El acero vasco, las armas de Israel y una jueza que señala lo evidente
Cuando se investiga a activistas, el Estado no suele tener tantos escrúpulos. Cuando el foco se acerca a una gran empresa, al acero, al negocio militar y a Israel, aparece de pronto la delicadeza procesal. Sidenor exportó 42 partidas de acero no aleado a IMI Systems LTD, fabricante israelí de armamento, mientras Gaza estaba bajo investigación internacional por crímenes de lesa humanidad y genocidio. Una jueza ha dicho lo evidente: España no podía mirar hacia otro lado. Tenía que preservar pruebas. Porque el genocidio no se sostiene solo con bombas. También se sostiene con contratos, proveedores, silencios y juzgados que deciden no molestar demasiado.
Trump vende treguas de cartón mientras Israel e Irán vuelven a encender la región
Trump necesita vender paz, pero lo que tiene entre manos es otra tregua de cartón. Israel bombardea, Irán responde, Líbano sangra y Gaza sigue contando muertos mientras Washington finge que controla algo más que el precio del petróleo. No es diplomacia fallida: es una arquitectura de impunidad sostenida por quienes hablan de paz mientras arman la guerra.
El Papa habla de “plaga”, pero deja fuera a las víctimas que más incomodan a la Iglesia
El Papa habló de “plaga”, sí. Pero mientras pronunciaba palabras sobre escucha, justicia y reparación, las asociaciones de víctimas de abusos sexuales en la Iglesia se quedaban fuera, esperando una puerta que nunca se abrió. La Iglesia vuelve a hacer lo que mejor sabe hacer: administrar el dolor ajeno sin perder el control del decorado.
De la Espriella: el trumpismo colombiano ya no disimula la motosierra ni la cárcel
De la Espriella no vende seguridad: vende miedo con traje caro, cárcel privada y bendición de Trump. Promete acabar en 90 días con décadas de violencia en Colombia, como si un país atravesado por guerra, desigualdad y abandono estatal pudiera arreglarse con megaprisiones y lenguaje de exterminio.
La ultraderecha latinoamericana ya tiene manual: copiar a Bukele, imitar a Trump, agitar la bandera y llamar “orden” al autoritarismo. Pero cuando un candidato habla de “limpiar” un país, conviene mirar quién pone los muertos, quién hace negocio con las cárceles y quién aplaude desde Washington.
El jefe del Pentágono convierte el aniversario del Día D en un discurso xenófobo contra las personas migrantes
Utilizar el aniversario del Día D para hablar de una supuesta “invasión migratoria” no es patriotismo. Es propaganda ultra envuelta en banderas. Pete Hegseth convirtió la memoria de quienes murieron luchando contra el fascismo en un mitin xenófobo sobre pateras, fronteras y “defensa de Occidente”. Y cada vez lo esconden menos.
Mientras miles de personas mueren en el Mediterráneo y en la ruta hacia Canarias, la extrema derecha occidental habla de seres humanos como si fueran un ejército enemigo. No hablan de guerras, saqueo o hambre. Hablan de “invasión”. Porque deshumanizar siempre fue el primer paso.
Isabel Allende avisa del avance autoritario: “La democracia se pierde mucho antes de que la gente quiera verlo”
Isabel Allende no habló como una escritora famosa dando lecciones desde un sillón cómodo. Habló como alguien que vio cómo una democracia podía derrumbarse en cuestión de horas. Y eso cambia el tono de todo.
“La democracia es mucho más frágil de lo que creemos y solamente se aprecia cuando se pierde”. La frase debería estar abriendo informativos cada noche mientras medio mundo normaliza discursos autoritarios, odio disfrazado de opinión y políticos que juegan con los derechos humanos como si fueran fichas electorales.
Allende recordó cómo Chile perdió la democracia “en 24 horas”. Pero advirtió de algo todavía más peligroso: a veces no desaparece de golpe. A veces se pudre lentamente. Poco a poco. Desde dentro. Royendo las instituciones, el periodismo, la justicia y la convivencia mientras mucha gente sigue diciendo que exageramos.
Y tiene razón.
Trump huye cuando le piden pruebas: el presidente que convirtió la mentira en estrategia de Estado
El mandatario abandonó una entrevista en directo tras ser incapaz de demostrar sus acusaciones de fraude electoral y terminó atacando a la periodista y a la prensa
Ni más ni menos.
Kristen Welker le preguntó por qué sigue diciendo que las elecciones de 2020 fueron “amañadas” y dónde están las evidencias del supuesto “fraude” que ahora denuncia también en California. Trump respondió como responde siempre quien lleva años viviendo de la propaganda y la bronca permanente: insultando, atacando a la prensa y huyendo cuando se le acaba el teatro.
“Tu prensa es corrupta”.
“Eres corrupta”.
“Ya he tenido suficiente”.
Y se fue.
Israel ya no oculta su maquinaria de propaganda: el ejército forma soldados para manipular conciencias dentro y fuera del país
Israel ya ni siquiera intenta esconderlo.
Mientras nos hablaban de “combatir la desinformación”, el Ministerio de Defensa israelí llevaba meses formando soldados y personal de inteligencia en propaganda, manipulación psicológica y operaciones para “influir en la conciencia pública” dentro y fuera del país.
Cursos sobre guerra psicológica, propaganda, segmentación de audiencias, entrenamiento de influencers y técnicas “Black Hat” para distribuir contenido saltándose las normas de plataformas como Facebook y Google. Literalmente enseñando cómo manipular narrativas y esquivar controles digitales.
Perú vuelve a contener el aliento: Sánchez roza la presidencia mientras el fujimorismo prepara otra guerra contra las urnas
Perú vuelve a contener el aliento. Otra elección decidida por décimas. Otra noche en la que el fujimorismo empieza a hablar de “prudencia”, “espera” y “calma” justo cuando los votos rurales empiezan a desmontar el relato que daban por hecho.
Los conteos rápidos apuntan a una victoria mínima de Roberto Sánchez frente a Keiko Fujimori. Muy mínima. Dentro del margen de error. Pero suficiente para que la derecha peruana y sus aliados internacionales entren en modo alarma. Porque no es solo una elección. Es el choque entre un país agotado de élites corruptas y autoritarias y otro que intenta salir de una década de caos institucional, golpes parlamentarios y presidentes derribados uno tras otro.
Y claro. Fujimori ya deja caer lo que todos esperaban.
Que quizá el resultado no sea legítimo si ella pierde.
Lo mismo que hicieron en 2021 contra Pedro Castillo. Meses de acusaciones sin pruebas, impugnaciones masivas y campañas mediáticas para sembrar dudas sobre el voto popular. El problema no es la democracia cuando gana la derecha. El problema aparece cuando vota la periferia, el campo, el sur pobre y olvidado del país.
Porque ahí sigue latiendo el antifujimorismo.
Keiko Fujimori no es una candidata cualquiera. Es la hija de un dictador condenado por crímenes de lesa humanidad, desapariciones forzadas y masacres. Y aun así ha conseguido reunir detrás de ella a la derecha tradicional, la ultraderecha regional, el trumpismo latinoamericano y hasta apoyos internacionales vinculados a Vox y al aparato republicano estadounidense.
Mientras tanto, Sánchez ha levantado una coalición enorme y contradictoria, sí, pero unida por algo muy simple: impedir el regreso definitivo del fujimorismo al poder.
Perú se juega mucho más que una presidencia. Se juega si acepta otra vez que una minoría poderosa convierta las urnas en sospechosas cada vez que pierde.
Trump, retratado: Netanyahu no obedece y África se convierte en vertedero migratorio
El presidente que presume de mandar “todas las jugadas” no logra frenar los bombardeos israelíes y, al mismo tiempo, acelera acuerdos opacos para deportar personas a terceros países africanos, incluida República Centroafricana. NETANYAHU BOMBARDEA, TRUMP PRESUME Y LA REALIDAD LE CONTESTA Trump quiso vender autoridad….
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Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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