Huelgas de hambre contra el silencio: diez activistas siguen secuestrados por llevar ayuda a Gaza
El 24 de mayo, diez integrantes de una caravana humanitaria organizada por Maghreb Sumud Organization y la Global Sumud Flotilla fueron apresados en el este de Libia cuando intentaban cruzar el país para llevar ayuda a Gaza. No armas. No propaganda. No tropas. Ayuda humanitaria. Esa precisión importa, porque vivimos en una época en la que el poder llama “amenaza” a una ambulancia, “provocación” a una caja de alimentos y “radicalidad” a cualquier gesto que no acepte mirar hacia otro lado mientras un pueblo es asediado.
Trump cancela unos bombardeos que Irán dice no haber evitado con ningún acuerdo
Donald Trump ya no sabe qué hacer. Amenaza, retrocede, presume, bloquea, vuelve a amenazar y luego intenta vender el retroceso como si fuera diplomacia de alto nivel. Anunció que suspendía “los ataques y bombardeos programados contra Irán para esta noche” después de haber alcanzado, según él, un acuerdo con Teherán para lograr la paz. La palabra clave es “según él”. Porque Irán tardó apenas unos minutos en negar que existiera tal acuerdo.
La escena es grotesca. El jefe de la mayor potencia militar del planeta comunica en Truth Social que ha cancelado unos ataques contra otro país porque, afirma, las conversaciones con la República Islámica de Irán han sido elevadas al máximo nivel de su liderazgo y aprobadas. Dicho de otra forma: Trump anuncia que había bombardeos listos para esa misma noche, los cancela y espera aplausos por no pulsar el botón. La doctrina del matón de patio convertida en política exterior.
Gwyneth Paltrow desata la polémica vendiendo lujo en Israel
Gwyneth Paltrow ya no ocupa en España el mismo espacio mediático de otros años, pero en Estados Unidos sigue siendo mucho más que una actriz retirada a medias del gran escaparate de Hollywood. Es una ganadora del Oscar, una empresaria del bienestar, la cara visible de Goop y una marca humana cuidadosamente construida alrededor de la salud, el lujo, la espiritualidad de boutique y el consumo como camino hacia una supuesta plenitud. Ahora también es la imagen de una campaña inmobiliaria de lujo en Israel. Y no en cualquier momento. No ahora.
El anuncio, difundido en torno al 11 de junio, promociona 51 Park, un complejo residencial de lujo en Herzliya, ciudad costera al norte de Tel Aviv. El proyecto se presenta como una promesa de exclusividad, parques, diseño, vistas y vida aspiracional para quienes pueden pagar el privilegio de no mirar demasiado alrededor. Dos torres, lujo pulido, estética impecable. Todo limpio. Todo blanco. Todo tan ordenado que resulta obsceno.
Trump fantasea con cancelar elecciones mientras EEUU se acerca peligrosamente al autoritarismo
Donald Trump vuelve a hacer una de esas cosas que sus portavoces intentan vender después como “sarcasmo”, “provocación” o “una simple broma”. El problema es que ya nadie puede fingir ingenuidad. Cuando un presidente que intentó revertir unas elecciones, alentó el asalto al Capitolio y lleva años difundiendo mentiras sobre fraude electoral habla de cancelar elecciones, la cuestión deja de ser retórica. Se convierte en una amenaza política real. Trump lo ha insinuado varias veces en los últimos meses. Primero hablando con Zelenski sobre la suspensión electoral en Ucrania durante la guerra. “Eso es algo bueno”, llegó a decir. Después sugiriendo que “ni siquiera debería haber elecciones” debido a su supuesto éxito presidencial. Y la Casa Blanca, como siempre, corriendo detrás para apagar el incendio diciendo que “solo estaba bromeando”.
La nueva concentración mediática llega con bandera israelí
Glenn Greenwald ha señalado una coincidencia que debería preocupar bastante más de lo que preocupará: justo cuando el apoyo público a Israel cae en Estados Unidos y en buena parte de Occidente, algunas de las grandes plataformas mediáticas pasan a estar dirigidas o condicionadas por perfiles abiertamente alineados con el sionismo. El caso de Bari Weiss, situada para supervisar operaciones editoriales de CBS News y también CNN, no es un simple movimiento empresarial. Es una decisión política dentro del corazón del ecosistema informativo estadounidense. Y llega en un momento muy concreto: cuando las imágenes de Gaza, el asedio, la destrucción y la impunidad israelí han roto una parte del consenso fabricado durante décadas.
Somalia llenó un estadio para recibir al árbitro que EEUU expulsó del Mundial
. En Estados Unidos, Artan pasó 11 horas retenido en el aeropuerto de Miami, fue interrogado, llevado a una celda de detención y finalmente deportado a Estambul pese a asegurar que tenía “todos los papeles en regla” y “la visa correcta”. Había sido seleccionado por la FIFA entre 52 árbitros del torneo y formaba parte del grupo de siete jueces africanos convocados. No hablamos de alguien que llegó improvisando a una frontera. Llegó con documentación oficial, trayectoria profesional de más de una década y un sueño legítimo. Aun así, la maquinaria migratoria de Trump lo trituró sin darle una explicación concreta.
Trump y Netanyahu querían redibujar Oriente Medio y han fabricado una crisis permanente
El error de Trump y Netanyahu fue creer que bastaba con golpes militares para provocar el colapso interno de Irán. Subestimaron a un régimen que lleva casi 50 años preparándose para sobrevivir a sanciones, ataques y amenazas. También sobreestimaron el poder de la fuerza para doblegar una estructura política que entiende su supervivencia como victoria. Desde el cierre de Ormuz en marzo, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo sigue paralizada. Y sin avances diplomáticos reales, resulta difícil imaginar una reapertura inmediata. El golpe no afecta solo a Irán. Golpea a los Estados del Golfo, al comercio energético y a la economía global.
La injerencia nuestra de cada día: Trump mete la mano en Colombia
Trump no está “opinando” sobre Colombia. Está marcando territorio. La misma derecha que grita “soberanía” cuando gobierna la izquierda se arrodilla ante Washington cuando el amo levanta la ceja. Llaman libertad a que Estados Unidos les diga qué candidato conviene. Llaman democracia a la subordinación.
La tregua israelí en Líbano ya suma casi 3.500 bombardeos
Casi 3.500 bombardeos durante una tregua. Ese es el resumen. Israel llama alto el fuego a seguir destruyendo Líbano con otro nombre, mientras Washington convierte la paz en una cuestión de intensidad: no parar la guerra, solo hacerla más administrable. Cuando una tregua deja aldeas arrasadas, más de 1 millón de personas desplazadas y una quinta parte del país huyendo, no estamos ante un acuerdo frágil, sino ante una gran mentira.
¿La paz? ¿Qué paz? Irán, Israel y el negocio de fingir que se negocia
La escalada no abre una puerta a la paz: desnuda un tablero donde cada alto el fuego parece una pausa técnica para recolocar misiles, sanciones, petróleo y propaganda.
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Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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