16 Jul 2026

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MEDIO AMBIENTE

El planeta ya no deja dormir: el capitalismo convirtió la noche en otra trinchera climática 

La crisis climática ha dejado de ser una advertencia escrita en informes para convertirse en una experiencia física. Se nota en la piel. En la respiración. En esa cama donde el cuerpo debería recuperar fuerzas y ya solo encuentra una habitación convertida en horno. El planeta se calienta, sí, pero hay un dato especialmente brutal: las noches se están calentando más rápido que los días. Y eso no es una anécdota meteorológica. Es una amenaza sanitaria global.

Un estudio publicado el 22 de junio en Nature Climate Change, liderado por Rebecca Emerton, confirma una escalada que debería estar abriendo informativos durante días. Desde la década de 1970, el estrés térmico se ha intensificado en todo el mundo. No hablamos solo de temperatura. Hablamos de la carga real que soporta el cuerpo humano cuando se combinan calor, humedad, viento y radiación solar. Es decir, no lo que marca el termómetro, sino lo que el cuerpo sufre.

DESTACADA, INTERNACIONAL

Irán aprende la lección de la guerra: más Estado duro, más China y menos cuentos occidentales 

Más de 100 días de guerra no pasan gratis por un país. No pasan por sus calles, por sus cuerpos, por sus cárceles, por sus hospitales, ni por los despachos donde las élites deciden cuánto dolor puede soportar la gente antes de llamar estabilidad a la obediencia. Irán sale ahora del choque con EEUU con una pregunta encima de la mesa: qué han aprendido sus nuevos dirigentes. La respuesta, por ahora, no invita a celebrar nada. Los primeros indicios apuntan a un liderazgo más autoritario, más pegado a la Guardia Revolucionaria y más dispuesto a mirar hacia China como tabla de salvación.

La pregunta nuclear sigue ahí, claro. Si las negociaciones entre Teherán y Washington acaban en un acuerdo verificable que impida el desarrollo de un arma nuclear, Oriente Medio puede entrar en otra fase. Pero reducirlo todo al expediente atómico es una trampa cómoda. Lo que está en juego no es solo una centrifugadora. Es el modelo de poder que va a imponerse sobre millones de personas iraníes después de la guerra.

MEDIO AMBIENTE

Jornada intensiva cada vez más pronto: el clima cambió, los convenios siguen dormidos 

Este domingo 22 de junio comenzó la primera ola de calor del verano. No en agosto. No en pleno calendario vacacional. En junio. Y con ella se ha vuelto a abrir una pregunta que ya no admite mucho maquillaje: ¿tiene sentido que las jornadas intensivas en sectores como la construcción empiecen en julio cuando el calor extremo ya está golpeando antes?

La respuesta es bastante sencilla. No. Lo que ocurre es que este país tiene una habilidad enfermiza para adaptar la vida de las personas trabajadoras al calendario empresarial, pero una resistencia feroz a adaptar la economía a la realidad física del planeta. El calor llega antes, llega más fuerte y llega con más frecuencia. Las empresas lo saben. Las administraciones lo saben. Los sindicatos lo llevan denunciando años. Pero una parte del mercado laboral sigue funcionando como si el cambio climático fuera una tertulia, no una amenaza concreta para quienes suben a un andamio, limpian calles, reparten paquetes, trabajan en naves industriales, cuidan patios escolares o cargan materiales bajo un sol que ya no perdona.

El cambio climático no es una previsión. Es una condición laboral.

DESTACADA, POLÍTICA ESTATAL

Vox, ladrillo y ventas fantasma en Eivissa: la patria empieza en el garaje 

La historia tiene todos los ingredientes de la España que predica orden mientras chapotea en el barro. Una concejala de Vox, Araceli Colomar Costilla, regidora en Sant Josep de sa Talaia desde el verano de 2023, administradora de fincas, agente de la propiedad inmobiliaria y rostro local de un partido que vende mano dura contra la “okupación”, aparece ahora denunciada por una presunta trama de ventas fantasma de locales, trasteros y plazas de garaje en el Edificio Galaxia de Eivissa.

DESTACADA, POLÍTICA ESTATAL

El atestado de la Policía Nacional intenta convertir la agresión grabada a la profesora en un accidente administrativo. 

Hay veces en que el problema no es solo la violencia. Es la literatura posterior. Esa prosa burocrática que aparece después del golpe, cuando alguien intenta convertir una agresión por la espalda en una maniobra limpia, proporcional y casi inevitable. Pasó en València, durante la huelga educativa del 31 de mayo, y ahora vuelve a pasar sobre el papel. El atestado de la Policía Nacional sostiene que el antidisturbios que empujó por la espalda a una profesora “hizo uso de la mínima fuerza reglamentaria”. Mínima fuerza. Dos palabras pensadas para dormir expedientes. Dos palabras que chocan contra los vídeos, contra la barbilla abierta de la víctima, contra los dos puntos de sutura, contra las contusiones en el tórax y la mandíbula, y contra algo bastante incómodo para ciertas versiones oficiales: la realidad.

POLÍTICA ESTATAL

Peinado, desatado: cuando un juez compara a Begoña Gómez con narcos para sostener una causa política 

El juez Juan Carlos Peinado ha decidido llevar a Begoña Gómez a juicio y lo ha hecho con un auto de más de 80 folios que no solo acusa, sino que construye clima. La acusa de haber aprovechado su matrimonio con el presidente del Gobierno para progresar profesionalmente. La envía al banquillo junto a su asistente, Cristina Álvarez, y el empresario Juan Carlos Barrabés. La tesis central es que los tres habrían urdido un plan para mejorar la carrera de Gómez mediante dos másteres, una cátedra extraordinaria en la Universidad Complutense, su trabajo en el África Center del IE y supuestos favores en contrataciones públicas para Barrabés.

Hasta ahí, el relato judicial. Luego viene la parte grotesca.

Porque para sostener esa acusación, Peinado se agarra a referencias que pertenecen a otra escala penal, política y moral. Cita condenas de Jaume Matas, el caso Invercaria, una pieza separada de los ERE de Andalucía e incluso un procedimiento contra una organización dedicada presuntamente a introducir en España grandes cantidades de cocaína camuflada como café tostado. Sí. Para justificar medidas contra Begoña Gómez, el juez recuerda un caso de narcotráfico que él mismo instruyó.

POLÍTICA ESTATAL

Una comparación odiosa: Aldama sale premiado mientras Peñas pagó más por destapar la Gürtel 

La sentencia del Supremo sobre la trama de las mascarillas deja una imagen difícil de tragar: Víctor de Aldama, empresario, comisionista y pieza central del entramado que rodeó al exministro José Luis Ábalos durante la pandemia, ha sido condenado a 4 años y medio de prisión, pero no tendrá que pisar la cárcel. Basta con que no vuelva a delinquir durante 5 años y realice 1 año de trabajos en beneficio de la comunidad. Así, según el propio Supremo, “repara el mal causado”.

La frase merece quedarse clavada en la pared. Un año de servicios a la comunidad para reparar una trama levantada sobre la emergencia sanitaria, el miedo colectivo y el negocio con material básico en plena pandemia. No hablamos de un error contable, ni de una imprudencia menor. Hablamos de comisiones, contratos públicos, pagos mensuales de 10.000 euros, enchufes, favores y un amaño de 13 millones de euros en la compra de mascarillas. Hablamos de una maquinaria que operó cuando las enfermeras y enfermeros se jugaban la vida, cuando las trabajadoras y trabajadores esenciales se dejaban la piel, cuando la ciudadanía vivía encerrada y asustada.

DERECHOS Y LIBERTADES

Plumas de Pueblo: el mapa que demuestra que la diversidad LGTBIQA+ también late en los pueblos 

Durante demasiado tiempo nos han vendido una mentira cómoda: que las ciudades son el refugio natural de las vidas LGTBIQA+ y que los pueblos son, casi por definición, territorios cerrados, hostiles, atrasados, impermeables a cualquier forma de diversidad. Una postal falsa. Una caricatura. Y, sobre todo, una forma muy eficaz de borrar a quienes han existido siempre en el rural, aunque muchas veces no se les haya querido mirar.

El mapa Plumas de Pueblo, impulsado por Proyecto Hortensia junto al antropólogo Paulino Ramos, viene precisamente a romper esa ficción. No con consignas vacías, sino con territorio, nombres, memoria y comunidad. El proyecto, basado en la tesis doctoral de Ramos sobre ruralidades cuir, recoge más de 60 iniciativas cuir en diferentes pueblos de España, aunque algunas informaciones elevan ya la cifra a alrededor de 70 iniciativas LGTBIAQ+ en contextos rurales de todo el Estado.

DESTACADA, INTERNACIONAL

Alemania quiere que trabajes hasta los 70: la jubilación convertida en castigo 

Alemania acaba de poner negro sobre blanco una idea que lleva años rondando los despachos donde nunca se ficha a las seis de la mañana: si la gente vive más, que trabaje más. Así de simple. Así de brutal. El nuevo diseño de las pensiones que prepara el Gobierno de Friedrich Merz plantea ligar la edad de jubilación a la esperanza de vida, llevarla a los 67 años en 2030, situarla en torno a los 67,5 años a comienzos de la década de 2040 y empujarla hasta los 70 años en 2090.

No es una reforma técnica. Es una declaración ideológica. La vida se alarga, dicen. Pero no preguntan cómo se vive. No preguntan quién llega con la espalda destrozada, con ansiedad, con turnos partidos, con contratos precarios, con décadas levantando peso, limpiando habitaciones, conduciendo, cuidando, soldando, programando bajo presión o sosteniendo servicios públicos que otros recortan desde un despacho.

El problema nunca es que falte dinero. El problema es a quién se le exige siempre pagar la factura.

DESTACADA, INTERNACIONAL

Vox y sus patriotas de Bruselas: mucho gritar contra Europa y luego tocar la caja 

La ultraderecha europea tiene un problema muy serio con el dinero público. Lo odia en los discursos, lo demoniza en campaña, lo llama despilfarro cuando sostiene derechos sociales, lo convierte en “chiringuito” cuando financia políticas feministas, climáticas o de memoria democrática. Pero luego llega Bruselas, aparecen las auditorías, se levantan las alfombras y la patria empieza a tener forma de factura, contrato opaco y subvención irregular.

El grupo Patriots for Europe, donde está inscrito Vox, tendrá que devolver 276.967 euros de fondos de la Unión Europea utilizados de forma indebida en 2024, según una auditoría del departamento financiero del Parlamento Europeo difundida por Politico y recogida por elDiario.es. No hablamos de un matiz administrativo perdido en la letra pequeña. Hablamos de donaciones impropias, incumplimientos de contratación pública y contratos concedidos mediante procedimientos irregulares.