Trumpismo en guerra: la ultraderecha se desangra jugando a ver quién es más radical
El movimiento MAGA vive su mayor fractura interna desde el asalto al Capitolio. La entrevista entre Tucker Carlson y Nick Fuentes destapa el sustrato ideológico supremacista del trumpismo, apoyado por la Heritage Foundation, cerebro del Proyecto 2025.
Oro, coches y millones en el extranjero: el empresario que financió a Alvise acorralado por la justicia
De los Bentleys al criptodinero: una red piramidal de lujo, mentiras y política
Lula perfora su propio discurso verde
El petróleo en la desembocadura del Amazonas deja a Brasil sin autoridad moral ante la COP30.
Así se venderá la Comunitat Valenciana a la extrema derecha: sin votar, sin opinar y a escondidas
El PP cede el timón del futuro valenciano a Vox mientras negocian en secreto el relevo de Mazón y el rumbo político de toda una autonomía
Ayuso: atacar a la izquierda como solución para todo
Cuando las mentiras te rodean, el ruido se convierte en coartada.
Por qué decimos que con el fascismo no se negocia, sino que se combate
La neutralidad es la forma más refinada de colaboración con el poder
Manual para continuar una legislatura ingobernable
El PSOE y Sumar se aferran a la aritmética imposible mientras Junts dinamita el tablero político con un “no” a todo.
Caso Epstein: Andrew Mountbatten Windsor, el «ex-príncipe Andrés», debe testificar
Los demócratas de Estados Unidos exigen que el hermano del rey Carlos III testifique ante el Congreso para esclarecer los vínculos entre la red de prostitución de Jeffrey Epstein y Donald Trump. DE “SU ALTEZA REAL” A SOSPECHOSO INTERNACIONAL El jueves 6 de noviembre marcó…
El color del dinero
Junts se sienta a la mesa con la patronal para explicar su ruptura con Sánchez: el independentismo de élite que no quiere perder su influencia económica.
Editorial | No tenéis corazón
Llora Juan Carlos I desde Abu Dabi: sin pensión, sin vergüenza y sin justicia
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir