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POLÍTICA ESTATAL, PRINCIPAL

El juez vuelve a archivar la investigación por los presuntos sobresueldos de Podemos 

El magistrado que investiga la gestión de Podemos ya ha cerrado varias ramas del caso

El magistrado que investiga la gestión de Podemos ha archivado, por segunda vez, la parte referida al presunto cobro de sobresueldos por algunos miembros, al no considerar probado que la exgerente Rocío Esther Val cometiera un delito de administración desleal, como ya decretó en marzo aunque luego reabrió la causa a instancias de Vox.

El juez Juan José Escalonilla, titular del Juzgado de Instrucción 42 de Madrid, ha tenido en consideración la declaración como testigo del anterior gerente del partido, Pablo Manuel Fernández, quien manifestó que Val estaba facultada para implementar complementos salariales al no haber una norma interna que se lo impidiera. 

Llega a esta conclusión tras escuchar -el pasado 21 de mayo- al exgerente del partido Pablo Manuel Fernández Alarcón y «ante las serias dudas interpretativas sobre las facultades de dicha gerente, la aprobación de la implementación de dicho complemento salarial por el Consejo de Coordinación, y la falta de denuncia por el titular del patrimonio administrado».

Podemos

El juez llega a la misma conclusión en relación con la decisión de aplicar el complemento de responsabilidad personal a la letrada Marta Flor Núñez, que «en todo caso fue refrentada por el Consejo de Coordinación».

Calvente

Fernández Alarcón había sido llamado como testigo del abogado José Manuel Calvente, impulsor de la denuncia que abrió esta investigación y la del contrato de Podemos con la consultora Neurona, pero el exgerente le desmintió en todas las acusaciones.

Los complementos que señala la denuncia son de 210 euros y de 400 euros al mes para la gerente y el tesorero, respectivamente. En la denuncia consta que esos complementos no figuraban en las tablas salariales del partido morado, pero el juez argumenta que los órganos de Podemos aprobaron dichas cantidades. El pasado 16 de abril el juez reabrió las pesquisas en torno al presunto cobro de sobresueldos por algunos miembros del partido al estimar un recurso de Vox, que ejerce la acusación popular en el caso y consideró insuficiente la documentación aportada hasta entonces.

Juan José Escalonilla también ha examinado los certificados de los acuerdos del Consejo de Coordinación de Podemos, que autorizaban dichos complementos salariales para Val y el tesorero, Daniel de Frutos.

«Ante las serias dudas interpretativas sobre las facultades de dicha gerente, la aprobación de la implementación de dicho complemento salarial por el Consejo de Coordinación, y la falta de denuncia por el titular del patrimonio administrado [Podemos], no cabe apreciar la presunta comisión por parte de Rocío Esther Val del delito de administración desleal que se le imputa», indica Escalonilla en su auto de archivo.

Segunda vez

Es la segunda vez que el juez archiva esta investigación. En un auto del 11 de marzo indicó que la gerente del partido tenía facultades para incluir complementos en las nóminas de los trabajadores y que los órganos del partido aprobaron esas cantidades, por lo que descartaba cualquier delito. Sin embargo, Escalonilla reabrió la causa por la insistencia de Vox y ahora la vuelve a cerrar.

El magistrado se centra en el contrato que firmó el partido con la consultora Neurona para las elecciones generales de 2019 y ha cerrado varias ramas del caso, como la referida a la consultora ADB o a las obras en la nueva sede del partido, mientras que archivó pero volvió a abrir recientemente la parte referida a la Caja de Solidaridad.

El magistrado abrió y envió a otros juzgados tres piezas separadas de la causa principal de las que se han archivado dos: las referidas al cobro de unas costas judiciales por parte del exlider de Podemos Pablo Iglesias y al Instituto 25M. Permanece abierta la referida a la presunta contratación de una persona del equipo de la ministra Irene Montero para cuidar a sus hijos, supuestamente con fondos públicos.