Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Madrid intenta frenar una medida estatal mientras reactiva el discurso del miedo sobre servicios públicos y seguridad
El Tribunal Supremo ha decidido mover ficha. Ha admitido a trámite el recurso presentado por el Gobierno de la Comunidad de Madrid, liderado por Isabel Díaz Ayuso, contra la regularización extraordinaria de personas migrantes aprobada por el Ejecutivo central. No es una decisión menor. Abre una batalla jurídica con implicaciones políticas evidentes y, también, con un trasfondo que ya conocemos: el relato.
La documentación, a la que ha tenido acceso Europa Press, recoge que la Abogacía General madrileña registró el recurso el pasado viernes. No solo eso. Solicitó además la suspensión cautelar del real decreto, una medida que ahora obliga a la Administración General del Estado a responder en un plazo de cinco días. Cinco días. Ese es el margen para defender una política que busca regularizar situaciones administrativas y que, sin embargo, vuelve a convertirse en campo de batalla ideológico.
Desde el Ejecutivo regional lo tienen claro. Argumentan que esta regularización afectaría “gravemente” a la prestación de los servicios públicos en Madrid. Hablan de financiación insuficiente, de falta de previsión, de impacto en la seguridad. Un argumentario que no es nuevo. De hecho, coincide punto por punto con el discurso que distintos sectores políticos llevan semanas repitiendo y que ha sido desmontado con datos oficiales en el propio análisis del BOE sobre el relato del miedo en la regularización migrante.
Porque hay algo que no cambia. Se habla de presión sobre los servicios públicos. Se sugiere un desbordamiento. Se apunta a un supuesto riesgo para la seguridad. Y, sin embargo, los datos no acompañan esa narrativa. No lo hicieron antes. Tampoco ahora.
EL DISCURSO DE SIEMPRE, LA ESTRATEGIA DE SIEMPRE
La comparecencia del consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, dejó pocas dudas sobre la línea argumental. Denunció “deficiencias” en el proceso estatal de regularización y aseguró que va “en contra” de los pactos europeos. Palabras medidas, pero con un mensaje claro. Reforzar la idea de descontrol.
Entre los ejemplos que citó, uno destaca especialmente: el hecho de que basten cinco meses de estancia en España para acreditar el arraigo. También mencionó la posibilidad de que personas en situación irregular con antecedentes penales puedan acceder a la regularización. Incluso aquellos en prisión provisional. El tono sube aquí. Se introduce la sospecha. Se construye una alarma.
Sin embargo, conviene detenerse. Las políticas migratorias en Europa no son homogéneas, pero sí comparten principios básicos. Entre ellos, la regularización de situaciones prolongadas en el tiempo. No es una anomalía. Es una herramienta administrativa. Lo que sí es constante es el uso político del miedo asociado a estas medidas.
La Comunidad de Madrid insiste en que apuesta por una inmigración “legal, ordenada y vinculada al empleo”. La frase suena bien. Ordenada. Legal. Vinculada al empleo. Pero deja fuera algo esencial: la realidad de miles de personas que ya están aquí. Que trabajan, aunque no siempre en condiciones reconocidas. Que sostienen sectores enteros. Que existen, aunque el discurso intente reducirlas a cifras o a problemas.
UNA BATALLA JURÍDICA CON ECO POLÍTICO
El recurso admitido por el Supremo no implica que la razón esté de un lado u otro. Significa, simplemente, que hay materia para analizar. Pero el movimiento llega en un momento concreto. No es casual. Coincide con una escalada del discurso político en torno a la migración, donde la regularización se presenta como amenaza en lugar de como solución.
Madrid no está sola en esta estrategia. Forma parte de una corriente más amplia dentro del Partido Popular y su acercamiento a posiciones que endurecen el relato migratorio. El foco ya no está solo en la gestión. Está en la narrativa. En cómo se explica, o se distorsiona, la realidad.
Mientras tanto, el Gobierno central tendrá que responder. Tiene esos cinco días para alegar sobre la suspensión cautelar. Un plazo breve. Muy breve. Pero suficiente para que el debate vuelva a ocupar titulares. Para que el ruido crezca. Y para que, otra vez, la migración se convierta en herramienta política.
Lo que está en juego no es solo una medida administrativa. Es la forma en la que se construye el relato sobre quién tiene derecho a estar, a trabajar, a existir dentro de un sistema. Y ahí, más allá de los tribunales, la batalla ya lleva tiempo librándose.
Porque cuando la política necesita enemigos, siempre acaba señalando a quienes menos poder tienen.
«`
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir