15 Ago 2026

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POLÍTICA ESTATAL

El PP ya no necesita controlar todos los medios: le basta con pagar el clima 

La estrategia no nace en Aragón, pero en Aragón se ve sin maquillaje. El Partido Popular ha entendido que gobernar ya no consiste solo en aprobar presupuestos, privatizar servicios o colocar a los suyos en los puestos clave. También consiste en ocupar el aire. Marcar conversación. Llenar tertulias. Premiar obediencias. Hacer que la crítica parezca ruido y que la propaganda parezca paisaje.

Madrid fue el laboratorio. Isabel Díaz Ayuso convirtió la comunicación política en una guerra permanente: eslogan, bronca, victimismo, bandera y medios girando alrededor del personaje. Todo muy moderno, muy agresivo, muy de manual. Pero detrás de la épica prefabricada hay algo bastante menos heroico: dinero público, campañas institucionales, gasto en publicidad y una red mediática que no vive solo de audiencias, sino también de contratos. El relato de la “libertad” se paga. Y se paga con dinero de todas y todos.

INTERNACIONAL

De la Espriella y la nueva pinza ultra sobre América Latina 

Abelardo de la Espriella todavía no ha tomado posesión y ya se mueve como lo que es: una pieza más de una red reaccionaria que ha entendido perfectamente el momento. Su investidura será el 7 de agosto, pero el alineamiento empezó antes. El 21 de junio, tras ganar la segunda vuelta en Colombia, el abogado ultraderechista empezó a recibir felicitaciones, llamadas, guiños y bendiciones políticas de una constelación que no se improvisa. Trump al fondo. Vox al lado. Ayuso sonriendo desde Madrid. Noboa en Ecuador. Mulino en Panamá. Fujimori en Perú. Y Lula como excepción incómoda en Brasil.

No es diplomacia. Es bloque.

La operación tiene una estética conocida: seguridad, libertad, democracia, desarrollo. Palabras grandes para tapar una política pequeña: más frontera, más policía, más mercado, más subordinación a Washington. La ultraderecha ha aprendido a hablar como si defendiera pueblos mientras prepara gobiernos para las élites. Le llaman recuperar credibilidad internacional. Quieren decir volver al redil. Le llaman aliados firmes. Quieren decir socios ideológicos. Le llaman lucha contra el narcotráfico. Quieren decir militarización con permiso de Estados Unidos.

POLÍTICA ESTATAL

València, Desokupa y pisos turísticos: la ciudad convertida en una máquina de expulsar gente 

El caso parece una anécdota grotesca, casi una caricatura de la València especulativa. Pero no lo es. Es una radiografía. Una propietaria extranjera de un piso en Benicalap, situada en Estados Unidos. Una pareja de Letonia y Estados Unidos que ocupaba la vivienda en régimen de alquiler. Una inspección de la Policía Local. Dos trabajadores de Desokupa dentro del inmueble. Un anuncio en Booking. Una multa de 10.000 euros. Y, al fondo, la misma pregunta de siempre: quién manda realmente en la ciudad cuando la vivienda deja de ser un derecho y se convierte en caja registradora.

Según publicó elDiario.es, la Policía Local inspeccionó a finales de febrero un piso turístico en Benicalap y levantó acta por funcionar sin licencia. El inmueble figuraba en el registro autonómico desde 2018, pero carecía de título habilitante y de informe de compatibilidad urbanística. En mayo, el Ayuntamiento cerró el trámite y notificó a la propietaria una sanción de 10.000 euros por falta grave.

Hasta ahí, nada nuevo en una ciudad donde el turismo ilegal ya no entra por la ventana, entra por la puerta grande. Lo escandaloso llega después. La propietaria recurrió la sanción alegando que no controlaba la vivienda, que la pareja inquilina la realquilaba irregularmente desde el inicio, que el contrato era de solo 11 meses y que desde 2024 intentaba recuperar el piso sin éxito. Es decir, una cadena de irregularidades sobre otra cadena de irregularidades. El capitalismo inmobiliario no es un desorden: es un sistema que vive del desorden.

POLÍTICA ESTATAL

Podemos pide que Morocho declare por la guerra sucia contra el partido 

odemos ha pedido al juez Santiago Pedraz que cite como testigo al inspector jefe Manuel Morocho en la causa sobre la guerra sucia contra el partido. No es un nombre cualquiera. Morocho fue el policía que investigó Gürtel y la caja B del PP, el agente que no miró hacia otro lado cuando la corrupción del partido de Mariano Rajoy empezaba a enseñar las costuras de un régimen podrido hasta la moqueta. Y por eso, precisamente por eso, acabó apartado, presionado y enviado al corazón de la brigada política.

Policías al servicio de intereses partidistas, informes basura, medios dispuestos a amplificar montajes y una maquinaria institucional utilizada para golpear adversarios políticos. No hablamos de una anécdota. Hablamos de Estado. De cloacas. De una democracia convertida en herramienta de persecución cuando el poder siente que puede perder el control.

MEDIO AMBIENTE

Gigafactorías de IA: el nuevo pelotazo digital que amenaza con convertir territorios enteros en zonas de sacrificio 

Europa quiere tener su propia inteligencia artificial. Esa es la frase bonita. La vendible. La que cabe en una rueda de prensa, en un plan estratégico y en un titular amable sobre soberanía tecnológica. Bruselas no quiere depender de Estados Unidos ni de China para entrenar modelos de IA, desplegar sistemas avanzados y sostener su propia infraestructura digital. Hasta ahí, cualquiera entiende el problema.

Pero luego viene la letra pequeña. Y la letra pequeña pesa toneladas.

La Unión Europea ha puesto sobre la mesa 20.000 millones de euros para levantar entre tres y cinco grandes “gigafactorías de IA”. España quiere una. El Gobierno ha decidido correr antes incluso de que Bruselas publique el concurso oficial y ya ha aprobado más de 1.000 millones de euros para apuntalar la candidatura: 719 millones para la sociedad público-privada que gestionaría la infraestructura y otros 300 millones como aportación voluntaria a EuroHPC, el organismo europeo que coordina las inversiones en supercomputación.

DESTACADA, INTERNACIONAL

Venezuela bajo los escombros: 1.450 muertos y una reconstrucción que no puede convertirse en negocio 

Venezuela necesita rescate, atención sanitaria, agua, refugios, comida, comunicaciones, escuelas seguras, infraestructuras revisadas y viviendas habitables. Necesita que las niñas y los niños no duerman bajo lonas mientras los despachos calculan rentabilidades. Necesita que las trabajadoras y los trabajadores de emergencia tengan medios. Necesita que las familias sepan dónde están sus desaparecidos. Necesita ayuda sin chantaje, sin propaganda, sin bloqueo moral, sin convertir cada camión en una bandera.

El terremoto del 24 de junio no pidió pasaporte antes de matar. La respuesta tampoco debería pedir obediencia política para salvar. Entre los escombros no hay ideología que valga: hay vidas, y quien especula con ellas ya ha elegido bando.

POLÍTICA ESTATAL

La causa contra Zapatero se desborda entre filtraciones, joyas y una investigación cada vez más difícil de acotar 

La causa abierta en la Audiencia Nacional contra José Luis Rodríguez Zapatero ha dejado de ser una investigación delimitada para convertirse en una maquinaria expansiva. Una de esas máquinas que empiezan por un punto concreto y, de pronto, lo quieren devorar todo. El juez José Luis Calama partió del rescate público de Plus Ultra, pero las diligencias ya se han extendido a los trabajos del expresidente para Análisis Relevante, a asesorías en Latinoamérica, a la empresa de sus hijas y hasta a unas joyas encontradas por la UDEF en una caja fuerte de su despacho de Ferraz.

Zapatero denuncia que está siendo sometido a una “causa general”. No es una expresión menor. La defensa sostiene que la investigación ha traspasado los márgenes razonables de una instrucción penal y que, por el camino, se ha producido un “atropello” contra su intimidad. Y ahí empieza el problema político, judicial y mediático. Porque una cosa es investigar posibles delitos. Otra, muy distinta, es convertir una causa en una red de arrastre donde cabe todo: agendas, chats, pendrives, discos duros, mensajes privados y sospechas que se van encadenando como si la amplitud fuera una prueba.

Aquí conviene no hacer trampas. Hay hechos que deben investigarse. Hay indicios que la Audiencia Nacional considera relevantes. Hay acusaciones graves. Pero también hay derechos. Y cuando la investigación penal se convierte en espectáculo, la frontera entre justicia y linchamiento se vuelve peligrosamente fina.

DESTACADA, INTERNACIONAL

Venezuela entre escombros y petróleo: los terremotos destapan las miserias de Estados Unidos 

Los dos terremotos que golpearon Venezuela el 24 de junio no solo abrieron grietas en edificios de Caracas y La Guaira. También dejaron al descubierto otra fractura más profunda: la de un poder estadounidense que dice acudir al rescate mientras calcula beneficios, alianzas y petróleo. La tragedia humana se mide en vidas atrapadas bajo el hormigón, familias buscando nombres entre ruinas y rescatistas peleando contra el reloj. Washington, en cambio, parece medirla también en influencia.

La Administración Trump ha presentado su respuesta como una operación “amplia, rápida, eficaz” e “integral del gobierno”, en palabras de Marco Rubio. El Departamento de Estado ha enviado tres equipos especializados de búsqueda y rescate urbano, ha desplegado un DART con más de 250 personas y ha prometido 150 millones de dólares en asistencia. Es mucho dinero. Es mucha logística. Y es también una puesta en escena cuidadosamente diseñada para demostrar que Estados Unidos sigue mandando en el hemisferio occidental.

DESTACADA, INTERNACIONAL

La caída de Adorni, el hombre fuerte de Milei, destroza su relato anticasta 

Manuel Adorni cayó. No por una conspiración socialista, ni por una campaña comunista, ni por ese fantasma mediático que la extrema derecha invoca cada vez que la realidad le pone un expediente encima de la mesa. Cayó después de 112 días ocupando el centro de la escena política argentina por un escándalo asociado a su fortuna, sus gastos y sus declaraciones juradas. El jefe de Gabinete de Javier Milei, imputado por presunto enriquecimiento ilícito, anunció su renuncia tras reunirse con el presidente ultraderechista en la Quinta de Olivos, al norte de Buenos Aires.

La historia tiene todos los ingredientes del libertarismo realmente existente: moralina contra “la casta”, plata sin declarar, victimismo en redes y una explicación tan delirante que parece escrita por un asesor demasiado entusiasmado con las criptomonedas. Adorni llegó a justificar parte del crecimiento de su patrimonio asegurando que encontró un pendrive con 500.000 dólares en Bitcoin. Sí, un pendrive. Como quien encuentra calderilla en un abrigo viejo, pero en versión neoliberal premium.

DESTACADA, INTERNACIONAL

‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene 

Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.

Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.

Y eso cambia la escala del problema.