El ganador de la guerra entre EE.UU. e Irán es… Pakistán
La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ya tiene un ganador inesperado. No es Washington. No es Tel Aviv. Ni siquiera Teherán, aunque haya logrado sobrevivir políticamente y convertir el estrecho de Ormuz en una palanca de presión mundial. El gran beneficiado es Pakistán, ese tercer actor que se colocó en el centro del tablero como mediador mientras el resto hacía lo de siempre: bombardear, amenazar, bloquear, negociar sobre escombros y llamar “diplomacia” a lo que antes fue destrucción planificada.
El día en que Vox llevó al Parlamento canario a un falso experto para culpar a las familias homosexuales de la pobreza infantil
El 16 de junio ocurrió algo que resume bastante bien la política basura de nuestro tiempo. El Parlamento de Canarias tenía una comisión de estudio sobre pobreza infantil. Es decir, un espacio institucional para hablar de niñas, niños y adolescentes que viven peor de lo que deberían vivir en una sociedad que presume de democracia, turismo, crecimiento y progreso. Pero Vox decidió que aquello no era suficiente. Que hablar de pobreza real era demasiado incómodo. Que mejor llevar a un supuesto experto a hablar contra el matrimonio homosexual.
El protagonista fue Francisco Martínez Peñaranda, presentado por Vox como voz autorizada a través de la Asociación Libertas. Una entidad sin experiencia conocida en pobreza infantil en Canarias. Nada de análisis sobre salarios, alquileres, precariedad, listas de espera de vivienda o exclusión residencial. Nada de eso. Vox llevó a una comisión sobre pobreza infantil a un activista ultra para desplegar su obsesión contra las familias diversas. Así de claro. Así de obsceno.
Qué es peor: ¿Guti poniendo la cara al casino o la SER prestándole la alfombra roja?
La pregunta parece una broma, pero no lo es: ¿qué es peor, Guti prestando su cara a una casa de apuestas o la SER envolviendo sus noticias con publicidad de juego como si estuviera anunciando café de comercio justo? La respuesta más honesta es que no hay que elegir. Son dos piezas del mismo mecanismo. Uno pone la sonrisa. La otra pone la credibilidad. La empresa pone el anzuelo. Y la gente pone el dinero.
El Mundial enseña la fiesta y México grita por sus desaparecidos
El Mundial arrancó en Ciudad de México con la liturgia habitual del negocio global: estadios llenos, pantallas gigantes, himnos, marcas, seguridad, turismo, cámaras y una promesa repetida hasta el cansancio. La promesa de que el fútbol lo tapa todo. Lo tapa durante unas horas. Lo tapa en los planos televisivos. Lo tapa en los discursos oficiales. Pero no lo borra.
Al mismo tiempo, familias de personas desaparecidas salieron a las calles para recordar lo que el Estado mexicano y la maquinaria FIFA preferirían dejar fuera de campo: casi 135.000 personas desaparecidas. No son una nota al margen. No son una incomodidad estética para turistas. No son “la otra cara” de la fiesta, como si el dolor fuera una sección secundaria del espectáculo. Son el centro de una crisis nacional que lleva años abierta, sangrando, acumulando nombres, expedientes, fosas, silencios y madres que han tenido que aprender a buscar con sus propias manos lo que las instituciones no encuentran o no quieren encontrar.
La casta eran ellos: el jefe de Gabinete de Milei ocultó medio millón de dólares
El relato libertario tenía una frase simple, útil y venenosa: la casta tiene miedo. La repitieron hasta convertirla en contraseña política. La usaron contra trabajadoras y trabajadores públicos, contra docentes, contra jubiladas y jubilados, contra cualquiera que se atreviera a pedir derechos en un país triturado por la desigualdad. Pero ahora la casta tiene despacho, micrófono oficial y nombre propio: Manuel Adorni.
El jefe de Gabinete de Javier Milei está bajo presión tras admitir que ocultó al fisco medio millón de dólares. No hablamos de una sospecha menor, ni de una confusión administrativa, ni de una línea mal completada en una declaración jurada. Hablamos de dinero no declarado. Hablamos de un alto cargo del Gobierno argentino reconociendo que tenía fondos fuera del radar fiscal mientras su propio Ejecutivo predica sacrificio, ajuste y moralina contra quienes no llegan a fin de mes. Según publicó El País, Adorni pasó de negar irregularidades ante el Congreso el 29 de abril a reconocer después ahorros no declarados por unos 500.000 dólares, supuestamente procedentes de inversiones en criptomonedas realizadas entre 2014 y 2018.
Vídeo | Estrenamos reportaje contra la guerra cultural de la ultraderecha
Spanish Revolution estrena la primera parte del reportaje “¿Puede la ULTRADERECHA ganar la BATALLA CULTURAL?”, presentado por Patricia Salvador. Y la pregunta no es menor. Tampoco es una provocación para redes. Es una advertencia política en mitad de una época en la que la extrema derecha ya no necesita presentarse siempre con el uniforme completo. A veces le basta con hablar de “libertad”, “familia”, “patria”, “seguridad” o “sentido común” mientras va vaciando esas palabras de contenido democrático.
Colombia decide entre paz integral y bukelismo de ultraderecha
Colombia llega a la segunda vuelta presidencial del 21 de junio con una pregunta brutal encima de la mesa. No es una pregunta menor, ni técnica, ni de esas que se esconden en los programas electorales para que nadie las lea. Es una pregunta de país. De vida o muerte política. ¿Se avanza hacia una seguridad humana basada en derechos, acuerdos de paz y protección de líderes sociales, o se entrega el Estado a la fantasía autoritaria de las megacárceles, los bombardeos y el castigo como espectáculo?
La votación en el exterior ya está abierta desde el 15 de junio y se extenderá hasta el 21 de junio. Hay 1.414.661 personas colombianas habilitadas fuera del país: 777.343 mujeres y 637.318 hombres. Se han dispuesto 253 puestos de votación en 67 países, con 1.489 mesas entre el 15 y el 20 de junio, y 2.181 mesas el propio 21 de junio. No es un detalle administrativo. Es una diáspora votando sobre el futuro de un país atravesado por décadas de violencia, desplazamiento, desigualdad y promesas rotas.
Maricarmen, 88 años, frente al escaparate inmobiliario de un país que abandona a sus mayores
El Sindicato de Inquilinas de Madrid interrumpió el 15 de junio la intervención de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, en el II Foro Inmobiliario 360º. No fue una anécdota. No fue una performance. Fue una imagen incómoda de país. Mientras la responsable estatal de vivienda hablaba en un foro con empresarios del sector inmobiliario, varias activistas pusieron sobre la mesa el nombre que las instituciones intentan convertir en expediente: Maricarmen, una mujer de 88 años con un desahucio previsto para el 24 de junio.
La escena resume demasiado bien el problema. Arriba, la política institucional hablando el lenguaje amable de los foros. Abajo, el sindicalismo de barrio recordando que hay una anciana a punto de quedarse sin casa. La vivienda convertida en negocio y la vida convertida en trámite. Ese es el país real, aunque moleste en los salones donde el ladrillo se presenta como motor económico y no como una maquinaria de expulsión.
Taty Almeida no muere: deja una acusación eterna contra los verdugos y sus herederos
Taty Almeida murió el 14 de junio, a los 95 años, pero la noticia no puede escribirse como una necrológica amable. Sería casi una falta de respeto. Taty no fue una señora buena que “buscó a su hijo”. Fue una acusación viviente. Una mujer que convirtió el dolor en expediente político, la ausencia en pancarta y la maternidad en una forma de resistencia contra el Estado asesino, sus cómplices civiles y sus herederos ideológicos.
Su hijo, Alejandro Almeida, fue secuestrado y desaparecido el 17 de junio de 1975 por la Triple A, antes incluso del golpe militar del 24 de marzo de 1976. Tenía 20 años. Era estudiante de Medicina, militante, poeta. Un joven al que le arrebataron la vida, el cuerpo, la historia y hasta el derecho elemental de tener una tumba. Ese fue el método. No bastaba con matar. Había que borrar. Borrar nombres, borrar pruebas, borrar vínculos, borrar madres. Y ahí fallaron.
Porque aparecieron ellas.
Israel convierte el sur del Líbano en otra Gaza mientras juega con la paz de Oriente Medio
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, lo dijo sin demasiados rodeos el 15 de junio: Israel “no se retirará de las zonas de seguridad en el Líbano sin límite de tiempo”. La frase no era un desliz. Era un programa político. Una declaración de ocupación indefinida pronunciada justo cuando el preacuerdo de paz entre EEUU e Irán, alcanzado en la madrugada de ese mismo 15 de junio, incluía el fin de las hostilidades en el sur de Líbano.
La trampa es vieja. Se firma una tregua, se invoca la seguridad, se bombardea igual. Tel Aviv y Beirut habían anunciado un alto el fuego el 16 de abril, pero esa tregua nació torcida. No incluyó a Hezbolá en la mesa y dejó abierta una puerta enorme: Israel podía actuar en “defensa propia” ante amenazas inminentes. Ya sabemos cómo traduce Israel esa cláusula. Amenaza inminente significa lo que convenga. Defensa propia significa ataque preventivo. Seguridad significa ocupación.
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir