Criminalizar la protesta en Granada: cuando el antifascismo acaba en el banquillo y Vox sale intacto
Lo ocurrido en Granada el 16 de abril no es solo una crónica de tensión callejera. Es algo más incómodo. Es una fotografía bastante nítida de cómo funciona el poder cuando decide convertir la protesta en problema y tratar a quienes se movilizan contra el fascismo como si fueran el origen de la violencia.
La Policía Nacional ha trasladado al juzgado un atestado contra cinco jóvenes antifascistas por desórdenes públicos y atentado a la autoridad. Dos delitos. Palabras mayores. Gente joven que acudió a protestar contra un mitin de Vox en la Plaza de las Pasiegas, junto a la Catedral de Granada, y que terminó citada en comisaría en mayo en calidad de detenida. El mensaje es bastante claro: si protestas contra la extrema derecha, prepárate para pagar abogado, vivir con miedo y esperar a que la maquinaria judicial decida cuánto tiempo de tu vida va a ocupar.
El PP convierte el Senado en una máquina de desgaste contra el Gobierno
El 5 de noviembre de 2023, Alberto Núñez Feijóo dejó una frase que no era un eslogan. Era un programa de combate institucional: “Vamos a defender a España desde el Senado, desde los ayuntamientos y desde las autonomías”. Cuatro días después, el 9 de noviembre, el PP usó su mayoría absoluta en la Cámara Alta para reformar el reglamento y darle más poder a la Mesa del Senado sobre los tiempos legislativos. No era técnica parlamentaria. Era artillería.
Desde entonces han pasado 31 meses. En ese tiempo, el PP ha vuelto a tocar la normativa del Senado otras tres veces para aumentar su capacidad de influencia. Pero el verdadero salto está en otro lugar: las comisiones de investigación. Ahí se ve el método. Ahí se ve la operación. En menos de tres años, el PP ha impulsado siete comisiones en el Senado. Exactamente las mismas que se habían desarrollado en los 38 años anteriores.
Israel saboteará la paz entre Irán y EE.UU. porque necesita que la guerra no termine
La Casa Blanca empieza a temer algo que debería haber entendido hace mucho. El mayor obstáculo para un acuerdo entre EEUU e Irán no está necesariamente en Teherán. Está en Tel Aviv. Está en un Gobierno israelí que actúa como si Oriente Medio fuera una extensión de sus delirios territoriales y como si cada negociación internacional tuviera que pasar antes por el despacho de Benjamín Netanyahu.
El 14 de junio, mientras Washington y Teherán intentaban cerrar un memorando de paz, Israel volvió a bombardear el sur de Beirut. Hubo al menos tres muertos y seis heridos. No fue un error. No fue una operación aislada. Fue un mensaje. Israel estaba diciendo que ningún acuerdo le sirve si no responde a sus intereses, si no tumba al régimen iraní, si no le deja seguir ocupando Líbano, si no convierte cada frontera en una trinchera permanente.
La extrema derecha ya huele la sangre del laborismo británico
Andy Burnham lleva una abeja en la solapa. No es un detalle simpático. Es política condensada en un pin. La abeja representa Manchester, su memoria industrial, su orgullo colectivo y esa idea tan sencilla que el neoliberalismo lleva décadas intentando ridiculizar: que la gente vive mejor cuando lo común funciona. La red Bee, ese sistema de autobuses y tranvías bajo control público y coordinado, se ha convertido en su bandera. Y por eso molesta.
Infantino, el hombre arrodillado ante el poder
Gianni Infantino llegó a la cima del fútbol mundial sobre los escombros de la vieja FIFA. No cayó del cielo. Apareció en el momento exacto. En mayo de 2015, la policía suiza entró en el hotel Baur au Lac de Zúrich y abrió la gran grieta del Fifagate. En diciembre de 2015 llegó otra redada. Joseph Blatter acabó fuera. Michel Platini también. Y el 26 de febrero de 2016, aquel hombre conocido por sacar bolas en los sorteos de la Champions se sentó en el trono.
Diez años después, el resultado es bastante claro: la FIFA no se ha regenerado, se ha sofisticado. Ha cambiado el perfume, no el negocio. Antes olía a soborno viejo. Ahora huele a palco presidencial, acuerdo petrolero, entrada imposible y foto sonriente con dirigentes que entienden el deporte como propaganda de Estado.
Colombia ante su Milei tropical: la patria como negocio y la mano dura como obediencia a Trump
Colombia no está ante un simple candidato conservador. Eso sería cómodo. Sería incluso tranquilizador. Lo que tiene delante es otra cosa: el aterrizaje, con acento colombiano, del mismo manual que ya han usado Trump, Bukele, Bolsonaro, Vox y el Milei liberticida. La patria como marca. La seguridad como espectáculo. La libertad como contraseña para desmantelar derechos. Y debajo, siempre lo mismo: obediencia a los de arriba y miedo para las y los de abajo.
El silencio del núcleo duro de Mazón ante la jueza huele a encubrimiento político
La causa de la dana acaba de recibir otro golpe de realidad. Y no precisamente menor. Tres altos cargos del núcleo duro de Carlos Mazón guardaron silencio ante la jueza de Catarroja sobre la existencia del grupo de WhatsApp del Consell, un chat que ahora aparece como una pieza central para entender qué pasó el 29 de octubre de 2024, el día en que la tragedia dejó 230 fallecidos y un rastro de abandono institucional difícil de maquillar.
La FP de Ayuso huele a obra fantasma, contrato troceado y dinero público sin control
El caso de los contratos a dedo de la FP madrileña ya no puede venderse como una chapuza menor ni como la travesura administrativa de un subdirector despistado. La investigación de elDiario coloca el foco donde molesta: en la Consejería de Educación durante la etapa de Enrique Ossorio, hoy presidente de la Asamblea de Madrid, y en una forma de gestionar dinero público que, según las auditorías internas de la propia Comunidad de Madrid, permitió construir centros sin concurso público, troceando facturas y usando fondos enviados a institutos como si fueran simples “gastos de funcionamiento”.
Booking vende como escapada ideal una tierra robada en Cisjordania
Mohammed al-Sbeih recuerda aquella ladera al sur de Belén como se recuerdan las cosas que una familia no debería tener que defender ante soldados, tribunales ni plataformas digitales. Era una pequeña granja en las colinas de Cisjordania. Tres generaciones cultivaron allí trigo y cebada. No era un decorado. No era una postal. No era una oportunidad de negocio para turistas con ganas de “aire fresco”. Era tierra trabajada, heredada, vivida.
Ahora esa misma parcela forma parte del asentamiento israelí de Neve Daniel. Y una vivienda situada allí se anuncia en Booking.com como alojamiento con jardín, terraza, zona de pícnic y un entorno “ideal” para encuentros al aire libre. El capitalismo turístico ha encontrado una fórmula obscena: convertir el despojo en experiencia rural
Peinado empuja a Begoña Gómez hacia el banquillo mientras la extrema derecha pide 24 años de cárcel
Begoña Gómez comparece este 15 de junio ante el juez Juan Carlos Peinado en una audiencia preliminar que, sobre el papel, debería ser un trámite técnico. Pero aquí hace tiempo que el papel importa menos que la escenografía. El magistrado ha exigido su presencia personal, junto a la del resto de las y los investigados, bajo la advertencia de que podrían ser “conducidos por la fuerza pública” si no acudían. Así se construye un espectáculo judicial. Con frases de orden público. Con insinuaciones de fuga. Con una solemnidad impostada que sirve para convertir una causa discutida en una película de persecución.
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Ayuso convierte la maternidad en trinchera ideológica con su “ley del concebido no nacido”
Isabel Díaz Ayuso ha anunciado que el próximo 2 de julio llevará a la Asamblea de Madrid un pleno extraordinario para debatir y aprobar la llamada “ley del concebido no nacido”. No es una anécdota parlamentaria. No es una medida técnica. Es una pieza más en la ofensiva reaccionaria que intenta reescribir los derechos sexuales y reproductivos con lenguaje administrativo, una carpeta institucional y una sonrisa de superioridad moral.
La propuesta reconoce al “concebido no nacido” como “miembro más de la unidad familiar”. Dicho así parece una fórmula burocrática. Pero no lo es. Es política pura. Y de la más peligrosa: la que pretende colarse por la puerta de las ayudas sociales para instalar una visión ultraconservadora de la maternidad, del cuerpo de las mujeres y de la familia. No están ampliando derechos: están moviendo el marco para que el embarazo pese jurídicamente antes que la vida material de las mujeres.
El pacto entre EE.UU. e Irán redibuja Oriente Medio y deja a Israel mirando el desastre
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán, firmado el 18 de junio por Donald Trump y Masoud Pezeshkian, ya tiene su etiqueta grandilocuente: el “gran pacto”, el “acuerdo del siglo”, la jugada histórica que supuestamente cerraría una etapa de guerra y abriría otra de negociación. La liturgia también fue cuidadosamente escogida. Trump lo formalizó en Versalles, al margen de la cumbre del G7, como si el decorado imperial pudiera maquillar lo evidente: las potencias no reconstruyen el orden internacional, lo reparten.
Es el primer pacto firmado por un presidente estadounidense y un presidente iraní desde la Revolución Islámica de 1979. No es un detalle menor. Tiene 14 puntos, prolonga el alto el fuego durante 60 días, incluye a Líbano y abre la puerta a negociar un arreglo permanente, incluido el programa nuclear iraní. Dicho así parece diplomacia. Pero la diplomacia, cuando llega después de miles de muertos, suele ser el nombre elegante del fracaso moral.
Israel rompe con Kaja Kallas porque ya no soporta que Europa pronuncie la palabra apartheid
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, anunció el 18 de junio que rompe “todo contacto” con la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. La razón, según él, es que Kallas habría comparado a Israel con la Sudáfrica del apartheid durante una visita a México el pasado mayo. No hablamos de una ruptura por una masacre, ni por la expansión colonial en Cisjordania, ni por el asedio a Gaza, ni por la normalización de un régimen de privilegio étnico, militar y territorial. Hablamos de una ruptura por una palabra.
Ahí está el asunto. Israel no rompe con quien bombardea, ocupa, desplaza, bloquea o coloniza. Rompe con quien señala.
Vídeo | Estrenamos este domingo la segunda parte del reportaje “Palestina y la historia que quieren borrar”
Spanish Revolution estrena este domingo a las 15:00 la segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”, el reportaje dirigido y presentado por Patricia Salvador dentro de #ReportajesSR, el proyecto audiovisual dirigido por Patricia Salvador y Lea Guggelman.
Bajo el título “La Nakba eterna”, esta nueva entrega continúa el recorrido iniciado en el primer capítulo, donde se abordaba la Nakba para desmontar la mentira de que la historia de Palestina comienza el 7 de octubre.
Vídeo | El turismo que saquea las ciudades mientras sonríe para la foto
El turismo urbano ya no puede seguir vendiéndose como una postal amable, una maleta con ruedas y una pareja haciéndose fotos frente a una fachada histórica. En demasiadas ciudades se ha convertido en otra cosa. En una forma educada de saqueo. Entra sonriendo, paga tres noches, deja propina si toca, sube una historia a Instagram y se marcha. Lo que queda detrás no sale en la foto: alquileres imposibles, vecinas expulsadas, comercios de barrio sustituidos por locales sin alma y calles que ya no pertenecen a quienes las habitan.
No es turismo. Es extracción.
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