El cine “subvencionado” y otros cuentos para tapar quién se lleva de verdad el dinero público
Mientras señalan a actrices y directores, millones de euros vuelan hacia telecomunicaciones, automoción y tauromaquia sin el mismo escándalo mediático
Opinión | Votos y contradicciones
Nos enseñaron a votar.
Pero nunca a entender el poder.
Décadas de democracia sin cultura democrática. Sin explicar qué hace un juez, qué significa separar poderes o por qué lo público importa. Mientras tanto, nos repetían que “todos son iguales” y que “la política no sirve para nada”.
Y así hemos llegado hasta aquí: gente defendiendo la sanidad pública mientras vota a quienes la privatizan. Preocupados por el clima mientras apoyan a quienes lo niegan. Trabajando 40 horas por 1.200€ y entregando el poder a quienes desprecian a la clase trabajadora.
No son gigantes. Son molinos.
Ébola en el Congo: el virus avanza rápidamente y el mundo sigue sin moverse
Ébola en el Congo: la epidemia que el mundo rico prefiere no mirar
Casi 750 casos. 177 muertes sospechosas. Un brote detectado desde el 24 de abril y hospitales ya desbordados. La República Democrática del Congo afronta su decimoséptimo brote de ébola mientras la ayuda internacional se recorta, la guerra rompe el territorio y las y los sanitarios intentan contener una enfermedad brutal con recursos insuficientes. Luego vendrán los discursos solemnes. La palabra “cooperación”. La foto institucional. Pero la verdad es mucho más sucia: cuando una epidemia avanza sobre hospitales destruidos, cuerpos contagiosos, miedo social y recortes, no estamos ante una fatalidad. Estamos ante abandono organizado.
Aznar vuelve a dar la orden: “el que pueda hacer, que haga”
Aznar ha vuelto a hacerlo.
25 segundos de vídeo, una frase y toda una forma de entender el poder: “el que pueda hacer, que haga”.
No dijo casi nada. Y lo dijo todo. Porque cuando Aznar habla de “hacer” no está pensando en la gente peleando por la sanidad pública, por la vivienda o por llegar a fin de mes. Está llamando a filas a quienes tienen influencia, contactos, despacho, toga, micrófono o dinero.
La derecha no necesita siempre gritar. A veces le basta con una contraseña.
Y esta vez la contraseña llega en plena tormenta por el caso Plus Ultra, con Zapatero imputado, Felipe González pidiendo elecciones y el bloque conservador oliendo sangre política. Viejos expresidentes, viejas redes, viejas ganas de mandar aunque no les toque.
El hombre que robó 1 dólar para que la cárcel le diera un médico
Robó 1 dólar para que la cárcel le diera el médico que el mercado le negó
En 2011, Richard James Verone, 59 años, entró en un banco de Carolina del Norte y pidió 1 dólar. No huyó. No llevaba arma. Se sentó a esperar a la policía. No quería hacerse rico: quería que lo detuvieran. Había perdido su empleo, no tenía seguro médico y arrastraba dos discos rotos en la espalda, artritis, dolores en un pie y un bulto doloroso en el pecho. Su plan era tan desesperado como lógico: en libertad no podía pagarse un tratamiento; en prisión, el Estado tendría que atenderle.
La historia parece absurda hasta que se mira el sistema sanitario estadounidense.
La motosierra de Milei ya entra en los hospitales: recortes, cáncer y vacunas mientras crece la mortalidad infantil
El ajuste ultra del Gobierno argentino deja sin medicamentos a pacientes oncológicos, desmantela programas sanitarios históricos y empuja a la sanidad pública hacia el colapso.
El matadero del horror: cervatillos agonizando a tiros en Segovia mientras las instituciones miraban hacia otro lado
Más de 200 cervatillos agonizando a tiros en un matadero de Segovia. Animales conscientes mientras se desangraban. Algunos intentaban escapar heridos. Otros veían morir al resto a pocos metros.
Y todo ocurrió dentro de una instalación autorizada. Con controles. Con supervisión. Con el sello de un sistema que luego habla de “bienestar animal”.
Bundibugyo: el ébola sin vacuna que obliga a la OMS a activar la alarma internacional
Una emergencia sanitaria que no es pandemia, pero sí retrato brutal de un mundo donde la salud pública llega tarde cuando las vidas están lejos del centro.
Adelante Andalucía deja de ser una nota al pie: quién es quién en el nuevo andalucismo que incomoda a las derechas
La formación de José Ignacio García pasa de 2 a 8 escaños, supera a Por Andalucía y se convierte en la voz más reconocible de una izquierda andaluza que ha entendido algo básico: sin territorio, sin clase y sin identidad propia, no hay proyecto que aguante.
Starmer se hunde y el laborismo entra en guerra: la derecha ultra ya dicta el miedo en Reino Unido
El Partido Laborista británico se desangra entre dimisiones, luchas internas y el avance de Nigel Farage mientras Keir Starmer intenta resistir a una rebelión que ya huele a relevo forzado.
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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