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La Comunidad de Madrid aceptó que OHL derribase seis edificios históricos mientras se ultimaba la compra de Villar Mir a Esperanza Aguirre de un cuadro de Goya por cinco millones de euros
“Madrid tiene una carencia importante en hoteles de alta gama. Si queremos competir con las grandes ciudades, con los grandes centros de referencia a nivel mundial, tenemos que avanzar en esta iniciativa”. Con este mantra iniciaba Ignacio González en 2013 el Proyecto Canalejas un plan que servirá para “revitalizar” el centro de Madrid. El 26 de septiembre de 2012.
El objetivo era levantar un hotel »de máxima categoría» con 220 habitaciones, una gran superficie comercial, viviendas, oficinas y un aparcamiento de 500 plazas.
Para acometer esta obra, tras varios meses de negociaciones y con el apoyo de las administraciones, el 20 de diciembre, el Grupo Villar Mir cerraba la compra al Banco Santander, por 215 millones de euros, de siete edificios contiguos y emblemáticos en el centro de la capital, en la manzana que une la Puerta del Sol con la plaza de Canalejas: una parcela de 6.500 metros cuadrados y tienen una edificabilidad de 46.330 m2. Una operación de desprotección del patrimonio histórico sin precedentes en España.
Esperanza Aguirre dimitió por sorpresa como presidenta de la Comunidad de Madrid el 26 de septiembre de 2012, cediendo el testigo a González. Las instrucciones en el caso Canalejas ya estaban escritas y el nuevo presidente de la Comunidad no varió el plan redactado.
Un Goya de 5 millones
El Grupo Villar Mir contó en todo momento con la compañía Aguirre Newman, de la familia de la expresidenta de la Comunidad Esperanza Aguirre, como asesor inmobiliario. Pero todo esto va más allá. Según denuncia elDiario.es, Juan Miguel Villar Mir compró el 18 de julio de 2012 un retrato pintado por Goya al marido de Esperanza Aguirre por cinco millones de euros y la venta libró a la familia de la bancarrota en la que se encontraba.
Cuando se firma la compra de la pintura, OHL ya tenía acabado el documento que más tarde presentó al Ayuntamiento como »consulta urbanística vinculante». La gran obra de Villar Mir obligó a la Comunidad de Madrid a reformar la Ley de Patrimonio Histórico de Madrid de 1998, rebajar la protección de dos edificios históricos y modificar el Plan General de Ordenación Urbana de Madrid (PGOUM).
El proyecto de intervención diseñado por el arquitecto Carlos Lamela para OHL concretaba la estrategia que las administraciones implicadas debían seguir y siguieron al pie de la letra en los asuntos claves, para comprar al Banco Santander el conjunto. La Comisión Local valoró »positivamente» la propuesta. La constructora dictaba, el Ayuntamiento asentía.

Operación: reformar la Ley de Patrimonio
Mientras se resolvía este tema, otro equipo había recibido la orden de reformar de inmediato la Ley de Patrimonio, una de las claves de la operación. Una medida que no figuraba en el programa del PP, pero que resolvieron en un año y medio. El responsable de la redacción técnica de la nueva norma fue Luis Lafuente, actual director de Patrimonio del Ayuntamiento de Madrid. Un año después de que la reforma del PP de la ley fuera aprobada, el Tribunal Constitucional declaró inconstitucionales ocho de sus artículos.
Los deseos de Villar Mir empezaron a hacerse realidad inmediatamente después de la compra del famoso retrato. Todos los trámites administrativos se resolvieron en un tiempo récord de dos años y medio.
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