Plan vivienda, versión light. El PSOE graba a turistas, pero no toca ni una piedra del negocio inmobiliario
El PSOE sube impuestos a turistas y extranjeros, pero sigue sin atreverse a nacionalizar ni una sola casa vacía
Suben el IVA a los pisos turísticos… ¿y ya está?
Sobran pisos turísticos y faltan viviendas, dice el Gobierno. Pero en vez de cortar la hemorragia, le ponen una tirita con impuestos.
El lawfare como arma: los golpes blandos del siglo XXI
Una estrategia sistemática para destruir a los líderes que desafían el orden neoliberal
No merecen ni una baldosa: Vox y PP impiden homenajes a españoles asesinados por los nazis
Usan a ETA y al Che Guevara para vetar placas en honor a víctimas de Mauthausen. Así se blanquea el franquismo desde los ayuntamientos.
Cuándo el cero absoluto no fue una metáfora
Cuando las redes caen, la vulnerabilidad sistémica del modelo energético queda al desnudo.
Los 15 papables: la pugna por el alma de la Iglesia en el cónclave más incierto
La muerte de Francisco abre una guerra de poder en el Vaticano donde la lucha no es espiritual, sino profundamente política.
Las 7 de Somosaguas desenmascaran la estrategia de la ultraderecha: protestar no es delito
Acusadas de “delito de odio” por oponerse al odio: siete estudiantes denuncian un montaje represivo orquestado por Vox y tolerado por el aparato judicial.
El 5 de abril será un grito contra el saqueo inmobiliario
El negocio de la vivienda es violencia estructural. El movimiento inquilino convoca la primera gran movilización estatal para reventar un sistema que ha convertido el derecho a techo en mercancía.
Otra más: un juzgado de València pide al Supremo imputar a Alvise por amenazar a una fiscal
La fiscal Susana Gisbert, especializada en delitos de odio, fue señalada con nombre, apellidos y rostro en un canal donde la turba digital responde con amenazas y acoso.
La homofobia en el fútbol sigue viva: la historia de Josh Cavallo lo demuestra
Salir del armario siendo futbolista profesional sigue siendo un acto de resistencia.
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Ayuso convierte la maternidad en trinchera ideológica con su “ley del concebido no nacido”
Isabel Díaz Ayuso ha anunciado que el próximo 2 de julio llevará a la Asamblea de Madrid un pleno extraordinario para debatir y aprobar la llamada “ley del concebido no nacido”. No es una anécdota parlamentaria. No es una medida técnica. Es una pieza más en la ofensiva reaccionaria que intenta reescribir los derechos sexuales y reproductivos con lenguaje administrativo, una carpeta institucional y una sonrisa de superioridad moral.
La propuesta reconoce al “concebido no nacido” como “miembro más de la unidad familiar”. Dicho así parece una fórmula burocrática. Pero no lo es. Es política pura. Y de la más peligrosa: la que pretende colarse por la puerta de las ayudas sociales para instalar una visión ultraconservadora de la maternidad, del cuerpo de las mujeres y de la familia. No están ampliando derechos: están moviendo el marco para que el embarazo pese jurídicamente antes que la vida material de las mujeres.
El pacto entre EE.UU. e Irán redibuja Oriente Medio y deja a Israel mirando el desastre
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán, firmado el 18 de junio por Donald Trump y Masoud Pezeshkian, ya tiene su etiqueta grandilocuente: el “gran pacto”, el “acuerdo del siglo”, la jugada histórica que supuestamente cerraría una etapa de guerra y abriría otra de negociación. La liturgia también fue cuidadosamente escogida. Trump lo formalizó en Versalles, al margen de la cumbre del G7, como si el decorado imperial pudiera maquillar lo evidente: las potencias no reconstruyen el orden internacional, lo reparten.
Es el primer pacto firmado por un presidente estadounidense y un presidente iraní desde la Revolución Islámica de 1979. No es un detalle menor. Tiene 14 puntos, prolonga el alto el fuego durante 60 días, incluye a Líbano y abre la puerta a negociar un arreglo permanente, incluido el programa nuclear iraní. Dicho así parece diplomacia. Pero la diplomacia, cuando llega después de miles de muertos, suele ser el nombre elegante del fracaso moral.
Israel rompe con Kaja Kallas porque ya no soporta que Europa pronuncie la palabra apartheid
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, anunció el 18 de junio que rompe “todo contacto” con la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. La razón, según él, es que Kallas habría comparado a Israel con la Sudáfrica del apartheid durante una visita a México el pasado mayo. No hablamos de una ruptura por una masacre, ni por la expansión colonial en Cisjordania, ni por el asedio a Gaza, ni por la normalización de un régimen de privilegio étnico, militar y territorial. Hablamos de una ruptura por una palabra.
Ahí está el asunto. Israel no rompe con quien bombardea, ocupa, desplaza, bloquea o coloniza. Rompe con quien señala.
Vídeo | Estrenamos este domingo la segunda parte del reportaje “Palestina y la historia que quieren borrar”
Spanish Revolution estrena este domingo a las 15:00 la segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”, el reportaje dirigido y presentado por Patricia Salvador dentro de #ReportajesSR, el proyecto audiovisual dirigido por Patricia Salvador y Lea Guggelman.
Bajo el título “La Nakba eterna”, esta nueva entrega continúa el recorrido iniciado en el primer capítulo, donde se abordaba la Nakba para desmontar la mentira de que la historia de Palestina comienza el 7 de octubre.
Vídeo | El turismo que saquea las ciudades mientras sonríe para la foto
El turismo urbano ya no puede seguir vendiéndose como una postal amable, una maleta con ruedas y una pareja haciéndose fotos frente a una fachada histórica. En demasiadas ciudades se ha convertido en otra cosa. En una forma educada de saqueo. Entra sonriendo, paga tres noches, deja propina si toca, sube una historia a Instagram y se marcha. Lo que queda detrás no sale en la foto: alquileres imposibles, vecinas expulsadas, comercios de barrio sustituidos por locales sin alma y calles que ya no pertenecen a quienes las habitan.
No es turismo. Es extracción.
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