Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Con más investigaciones en curso y nuevos detalles que salen a la luz, queda claro que el verdadero rostro de la extrema derecha no es el del «patriotismo», sino el de la corrupción y los intereses oscuros.
Los escándalos de financiación vuelven a sacudir a la extrema derecha europea. En el último episodio de «Hasta el coño de» (HECD), Marina Lobo se adentró en las turbias prácticas económicas de Marine Le Pen, Vox y Alvise Pérez, dejando al descubierto la hipocresía y corrupción de aquellos que se presentan como «defensores del pueblo» mientras operan con fondos ilegales y dineros oscuros.
Marine Le Pen: Financiación ilegal en Europa
Marine Le Pen, líder del partido francés de extrema derecha Rassemblement National (RN), está bajo investigación judicial por utilizar de forma fraudulenta fondos del Parlamento Europeo para financiar los sueldos de empleados de su partido. El caso ha sido un duro golpe para la política, ya que se la acusa de desviar dinero público destinado a sus asistentes parlamentarios para sostener la maquinaria interna del RN.
El escándalo ha vuelto a poner en el foco la financiación de los partidos de extrema derecha, que no solo se benefician de fondos públicos, sino que también los manipulan para asegurar su poder. Le Pen, quien se presenta como una voz contra la corrupción y los excesos del sistema, ha demostrado que los vicios que denuncia son los que mejor domina.
Vox: Dinero sucio de Hungría
En España, Vox, partido que se jacta de no tener ataduras con la “política tradicional”, ha sido expuesto por recibir millones de euros en préstamos de un banco húngaro, vinculado directamente con el gobierno autoritario de Viktor Orbán. Esta financiación externa viola las leyes españolas que prohíben que partidos políticos sean financiados por gobiernos o empresas públicas extranjeras.
A pesar de su retórica patriótica y sus constantes llamados a la soberanía nacional, Vox ha demostrado estar dispuesto a aceptar dinero de cualquier fuente que les permita seguir inflando sus campañas. En HECD, Marina Lobo señaló la hipocresía de un partido que predica sobre defender a España mientras se llena los bolsillos con dinero de gobiernos extranjeros interesados en fomentar la extrema derecha en Europa.
Alvise Pérez: El escándalo de los 100.000 euros en negro
El episodio más reciente en los escándalos de la ultraderecha española involucra a Alvise Pérez, una de las figuras más controvertidas del panorama mediático. Según recientes investigaciones, Pérez habría recibido 100.000 euros en efectivo de la empresa Madeira Investment Club, una entidad vinculada a un esquema piramidal que está siendo investigada por estafa. Este dinero en negro habría sido utilizado para financiar su campaña electoral a las elecciones europeas.
Madeira Investment Club, que opera principalmente en el mundo de las criptomonedas, está acusada de defraudar a numerosos inversores bajo promesas de altos rendimientos. Alvise, quien se autoproclama como un paladín de la verdad y la transparencia, ha quedado en evidencia por sus vínculos con este tipo de operaciones fraudulentas.
Un patrón de corrupción en la extrema derecha
Le Pen, Vox y Alvise Pérez comparten más que una agenda ultranacionalista; están unidos por el uso de prácticas corruptas para sostener sus carreras y mantener su presencia en la política. Estos casos de financiación ilegal y dinero sucio no son excepciones, sino parte de un patrón que se repite en las filas de la extrema derecha europea, que se presenta como el bastión de la decencia mientras opera en la oscuridad financiera.
El programa «Hasta el coño de» ha vuelto a poner el dedo en la llaga, exponiendo que detrás de los discursos populistas y de «recuperación de la soberanía» de la ultraderecha, hay una red de corrupción que atraviesa fronteras, desde Francia hasta España, y conecta con intereses internacionales que buscan sostener sus agendas autoritarias a cualquier precio.
Los escándalos de Le Pen, Vox y Alvise Pérez son solo la punta del iceberg. Con más investigaciones en curso y nuevos detalles que salen a la luz, queda claro que el verdadero rostro de la extrema derecha no es el del «patriotismo», sino el de la corrupción y los intereses oscuros.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Marina Lobo cierra la temporada por todo lo alto
Marina Lobo despide la temporada de Hasta el Coño De con un programa cargado de actualidad, mala leche y verdades bastante incómodas. La lista de morosos de Hacienda vuelve a dejar nombres conocidos, deudas millonarias y mucha televisión dispuesta a ponerse del lado de quienes deben fortunas mientras al resto se nos exige pagar hasta el último céntimo.
También hay justicia española en estado puro: causas que se archivan cuando afectan al poder, órdenes de busca que no parecen tener demasiada prisa y una ultraderecha obsesionada con pintar bancos arcoíris porque la existencia ajena les provoca un cortocircuito emocional.
Un cierre de temporada con Marina Lobo, Remolachers, indignación bien dirigida y el recordatorio de siempre: aquí se cuenta la actualidad desde el lado de quienes no tienen plató, apellido ni despacho amigo.
Regresamos en septiembre.
Vídeo | Génova recuerda: el fascismo no se normaliza, se frena
Génova sabe muy bien que el fascismo no se “normaliza”: se frena. El 30 de junio de 1960, la ciudad se levantó contra el Movimiento Social Italiano, heredero político del régimen de Mussolini, cuando pretendía celebrar allí su congreso.
Aquella protesta no fue una anécdota. Fue una advertencia histórica. La presión popular obligó a cancelar el congreso y convirtió a Génova en símbolo antifascista.
Hoy, la ciudad vuelve a la calle contra la ultraderecha de Meloni. Porque la memoria no es nostalgia: es defensa propia.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir