España entra en la primera ola de calor y el país vuelve a fingir sorpresa
España encara la primera ola de calor de la temporada. No una tarde pesada. No un episodio incómodo. Una ola de calor. La Agencia Estatal de Meteorología lo plantea con claridad: por extensión, intensidad y duración, lo que llega a partir del fin de semana cumple las condiciones para dejar de hablar de una anomalía puntual y empezar a hablar de otro aviso serio. Otro más.
La previsión no deja demasiado margen al maquillaje. Temperaturas de hasta 40 grados durante el día. Noches tropicales por encima de los 20 grados. Jornadas con valores entre 5 y 10 grados superiores a lo normal para esta época del año, e incluso más de 10 grados por encima de lo habitual en puntos de la mitad del país. Lo dijo Rubén del Campo, portavoz de Aemet, en declaraciones recogidas por Efe: “Dadas las altas temperaturas que se esperan, la persistencia del episodio y la extensión geográfica afectada, es probable que nos encontremos ante la primera ola de calor de este verano”.
Opinión | La OTAN quiere que Europa pague la cadena y llame libertad al collar
Hay una forma muy europea de llamar responsabilidad a la obediencia. Consiste en aceptar una orden, envolverla en comunicados solemnes, ponerle palabras como “autonomía”, “seguridad” o “disuasión”, y después presentar la factura a la ciudadanía como si fuera una conquista democrática. Eso es exactamente lo que vuelve a ocurrir con la OTAN. Estados Unidos reduce parte de su implicación directa en la defensa europea, pero no su capacidad de mando. Se retira lo justo para que Europa pague más. Se queda lo suficiente para que Europa no decida.
No estamos ante el abandono de Europa por parte de Trump. Esa lectura es demasiado simple, casi cómoda. Estamos ante algo peor: la reorganización del vasallaje. Washington ya no quiere cargar con todos los costes del imperio atlántico, pero tampoco quiere perder el control político, militar y estratégico que ese imperio le garantiza. Europa no está comprando independencia. Está pagando una dependencia más cara.
Guantánamos europeos: la UE ya no esconde su frontera sucia
No lo llamen política migratoria. Eso suena demasiado limpio. Demasiado burocrático. Demasiado europeo. Lo que acaba de aprobar la Eurocámara el 17 de junio es otra cosa: colonialismo administrativo con sello institucional. Una maquinaria pensada para que Europa pueda seguir hablando de derechos humanos en los discursos mientras coloca los cuerpos migrantes lejos de sus cámaras, sus tribunales y sus conciencias.
El Reglamento de Retornos aprobado por el Parlamento Europeo permite crear centros de devolución de personas migrantes en terceros países. Es decir, lugares fuera de la UE donde enviar a personas expulsadas incluso aunque no tengan vínculo alguno con el país de destino. La fórmula es sencilla. Europa decide. Otro territorio encierra. Otra población carga con el coste político, social y humano. La frontera ya no se dibuja en los mapas: se subcontrata.
El chat del Consell PP estrecha el cerco sobre Mazón y sus consellers por la dana
La instrucción judicial sobre la dana acaba de abrir una grieta mucho más seria de lo que el Gobierno valenciano querría admitir. La magistrada Nuria Ruiz Tobarra, jueza de la causa, estudia si debe ampliar el foco y citar como testigos a más consellers del Ejecutivo autonómico de Carlos Mazón después de que la vicepresidenta Susana Camarero entregara los mensajes del grupo de WhatsApp llamado “Consell PP”. No hablamos de una anécdota digital. Hablamos del chat político de un Gobierno durante la jornada del 29 de octubre de 2024, el día de la dana que dejó 230 fallecidos.
La providencia dictada el 16 de junio no es un gesto menor. La jueza ofrece a Camarero la posibilidad de aportar voluntariamente los documentos en PDF que el conseller de Infraestructuras, Vicente Martínez Mus, compartió aquel día sobre el estado de las carreteras. Es el paso previo para decidir si se le cita como testigo, como reclama la acusación popular ejercida por el PSPV-PSOE. Dicho de forma clara: el chat ha dejado de ser una conversación incómoda para convertirse en una pieza que puede mover la causa.
Vídeo | Estrenamos reportaje contra la guerra cultural de la ultraderecha
Spanish Revolution estrena la primera parte del reportaje “¿Puede la ULTRADERECHA ganar la BATALLA CULTURAL?”, presentado por Patricia Salvador. Y la pregunta no es menor. Tampoco es una provocación para redes. Es una advertencia política en mitad de una época en la que la extrema derecha ya no necesita presentarse siempre con el uniforme completo. A veces le basta con hablar de “libertad”, “familia”, “patria”, “seguridad” o “sentido común” mientras va vaciando esas palabras de contenido democrático.
Ayuso convierte el abono transporte en otra frontera contra quienes menos tienen
La escena no necesita demasiada épica. Este lunes 15 de junio, en la estación de Sol, las colas en las oficinas de Metro de Madrid parecían las de cualquier otro día. Gente esperando, personal atendiendo, prisas, calor, rutina. Pero había una novedad que ya estaba funcionando como una cuchilla administrativa: desde ahora, solo podrán solicitar la Tarjeta de Transporte Público Personal, el abono transporte, quienes estén empadronados en Madrid.
Dicho así parece una medida técnica. Una corrección burocrática. Un trámite más en el país de los trámites. Pero no lo es. Es política. Y de la peor. Porque cuando el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso decide vincular el acceso al abono transporte al padrón sabe perfectamente a quién golpea. No golpea al rentista. No golpea al especulador. No golpea a quienes tienen varias viviendas vacías. Golpea a estudiantes, a personas trabajadoras que se desplazan desde otras comunidades y, sobre todo, a personas migrantes con más dificultades para empadronarse.
Alvise vuelve a llamar a la puerta de la justicia: la Eurocámara activa su tercer suplicatorio
La nueva petición para levantarle la inmunidad llega por el presunto acoso a dos eurodiputados de su propia lista, mientras el Supremo mantiene abiertas varias causas contra él.
De De la Espriella a Alvise: cuando el esperpento se vuelve programa político
Hay una pregunta incómoda que atraviesa España, Colombia y buena parte del mundo: por qué tanta gente acaba votando a quienes parecen salidos de una parodia grotesca de la política. No hablamos de personajes excéntricos sin consecuencias. Hablamos de dirigentes, candidatos y agitadores que convierten la democracia en plató, la rabia social en mercancía y el miedo en papeleta. De Abelardo De la Espriella a Alvise Pérez hay un hilo evidente: la política convertida en espectáculo para vender autoridad sin ofrecer justicia.
Colombia ante su Milei tropical: la patria como negocio y la mano dura como obediencia a Trump
Colombia no está ante un simple candidato conservador. Eso sería cómodo. Sería incluso tranquilizador. Lo que tiene delante es otra cosa: el aterrizaje, con acento colombiano, del mismo manual que ya han usado Trump, Bukele, Bolsonaro, Vox y el Milei liberticida. La patria como marca. La seguridad como espectáculo. La libertad como contraseña para desmantelar derechos. Y debajo, siempre lo mismo: obediencia a los de arriba y miedo para las y los de abajo.
Vídeo | La batalla cultural ultra no empezó ayer: nuevo #ReportajeSR este domingo 14
El domingo 14, a las 15:00, estrenamos en nuestro canal de YouTube un nuevo #reportajesr: “Cómo la extrema derecha está ganando la batalla cultural”. La primera parte lleva un título que debería funcionar como advertencia: “Esto no empezó ayer”.
El reportaje, presentado por Patricia Salvador y dirigido por Lea Gugelmann, periodistas de Spanish Revolution, ya está disponible de forma anticipada para suscriptoras y suscriptores del canal.
Porque sí, la extrema derecha no empieza siempre gritando censura, deportaciones, recortes o mano dura. A veces empieza antes. Mucho antes. Empieza alterando el lenguaje. Empieza llamando “libertad” al privilegio de quienes más tienen. Empieza llamando “familia” a un modelo único y obediente. Empieza llamando “patria” a una frontera moral. Empieza llamando “sentido común” a una agenda profundamente reaccionaria.
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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