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Se desplomaron más de 8% las empresas argentinas, se hundieron los bonos y el riesgo país volvió a superar los 700 puntos
Las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street se derrumbaron más de un 8%, los bonos en dólares cayeron más de un 2%, y el riesgo país volvió a superar la barrera psicológica de los 700 puntos, cerrando en 710 unidades. Un golpe directo al corazón del relato de Javier Milei, que aseguraba que los mercados recibirían con brazos abiertos su revolución ultraliberal.
El Merval, el principal índice bursátil del país, se desplomó un 19% desde su pico en enero, desmoronando la fantasía de que los mercados siempre abrazan con entusiasmo las políticas de ajuste brutal. Lo que subió a fuerza de expectativas ahora cae por la ausencia de resultados concretos.
Los bancos han sido los más castigados: los ADRs de Supervielle (-8,2%), BBVA (-7,3%) y Galicia (-7%) se desplomaron, reflejando el escepticismo sobre la capacidad del gobierno para salir del cepo y alcanzar un acuerdo con el FMI. Telecom lideró las pérdidas con una caída del 8,5%, otro síntoma de la incertidumbre que genera el experimento libertario en los sectores estratégicos de la economía.
Mientras tanto, el Banco Central siguió con su política de acumulación de reservas y compró 169 millones de dólares en la jornada, elevando su saldo positivo de febrero a 820 millones de dólares. Pero la compra de dólares no alcanza para frenar la desconfianza creciente.
DEL RALLY A LA DESILUSIÓN: MILEI Y SU MINISTRO SE QUEDAN SIN RELATO
El ministro de Economía, Luis Caputo, intentó minimizar el colapso bursátil, asegurando que solo se trata de una «toma de ganancias». Sin embargo, la falta de definiciones sobre el cepo cambiario y la negociación con el FMI generan dudas en el mercado, que empieza a cuestionar la viabilidad del modelo mileísta.
En la City porteña, las voces están divididas: algunos analistas insisten en que la caída responde a un ajuste natural tras la euforia del 2024, cuando los bonos argentinos llegaron a subir 100% en dólares y las acciones más del 200%. Pero cada vez más expertos advierten que el mercado está castigando la falta de medidas concretas y la creciente inestabilidad política dentro del gobierno.
La promesa de Milei de que el ajuste no afectaría a los mercados se esfuma al mismo ritmo que caen las acciones argentinas. La ola de despidos, la paralización de la obra pública y el congelamiento de salarios no han generado la confianza esperada. Los inversores comienzan a huir antes de que la crisis se vuelva inmanejable.
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