16 Jul 2026

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VÍDEOS

Vídeo | Kohen Wiley: un bebé muerto por una caja de pañales y un Estado armado hasta los dientes 

Kohen Wiley tenía un año. No era una amenaza. No era un sospechoso. No era una “situación de riesgo”. Era un bebé dentro de un vehículo en el aparcamiento de un Walmart de Senatobia, Mississippi. Y está muerto porque un agente disparó durante una actuación policial originada por una denuncia de supuesto hurto. El presunto motivo inicial: una caja de pañales.

POLÍTICA ESTATAL

Sánchez lleva a Bruselas lo que Europa intenta esconder bajo la alfombra 

Bruselas acoge este jueves y viernes un nuevo Consejo Europeo con su menú habitual de tecnocracia, competitividad, Ucrania, China y grandes palabras cuidadosamente desinfectadas. Pero esta vez hay algo que no cabe debajo de la moqueta diplomática: los asaltos a la Flotilla solidaria con Palestina, la humillación de activistas en aguas internacionales y la obscenidad política de una Unión Europea que sigue dudando si sancionar a responsables israelíes mientras Gaza continúa bajo asedio.

Pedro Sánchez llega a la cita con una posición que Moncloa quiere presentar como frontal. El presidente defenderá que las conclusiones del Consejo Europeo incluyan una condena explícita a la interceptación de la Flotilla solidaria con Palestina y pedirá medidas restrictivas contra los responsables. No es un gesto menor. Tampoco basta. Cuando un Estado humilla a activistas que intentan llevar ayuda humanitaria, el problema no es protocolario: es político, jurídico y moral.

INTERNACIONAL

La diferencia entre judíos y sionistas se vio en una valla: Israel también apalea a quienes se niegan a matar 

El 17 de junio, miles de judíos ultraortodoxos se concentraron frente a la prisión número 10 de la base militar de Beit Lid, cerca de Netanya, para exigir la liberación de hombres detenidos por negarse a incorporarse al ejército israelí. La respuesta fue la marca de la casa. Policía, vehículos de agua, golpes, empujones, violencia. Y una imagen que debería perseguir a quienes todavía confunden deliberadamente judaísmo con sionismo político: un agente israelí lanzando a un niño judío por encima de una valla de separación.

DESTACADA, POLÍTICA ESTATAL

Feijóo y el Vega Sicilia: la paja en el ojo ajeno 

Alberto Núñez Feijóo fue a El Hormiguero el 18 de junio a hacer lo que mejor se le da cuando el terreno está mullido: presentarse como el adulto responsable de una política que, casualmente, siempre tiene la culpa en casa ajena. Pablo Motos le preguntó si, cuando era presidente de la Xunta, le habían regalado algo y se lo había quedado. Feijóo bajó la mirada, destapó el bolígrafo, dibujó una línea sobre el folio y soltó la frase: “Lo primero que hicimos cuando llegamos a la Xunta es regular eso. En la Xunta nadie puede aceptar un regalo por encima de 90 euros”.

Bonito. Limpio. Televisivo. Falso por omisión.

Feijóo llegó a la Xunta en 2009. El código ético que limitaba los regalos se aprobó en el verano de 2014. Es decir: cinco años después. Cinco años no son un matiz. Son una legislatura larga, una memoria convenientemente borrada y una coartada servida en plató con cara de gestor serio. No fue “lo primero” que hizo. Fue algo que hizo cuando ya olía demasiado a podrido alrededor.

INTERNACIONAL

¿Messi no juega en la selección de EE.UU.? Por qué el Mundial en USA fue una mala idea 

Que una televisión estadounidense tenga que aclarar que Leo Messi no juega con la selección de Estados Unidos parece un chiste. No lo es. Es una radiografía. El cartel viral venía a decir que, aunque Messi juega en el Inter Miami, su selección es Argentina y no puede jugar con Estados Unidos. Una obviedad planetaria convertida en aclaración televisiva. Ahí empieza el problema. No porque haya gente que no sepa de fútbol, que todo el mundo empieza por algún sitio. El problema es otro: la FIFA ha entregado el Mundial a un país donde el fútbol se entiende demasiado a menudo como producto, no como cultura popular.

MEDIO AMBIENTE

España entra en la primera ola de calor y el país vuelve a fingir sorpresa 

España encara la primera ola de calor de la temporada. No una tarde pesada. No un episodio incómodo. Una ola de calor. La Agencia Estatal de Meteorología lo plantea con claridad: por extensión, intensidad y duración, lo que llega a partir del fin de semana cumple las condiciones para dejar de hablar de una anomalía puntual y empezar a hablar de otro aviso serio. Otro más.

La previsión no deja demasiado margen al maquillaje. Temperaturas de hasta 40 grados durante el día. Noches tropicales por encima de los 20 grados. Jornadas con valores entre 5 y 10 grados superiores a lo normal para esta época del año, e incluso más de 10 grados por encima de lo habitual en puntos de la mitad del país. Lo dijo Rubén del Campo, portavoz de Aemet, en declaraciones recogidas por Efe: “Dadas las altas temperaturas que se esperan, la persistencia del episodio y la extensión geográfica afectada, es probable que nos encontremos ante la primera ola de calor de este verano”.

MEDIO AMBIENTE

El Algarrobico: Moreno pide ahora a los jueces lo que su Gobierno rechazó hace un año 

El Algarrobico no es solo un hotel ilegal varado en Cabo de Gata. Es una confesión de hormigón. Una mole que lleva dos décadas recordando que el urbanismo salvaje en España no fue un accidente, sino un modelo de negocio, una cultura política y una forma de saqueo. Ahí sigue. Plantado sobre dominio público marítimo-terrestre, dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, como si la ley fuese una sugerencia estética y la naturaleza una molestia administrativa.

El 17 de junio, la Junta de Andalucía anunció que pedirá al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía que anule la licencia de obras del hotel. Lo hará, dice ahora, para sustituir al Ayuntamiento de Carboneras, que era el primer obligado a cumplir y que ha decidido seguir jugando al escondite con las sentencias. El detalle es importante. Muy importante. Porque el Gobierno de Moreno Bonilla propone ahora lo mismo que las y los ecologistas llevan reclamando desde hace años. Y lo mismo a lo que la propia Junta se opuso en marzo de 2025.

Así funciona esta maquinaria. Primero se mira hacia otro lado. Luego se acusa al de enfrente. Después se descubre, con gesto grave, que la ley debe cumplirse.

MEDIO AMBIENTE

Recongelar el Ártico mientras se incendia el sistema 

La escena tiene algo de ciencia extrema y algo de derrota política. En Cambridge Bay, al norte de Canadá, un equipo de Real Ice perfora el hielo marino del Ártico, bombea agua del océano hacia la superficie y espera que el invierno haga su parte. La idea suena a disparate. Lo dicen incluso quienes participan en ella. Pero el disparate real no está en intentar salvar un trozo de hielo. El disparate real es que el planeta haya llegado al punto de necesitar experimentos de emergencia porque las grandes potencias, las petroleras y las élites económicas han preferido proteger beneficios antes que proteger la vida.

Hace cinco meses, trabajando con temperaturas de -40ºC, el equipo bombeó 50.000 toneladas de agua sobre el hielo. Aquella agua se congeló casi al instante y, según las mediciones, añadió unos 50 centímetros de espesor a una capa que tenía 1,5 metros. El invierno anterior habían conseguido añadir 30 centímetros. Puede parecer poco, casi ridículo frente a la escala del desastre. Pero 30 centímetros ya permiten circular a una camioneta y pueden alargar la vida útil del hielo entre 7 y 10 días. Esa es la medida de nuestra época: celebramos ganar una semana mientras el sistema pierde décadas.

DESTACADA, POLÍTICA ESTATAL

Mohamadou Diawara murió de un disparo en una comisaría y ahora la Audiencia exige investigar lo que el juzgado quiso cerrar 

Mohamadou Diawara tenía 22 años, un trastorno mental diagnosticado y una vida que terminó el 24 de julio de 2025 dentro de unas dependencias policiales de Montornès del Vallès, en Barcelona. Murió por un disparo efectuado por un agente de la Policía Local después de entrar en comisaría con un cuchillo. Esa es la versión básica. La que cabe en un titular. La que suele servir para cerrar rápido el cajón cuando la víctima es joven, racializada, pobre o vulnerable.

Pero una muerte en comisaría no se archiva como quien firma una multa. No debería. Porque cuando una persona muere por el uso de fuerza letal a manos de agentes del Estado, lo mínimo exigible no es confianza ciega. Es investigación. Es prueba. Es reconstrucción. Es verdad material. El Estado no puede disparar, perder la grabación clave porque una cámara estaba estropeada y luego pedir fe.

Javier F. Ferrero

Opinión | La OTAN quiere que Europa pague la cadena y llame libertad al collar 

Hay una forma muy europea de llamar responsabilidad a la obediencia. Consiste en aceptar una orden, envolverla en comunicados solemnes, ponerle palabras como “autonomía”, “seguridad” o “disuasión”, y después presentar la factura a la ciudadanía como si fuera una conquista democrática. Eso es exactamente lo que vuelve a ocurrir con la OTAN. Estados Unidos reduce parte de su implicación directa en la defensa europea, pero no su capacidad de mando. Se retira lo justo para que Europa pague más. Se queda lo suficiente para que Europa no decida.

No estamos ante el abandono de Europa por parte de Trump. Esa lectura es demasiado simple, casi cómoda. Estamos ante algo peor: la reorganización del vasallaje. Washington ya no quiere cargar con todos los costes del imperio atlántico, pero tampoco quiere perder el control político, militar y estratégico que ese imperio le garantiza. Europa no está comprando independencia. Está pagando una dependencia más cara.