siempre llega con uniforme. A veces llega con una excusa administrativa, un recorte o una campaña de odio.
La cultura no les da miedo cuando entretiene. Les da miedo cuando despierta.
Resist.es lanza una campaña para frenar la invasión de centros de datos en Aragón
La nueva burbuja tecnológica promete nube e inteligencia artificial, pero exige agua, energía, suelo público, privilegios fiscales y silencio vecinal.
Mina Miura: una campaña exige el pago inmediato a los trabajadores que llevan más de un año sin cobrar
Decenas de mineros en Tormaleo, Ibias, acumulan 10 nóminas y 2 pagas extraordinarias sin cobrar mientras se encadenan promesas incumplidas, actividad paralizada y un encierro por justicia.
Ayuso dice que “la gente no quiere tener casas” mientras Madrid expulsa a quienes no pueden pagar una
La presidenta madrileña culpa al Gobierno de una crisis que su propio modelo ha convertido en negocio, renta y expulsión.
Una cruz en el Pentágono: la fe militante de Hegseth y la guerra contra Irán
Cuando la política exterior se mezcla con la teología, el resultado no es estrategia: es cruzada
Vídeo | Netanyahu acelera la barbarie: bombardear para impedir la paz
Es la normalización de una violencia que se presenta como inevitable cuando en realidad responde a decisiones concretas, intereses concretos y responsabilidades concretas.
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Ayuso convierte la maternidad en trinchera ideológica con su “ley del concebido no nacido”
Isabel Díaz Ayuso ha anunciado que el próximo 2 de julio llevará a la Asamblea de Madrid un pleno extraordinario para debatir y aprobar la llamada “ley del concebido no nacido”. No es una anécdota parlamentaria. No es una medida técnica. Es una pieza más en la ofensiva reaccionaria que intenta reescribir los derechos sexuales y reproductivos con lenguaje administrativo, una carpeta institucional y una sonrisa de superioridad moral.
La propuesta reconoce al “concebido no nacido” como “miembro más de la unidad familiar”. Dicho así parece una fórmula burocrática. Pero no lo es. Es política pura. Y de la más peligrosa: la que pretende colarse por la puerta de las ayudas sociales para instalar una visión ultraconservadora de la maternidad, del cuerpo de las mujeres y de la familia. No están ampliando derechos: están moviendo el marco para que el embarazo pese jurídicamente antes que la vida material de las mujeres.
El pacto entre EE.UU. e Irán redibuja Oriente Medio y deja a Israel mirando el desastre
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán, firmado el 18 de junio por Donald Trump y Masoud Pezeshkian, ya tiene su etiqueta grandilocuente: el “gran pacto”, el “acuerdo del siglo”, la jugada histórica que supuestamente cerraría una etapa de guerra y abriría otra de negociación. La liturgia también fue cuidadosamente escogida. Trump lo formalizó en Versalles, al margen de la cumbre del G7, como si el decorado imperial pudiera maquillar lo evidente: las potencias no reconstruyen el orden internacional, lo reparten.
Es el primer pacto firmado por un presidente estadounidense y un presidente iraní desde la Revolución Islámica de 1979. No es un detalle menor. Tiene 14 puntos, prolonga el alto el fuego durante 60 días, incluye a Líbano y abre la puerta a negociar un arreglo permanente, incluido el programa nuclear iraní. Dicho así parece diplomacia. Pero la diplomacia, cuando llega después de miles de muertos, suele ser el nombre elegante del fracaso moral.
Israel rompe con Kaja Kallas porque ya no soporta que Europa pronuncie la palabra apartheid
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, anunció el 18 de junio que rompe “todo contacto” con la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. La razón, según él, es que Kallas habría comparado a Israel con la Sudáfrica del apartheid durante una visita a México el pasado mayo. No hablamos de una ruptura por una masacre, ni por la expansión colonial en Cisjordania, ni por el asedio a Gaza, ni por la normalización de un régimen de privilegio étnico, militar y territorial. Hablamos de una ruptura por una palabra.
Ahí está el asunto. Israel no rompe con quien bombardea, ocupa, desplaza, bloquea o coloniza. Rompe con quien señala.
Vídeo | Estrenamos este domingo la segunda parte del reportaje “Palestina y la historia que quieren borrar”
Spanish Revolution estrena este domingo a las 15:00 la segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”, el reportaje dirigido y presentado por Patricia Salvador dentro de #ReportajesSR, el proyecto audiovisual dirigido por Patricia Salvador y Lea Guggelman.
Bajo el título “La Nakba eterna”, esta nueva entrega continúa el recorrido iniciado en el primer capítulo, donde se abordaba la Nakba para desmontar la mentira de que la historia de Palestina comienza el 7 de octubre.
Vídeo | El turismo que saquea las ciudades mientras sonríe para la foto
El turismo urbano ya no puede seguir vendiéndose como una postal amable, una maleta con ruedas y una pareja haciéndose fotos frente a una fachada histórica. En demasiadas ciudades se ha convertido en otra cosa. En una forma educada de saqueo. Entra sonriendo, paga tres noches, deja propina si toca, sube una historia a Instagram y se marcha. Lo que queda detrás no sale en la foto: alquileres imposibles, vecinas expulsadas, comercios de barrio sustituidos por locales sin alma y calles que ya no pertenecen a quienes las habitan.
No es turismo. Es extracción.
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