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La Delegación de Gobierno ha anunciado que impondrá una sanción administrativa de 600 euros a cada uno de los dos organizadores de la marcha y otra de 800 euros a los seis participantes a los que incautaron bengalas, palos y un puño americano
El pasado sábado se celebraba una manifestación neonazi en el barrio de Chueca contra el colectivo LGTBI. En la marcha, autorizada por la Delegación de Gobierno en Madrid, un grupo de manifestantes profirió consignas tales como: «Fuera sidosos de Madrid», «Fuera maricas de nuestros barrios», «¡No son españoles, son maricones!» o «¡Se va a acabar, se va a acabar el matrimonio homosexual!».
Algunos de los asistentes también portaban pancartas que no estaban relacionadas con ese asunto en los que exhibían lemas como: «En Madrid ni bandas latinas ni MENAS» o «Tú no eres español porque no eres blanco».
La Delegación de Gobierno de Madrid autorizó la manifestación bajo el lema ‘Di no a la agenda 2030/2050’ y a instancias de una petición realizada por dos individuos: el neonazi Alberto Ayala, «en representación de la Asociación de Vecinos San Blas-Canillejas», y un segundo individuo, como portavoz de la asociación de «vecinos de Pinar de Chamartín y Hortaleza», que mintieron sobre el motivo de la marcha.
Las sanciones para los organizadores, Asociación de Vecinos de San Blas-Canillejas y la Asociación de Vecinos del Pinar de Chamartín y Hortaleza, por el «engaño» al no ajustarse el objeto de la manifestación al escrito de la comunicación, serán de 1.200 euros a cada uno.
El Ministerio Público ya ha oficiado sendos informes a la Brigada Provincial de Información y a la Delegación del Gobierno para que recaben información sobre si lo acontecido durante la marcha convocada por el grupo Madrid Seguro para protestar contra ‘agendas 2030/2050’ es constitutivos de un delito de odio.
La ministra de Igualdad, Irene Montero, anunció que pondría en conocimiento de la Fiscalía «el odio ‘lgtbifóbico’ y racista» y, finalmente, la Fiscalía Provincial de Madrid, por iniciativa propia, ha incoado diligencias de investigación penal a raíz de los hechos ocurridos durante la manifestación.
Durante la marcha la Policía Nacional intervino cinco palos, tres bengalas y hasta un puño americano que portaban seis manifestantes identificados por los agentes y a los que la Delegación del Gobierno les impondrá multas de 800 euros a cada uno de ellos.
Los agentes también alertaron sobre algunas de las enseñas identificadas en la marcha, como la «bandera rojigualda sin el escudo constitucional», «bandera negra con la cruz céltica» y el «escudo de Alcalá de Henares con la leyenda ‘Defiende Alcalá'», otro emblema «con el escudo de la División Azul» y una enseña del partido ultra España 2000.
La celebración de esta manifestación homófoba generó algunos altercados con los vecinos que desde los balcones increpaban a los manifestantes con frases como ‘¡Fuera fascistas!’ y llegando alguno de estos vecinos a arrojarles agua.

Un agredido por un grupo de once personas
Al finalizar la marcha, se produjeron incidentes que terminaron con uno de los asistentes, que vestía una camiseta negra con la inscripción ‘King of the streets’ (rey de las calles), agredido en la Plaza de Pedro Zerolo «por un grupo de once personas». El herido, de 32 años, quedó «inconsciente» y fue atendido en el hospital, donde le diagnosticaron una fractura en la nariz y otra cerca del ojo, en el suelo orbitario, tal y como recoge el informe de la Brigada de Información para la Fiscalía.
Por esa agresión fue detenido a Samuel E. A., de 22 años, integrante del grupo de presuntos agresores de los que la Policía dice en otro informe que presentaban indumentaria propia de grupos de extrema izquierda.
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