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Las fuerzas de seguridad griegas han registrado el surgimiento de al menos 16 nuevos grupos ultraderechistas, siete en el norte del país, desde el colapso de Amanecer Dorado
En octubre de 2020, la justicia griega consideraba «organización criminal» al partido neonazi Amanecer Dorado y condenaba a su líder por el asesinato de Pavlos Fyssas, músico y activista de izquierda, en 2013.
Este mes de Octubre debería haber sido un mes de celebración para Frangou y otros miembros de Keerfa, el grupo antifascista más importante de Grecia después de que haga un año de que el líder del partido neonazi griego Amanecer Dorado, Nikos Michaloliakos, y otros cinco antiguos diputados fuesen sentenciados a 13 años de cárcel, después de un juicio histórico que duró cinco años.
La investigación criminal dio comienzo tras el asesinato en septiembre de 2013 del rapero Pavlos Fyssas. El principal acusado por este crimen, Giorgos Roupakias, militante de Amanecer Dorado, ha sido condenado a cadena perpetua y a una pena adicional de diez años de cárcel, mientras que sus cómplices recibían sentencias que oscilaban entre los seis y los ocho años de prisión, según la cadena pública ERT.
Tal y como informa elDiario.es, Keerfa estaba conmemorando el aniversario en una plaza pública de Atenas cuando unos jóvenes cubiertos con pasamontañas negros, armados con palos, puños americanos, bengalas y cuchillos se lanzaron contra los estudiantes, antifascistas y sindicalistas. La ola de ataques dejó a la nación atónita y los asaltantes fueron grabados haciendo saludos nazis.

Para el coordinador de Keerfa, Petros Constantinou, estos incidentes recuerdan a las peores épocas de Amanecer Dorado cuando sus escuadrones de ataque recorrían las calles de Atenas para golpear a los inmigrantes y a otros supuestos enemigos mientras Grecia, atrapada en una crisis económica, se convertía en el primer país europeo en llevar a neonazis al Parlamento.
El mayor juicio a nazis desde Núremberg, ha conseguido que Amanecer Dorado ya no sea más que un nombre, pero se teme que otras formaciones ultraderechistas intenten llenar ese vacío.
Aunque el partido Solución Griega ha absorbido la mayor parte de los votantes de Amanecer Dorado con un 3,7% en las últimas elecciones generales en julio de 2019, los neofascistas no lograron superar, por muy poco, la barrera del 3% para entrar al Parlamento.
La profesora Vasiliki Georgidau, especialista en militancia ultraderechista de la Universidad Panteion , ha señalado que «cuando la extrema derecha no puede imponerse a nivel nacional, suele construir bastiones».
Y ha añadido: «Amanecer Dorado hizo lo mismo en 2008 cuando se apoderó de zonas económicamente desfavorecidas del centro de Atenas, lo que al principio pasó desapercibido y luego les permitió conseguir un puesto en el consejo municipal. Dos años más tarde llegaron al Parlamento. Me preocupa que algo similar esté sucediendo con la creación de bastiones semejantes en el norte de Grecia».
16 nuevos grupos con 5.000 miembros y la misma ideología que Amanecer Dorado
Según un informe policial que todavía no ha sido publicado, las fuerzas de seguridad griegas han registrado el surgimiento de al menos 16 nuevos grupos ultraderechistas, siete en el norte del país, desde el colapso de Amanecer Dorado, con cerca de 5.000 miembros y seguidores solo en Salónica y no menos racistas, homófobos ni antisemitas y que incluyen a creyentes convencidos de la superioridad racial griega.
Kostis Papaioannou, director de Signal, un grupo de investigación que estudia el ultraderechismo, ha señalado que «el surgimiento de estos nuevos grupos se ha vinculado al movimiento antivacunas de la región porque en el norte de Grecia las tasas de vacunación son mucho menores. Pero indudablemente algunos han tenido lazos con Amanecer Dorado y los miembros del Parlamento encarcelados».
Se cree que Propatria, que comenzó como una escuela de artes marciales y mantiene lazos estrechos con Amanecer Dorado y otras organizaciones del continente, está detrás del ataque a Keerfa, ya que uno de los atacantes llevaba un Sol Negro tatuado en el codo. El hombre ya había sido arrestado y condenado a una pena suspendida de tres años de prisión por incitar a la violencia en una manifestación antivacunas en Atenas.
La lenta respuesta de las autoridades
La gran preocupación es la lenta respuesta de las autoridades a esta nueva amenaza. Giorgos Patelis, que cumplía una sentencia de 10 años por haber ordenado el asesinato de Pavlos Fyssas, fue liberado con el argumento de que su hijo está enfermo.
Papaioannou denuncia que «tras el veredicto histórico del año pasado, partes del Poder Judicial parecen estar cuestionándolo. Para muchos, la liberación de Patelis cuestiona la decisión del tribunal, aunque un fiscal del Tribunal Supremo ha solicitado la revisión de la misma. Es absurdo que un año después no se haya investigado todavía la complicidad de la policía con Amanecer Dorado».
El primer ministro, Kyriakos Mitsotakis, también fue criticado el principal partido de la oposición por otorgar altos cargos a políticos que pertenecieron a Laos, partido populista de ultraderecha y crear así un clima propicio para el ultraderechismo.
Sin embargo, la especialista en militancia ultraderechista de la Universidad Panteion, ha afirmado que todavía no es posible afirmar si el país está experimentando un resurgimiento de la extrema derecha.
«Es demasiado pronto para decir si estamos viendo un resurgimiento o solo un brote de violencia extremista. Pero no debemos ignorar lo que sucede porque la extrema derecha no ha desaparecido de Grecia», ha dicho.
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