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Catedráticos y representantes de organizaciones que trabajan con los más vulnerables destacan el valor técnico y metodológico del informe de Cáritas.
La Comunidad de Madrid cuenta con una de las cifras más altas de pobreza y exclusión social, datos que han aumentado en los últimos años como consecuencia de la pandemia del Covid-19.
Según Cáritas, el 22 por ciento de los madrileños se encontrarían en riesgo de exclusión social, lo que suponen 370.000 personas más que en 2018.

Cáritas advierte que afecta tanto los municipios grandes como aquellos más pequeños. Sin embargo, el colectivo más afectado es el de las mujeres: aquellos hogares sustentados por ellas tienen una incidencia de exclusión del 23 por ciento.
En peligro también, las familias monoparentales, y aquellas en las que la sustentadora principal es de nacionalidad extranjera la prevalencia de la exclusión social es del 51 por ciento, frente al 17 por ciento de los hogares encabezados por personas de nacionalidad española.
“La inestabilidad laboral era ya una tendencia previa al Covid, pero ahora se ha agravado”, apuntan. «La pandemia ha dibujado un panorama a su paso marcado por el empeoramiento de las condiciones laborales así como del paro de larga duración, que ha tenido una evolución especialmente negativa, pasando del 30 por ciento en 2018 al 39 por ciento de 2021».
“Aun teniendo trabajo no pueden salir de la pobreza o de una situación de vulnerabilidad”, definía así el director de Cáritas Getafe el concepto de “trabajadores pobres”.
Al respecto, el portavoz del Gobierno de Madrid,ha puesto en duda dicho informe: «A alguien le dicen ‘en Madrid hay tres millones de pobres’, pues ¿por dónde estarán?».
”Cualquier académico sabe que la exclusión es más que la pobreza. Lo sabe el Eurostat, el INE y cualquier estadística”, ha sentenciado Pedro Cabrera, catedrático de Sociología en la Universidad Pontificia de Comillas, para El País.
Ninguno de los consultados por este medio avala la tesis del portavoz de Ayuso. . “Siendo consejero de educación, demuestra poco nivel técnico y bajo mi punto de vista un nivel ético ínfimo al descalificar el programa FOESSA, que es el más completo, objetivo e independiente que hay en este país”, señaló Cabrera.
“Que [Ossorio] se permita decir que no ve pobres, demuestra su ceguera, y no hay peor ciego que el que no quiere ver. Es una persona culta que ocupa una posición de relevancia, y sus declaraciones no pueden ser más que un empeño de su voluntad de no querer ver la pobreza y además en querer matar al mensajero, respetada por todo el mundo académico. Los pobres existen. Si no los ve, es que no los quiere ver o que se mueve en espacios de privilegio, o donde no tiene ocasión de cruzarse con los espacios de la periferia, marginalidad y ocultamiento”, sentencio.
“Sí, señor Ossorio, en Madrid hay pobres”, recalca también Carlos Susías, presidente de EAPN-ES y EAPN Europa, (Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español, por sus siglas en inglés). ”Es intolerable e inaceptable la forma en la que [el consejero] se dirige a las personas en situación de pobreza”.
El periodista Aimar Bretos también propuso a Ossorio acompañarle a uno de estos barrios más humildes, pero este declinaba su ofrecimiento.
Aimar Bretos calificaba las palabras del portavoz de la Comunidad como «uno de los episodios más lamentables que hemos vivido en la política reciente en España».
«Hoy Cáritas ha denunciado que solo en la Comunidad de Madrid, a día de hoy hay 370.000 personas más en exclusión social que antes de la pandemia. Y que 1 de cada 6 familias se queda en una situación de pobreza severa después de pagar los gastos de la casa, la hipoteca alquiler las facturas, lo que sea, pobreza severa, esto es lo que ha denunciado Cáritas», explicaba.
«¿Y qué ha hecho el Gobierno de la Comunidad de Madrid del Partido Popular? Poner en duda los datos de Cáritas. Insisto en que no es un informe del Comité Solidario del Partido Comunista. Son datos de Cáritas la ONG de la Iglesia católica y el Gobierno de Ayuso los ha desdeñado», continuaba.
«A esta hora de la tarde el Gobierno de Ayuso no ha pedido perdón aún por esa frase y lo grave es si realmente esto va más allá de un enroque político tras meter la pata, o no creen que haya motivos para disculparse. Porque eso querrá decir que ellos de verdad no ven pobres. No los ven en esa burbuja, cuyo diámetro es todo lo que quede a menos de 10 minutos en Cabify de los barrios bien. Pero cuando uno gobierna, lo mínimo es disimular que no ve a los pobres, no jactarse de ello», sentenciaba.
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