Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Una comparación de un disco de Extremoduro con el cartel censurado de Zahara que debería hacernos reflexionar ante el recorte de libertades en nuestro país
El Ayuntamiento de Toledo, gobernado por la socialista Milagros Tolón, retiró este miércoles el cartel que anunciaba el concierto de la artista Zahara.
Lo hizo después de que el partido de extrema derecha Vox (apoyado por algunos miembros del Partido Popular) mostraran su ofensa con la imagen, en la que la artista aparecía vestida como la Virgen y con el título de su último trabajo, Puta.
“Estamos ante una nueva provocación intolerable por parte del Ayuntamiento de Toledo que ha permitido que se ataque la libertad religiosa de la mayoría de los toledanos”, señaló la portavoz del partido de extrema derecha en el Ayuntamiento de esa ciudad, María de los Ángeles Ramos
“Se está agrediendo moralmente a la mayoría de los toledanos… Si finalmente no actúan contra este ataque y deciden asistir a la eucaristía del domingo, van a demostrar que estamos ante la izquierda más totalitaria, sectaria y rancia que ha pasado por el Ayuntamiento de Toledo. Los toledanos no podemos permitir que este hecho se pase por alto”, agregó la ultra.
Apoyo unánime
La música no se amilana. Tras conocerse la noticia, numerosos músicos como Amaral, Vetusta Morla o Lola Índigo mostraron su apoyo. Aquí no hay involución, hay lucha. La semana pasada, aún sin conocerse la situación con Zahara, informábamos que Fernando Madina, cantante del grupo Reincidentes y Óscar Sancho, vocalista del grupo Lujuria, habían creado la plataforma «Rock contra el fascismo», un llamamiento del mundo del rock para detener el avance de la extrema derecha que representa Vox en nuestro país.
La plataforma no es algo puntual. Aglutina a más de 1.300 bandas, oficinas de management, festivales, salas y bares de música en vivo, y hasta medios de comunicación especializados. Miguel Ríos, Rozalén, Celtas Cortos, Ska-p, Barricada o Aurora Beltrán (Tahúres zurdos), Loncha Velasco, Winnie the punk, Sartenazo Cerebral o El koño de la Bernarda son algunos de sus más destacados integrantes.
Pero volviendo a Zahara, también políticos como Eduardo Madina, Mónica García y Pablo Echenique y otras personalidades han mostrado su apoyo a Zahara compartiendo la imagen censurada a través de las redes sociales.
La respuesta de Zahara
La artista respondió ante la polémica la noche del miércoles en un concierto en Valencia. Zahara elegía el escenario y su profesión para difundir «la única respuesta» que dará tras los ataques de la extrema derecha de Vox.
«Ha sido brutal la respuesta de amor que he recibido y eso es lo que me llevo del día de hoy. La única respuesta que voy a dar a eso que ha sucedido lo voy hacer en este escenario y lo voy a hacer cantando, defendiendo el arte, defendiendo la música y defendiendo la libertad de expresión».
«Ojalá hubiese podido decirle a la María Zahara de 12 años, cuando la insultaban y la llamaban puta… que en el futuro, cuando tuviera 37 años, todas sus compañeras y compañeros de profesión, todas las personas que admira, todo su público, y todas las personas queridas saldrían a defenderla. Gracias».
La involución
Un usuario de Twitter ha lanzado una comparación que debería hacernos reflexionar ante el avance de la extrema derecha en nuestro país, y con ella la intolerancia y los recortes en algo tan democrático como la libertad de expresión.
El ejemplo que añade Arriete Colorao es el disco «Yo, minoría absoluta», de Extremoduro. «En 2002, nadie en su sano juicio habría intentado censurar a Extremoduro por ofensas religiosas», comenzaba diciendo el usuario de Twitter, a lo que continuaba con la comparación: «En 2021, el Ayuntamiento de Toledo (PSOE) retira este cartel de @zaharapop por presiones de Vox».
La reflexión final es un aviso a navegantes y una alarma de hacia dónde nos dirigimos: «Es la involución de un país infectado con el virus de la ultraderecha».
En 2002, nadie en su sano juicio habría intentado censurar a Extremoduro por ofensas religiosas.
— Arriate Colorao ۞ (@arriatecolorao) August 11, 2021
En 2021, el Ayuntamiento de Toledo (PSOE) retira este cartel de @zaharapop por presiones de Vox.
Es la involución de un país infectado con el virus de la ultraderecha. pic.twitter.com/6ysc7PPdbL
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir