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La Fiscalía solicitaba un total de 102 años de prisión a los independentistas gallegos por los delitos de “pertenencia a organización criminal para la comisión de delitos de enaltecimiento de organización terrorista” y por “enaltecimiento del terrorismo”.
La sala tercera de la Audiencia Nacional ha absuelto a los 12 independentistas gallegos encausados en la denominada Operación Jaro para los que la Fiscalía solicitaba un total de 102 años de prisión por los delitos de “pertenencia a organización criminal para la comisión de delitos de enaltecimiento de organización terrorista” y por “enaltecimiento del terrorismo”.
Los jueces consideran que no queda acreditado que las dos asociaciones con las que colaboraban, Causa Galiza y Ceivar, tuvieran como objetivo ensalzar o justificar las acciones de Resistencia Galega, un grupo armado que, según la memoria anual de la Fiscalía, no comete ninguna acción desde 2014.
Los documentos policiales basaban sus imputaciones en que los 12 independentistas participaron en un “homenaje a activistas fallecidos con ocasión de la colocación de un artefacto explosivo en una discoteca de Santiago, ocurrido en 1990, o en recibimientos de presos independentistas, muchas veces condenados por actuaciones de carácter terrorista, cuando estos eran finalmente excarcelados”.
Tanto Causa Galiza como Ceivar son agrupaciones con una notoria actividad pública y legalizada. El fallo no considera, tampoco, «la disolución» de las mismas que había solicitado el ministerio público. Causa Galiza se constituyó para promocionar la cultura y la lengua gallega, “siendo el sesgo de sus integrantes y la finalidad la de operar en el marco político como grupo que defiende una ideología independentista”, según el propio tribunal, que señala que Ceivar se creó para prestar apoyo sanitario, económico y social a presos que, por diversos motivos, fueran “condenados por causa de su militancia independentista”.
El relato de Fiscalía y Guardia Civil
La sentencia dictada supone un duro revés al relato defendido por la Fiscalía y la Guardia Civil durante los últimos cinco años. Cuando se produjeron los arrestos en 2015, el instituto armado llegó a emitir un comunicado donde calificaba a Causa Galiza como la “sucesora” de las organizaciones que daban “apoyo” a Resistencia Galega, declarada banda terrorista en 2014 por el Tribunal Supremo. “Durante estos últimos años, Causa Galiza ha experimentado una significativa radicalización de su mensaje, contextualizando y ensalzando la actividad terrorista. Y, en general, justificando la utilización de la lucha armada para la estrategia independentista”, apuntaban los agentes.
Añadía además el relato de la Guardia Civil que, con las detenciones a los independentistas gallegos, se había logrado dar un “duro golpe a los intereses de un sector minoritario que sirve de apoyo y complementa los objetivos de un grupo terrorista como Resistencia Galega”.

Cinco años de persecución a los independentistas gallegos
El Bloque Nacionalista Galego (BNG), segunda fuerza en el Parlamento gallego con 19 diputados, ha mostrado su satisfacción por la sentencia a los independentistas gallegos. “Sabíamos de su inocencia y hoy la justicia lo confirma. Tras cinco años de persecución y criminalización del soberanismo gallego, el montaje quedó en nada. Felicitaciones a los doce independentistas absueltos de la Operación Jaro”, ha festejado en su cuenta de Twitter el partido.
El juicio levantó una importante ola de solidaridad entre la izquierda y el nacionalismo gallego. Históricos dirigentes del movimiento como Xosé Manuel Beiras, ex parlamentarios de En Marea como Antón Sánchez o escritores como Suso de Toro y Xosé Luís Méndez Ferrín apoyaron un manifiesto que reclamaba una absolución.
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