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Una investigación de The Wall Street Journal expone las vergüenzas de Amazon
La multinacional Amazon ha arrastrado polémicas sin parar en los últimos tiempos. Desde la financiación de grupos negacionistas del cambio climático, pasando por investigaciones por monopolio y acabando en prácticas cercanas a la explotación laboral; las andanzas del gran adalid del capitalismo generan más noticias negativas que positivas en un mundo globalizado que Amazon quiere dominar.
La última toma de contacto con los desmanes de la compañía de Jeff Bezos la ha tenido The Wall Street Journal, que ofrece a través de una nueva investigación una visión exhaustiva de hasta dónde ha estado dispuesto a llegar el gigante tecnológico para hacer que su «tienda de todo» funcione.
El escrito del medio estadounidense profundiza en las diversas estrategias de la multinacional para tratar con competidores y administrar Amazon Marketplace, su plataforma para vendedores externos que es responsable de más de la mitad de todas sus ventas minoristas. Este departamento es clave para destapar que la compañía abusa de su poder de mercado para aplastar a sus rivales clonando su inventario o características y utilizando datos del vendedor para informar su propia línea de productos de marca blanca.
Amazon y el monopólio
El mes pasado, la Unión Europea abrió una investigación contra la multinacional de venta de productos por Internet Amazon por prácticas monopolísticas que vulneran la legislación comunitaria. Concretamente, Bruselas acusa a la compañía estadounidense de usar de manera abusiva los datos que obtiene de otras empresas minoristas que utilizan la estructura logísticos y de reparto de la plataforma para vender sus propios productos. Con todo ello, la Comisión Europea envió un pliego de cargos a Amazon que le advierte de que ha violado las normas económicas de la Unión Europea (UE) al «distorsionar la competencia en el mercado minorista en línea».
Amazon estudia «de manera sistemática» de datos empresariales de los comerciantes independientes que venden en la plataforma del gigante digital. Esos datos no son públicos y su uso beneficia al negocio minorista de Amazon, que compite de manera directa con los demás comerciantes. De este modo, Amazon tiene acceso a datos de las empresas terceras que usan la plataforma para vender, como el número de productos pedidos y distribuidos, los ingresos de los vendedores en el mercado, el número de visitas a las ofertas de los vendedores, así como datos relacionados con el reparto o los resultados pasados de las compañías.

Amazon y la ética
En el informe del medio se informa de las prácticas poco éticas de la compañía de Bezos, desde su reciente clonación de la zapatilla para correr característica de Silicon Valley, la querida Allbirds, hasta las antiguas y despiadadas tácticas que implementó para destronar al propietario de Diapers.com, Quidsi, un negocio de venta de pañales y productos sanitarios online.
La multinacional redujo drásticamente los precios de los pañales hasta el punto de que estaba perdiendo hasta 7 dólares por cada caja de pañales que vendía, después de lo cual, según los informes, se acercó a uno de los ejecutivos de Quidsi sobre una venta. La compañía se vendió a Amazon en 2010 por 500 millones, y Amazon luego cerró Diapers.com, lo que indica su completo dominio del negocio de venta de pañales online.
Plantando cara a Amazon
En la investigación de The Wall Street Journal también hay anécdotas de empresas que se defienden ante los abusos de Amazon: desde Wayfair hasta Williams Sonoma, propietario de West Elm, y Shopify, el rival más preocupante y de rápido crecimiento de la empresa de Bezos.
Shopify, una empresa que se especializa en ayudar a los comerciantes en línea y fuera de línea a establecer operaciones de comercio electrónico adecuadas, tuvo ventas agregadas de más de 5 mil millones de dólares en Black Friday, superando a Marketplace. Eso se debe en gran parte a las tarifas generosamente bajas de Shopify para vendedores externos. Según se informa, Amazon ahora ha creado un equipo interno, como lo ha hecho para perseguir a otros, dedicado a replicar el éxito de Shopify, informa el WSJ.
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