Por qué la extrema derecha odia tanto la cultura
La extrema derecha no odia la cultura. Odia que la cultura piense.
Por eso atacan libros, memoria democrática, cine, feminismo y escuela pública. No es una rabieta. Es un método.
Cuando cancelan una obra sobre un maestro republicano, cuando vetan una película por un beso entre dos mujeres, cuando retiran el nombre de Almudena Grandes de una biblioteca o cuando llaman “adoctrinamiento” a enseñar igualdad, están haciendo política. Política de la más vieja: miedo, control y obediencia.
La cultura les molesta porque abre ventanas. Porque recuerda lo que quieren enterrar. Porque enseña a las y los jóvenes que el mundo no cabe en una bandera, un mercado y una familia obligatoria.
Y claro que hay datos. Hay casos. Hay expertas y expertos avisando. La censura no siempre llega con uniforme. A veces llega con una excusa administrativa, un recorte o una campaña de odio.
La cultura no les da miedo cuando entretiene. Les da miedo cuando despierta.
Feijóo: ni con los insultos ni con quienes los reciben
El líder del PP evita condenar con claridad los gritos de “¡fuera la mona!” y sitúa al mismo nivel a víctimas y agresores
Bochorno en Algeciras: un discurso ultra utiliza a Noelia Castillo en la Feria Taurina
Un discurso de 17 minutos en Algeciras mezcla machismo, odio político y banalización del sufrimiento real ante el aplauso institucional
Amenazas de muerte contra Irene Montero
La eurodiputada denuncia amenazas de muerte que incluyen la difusión de su domicilio. No es un caso aislado: es la violencia política que intenta expulsar a las mujeres del espacio público.
Trump y la guerra de las mentiras: cómo Washington fabrica pretextos para bombardear Irán
Cuando el relato se derrumba, la maquinaria de guerra improvisa otra excusa. La Casa Blanca cambia de versión mientras los misiles ya caen.
Sarah Santaolalla denuncia desde el hospital una agresión física de Vito Quiles y sus ultras
De la persecución en Prado del Rey a la agresión física el 2 de marzo de 2026: “Se han traspasado todos los límites”
Therians: el bulo viral que la ultraderecha usa para atacar a las personas trans
Un fenómeno inflado por algoritmos y agitadores ultras convierte una subcultura marginal en arma política contra la diversidad
Amenazar con “hacer heterosexual a hostias” no es delito, según la Justicia catalana
La Fiscalía recurrirá al Supremo tras la absolución confirmada el 11 de febrero de 2026, cinco años después de los hechos ocurridos en el Orgullo de 2019
2026: diez deseos y una exigencia
Tras años de precarización, militarización del discurso público y normalización del cinismo político, 2026 no puede ser otro año de gestión del desastre.
SÍGUENOS
El negocio millonario de vender estoicismo a hombres cada vez más solos
El estoicismo de TikTok no te hace libre. Te hace cliente.
Te venden calma, disciplina y fortaleza, pero muchas veces lo que están fabricando es otra cosa: hombres más solos, más desconfiados y más enganchados al gurú de turno.
El viejo estoicismo hablaba de límites, juicio y serenidad. El nuevo negocio digital habla de “dominar”, “aguantar”, “no sentir” y consumir más vídeos, más cursos, más libros, más newsletters.
La filosofía convertida en comida basura emocional.
Y detrás, como siempre, caja registradora.
Fingir un suicidio para vender un libro y señalar a las personas queer
Fingir una muerte para vender un libro no es una provocación: es una bajeza política y humana.
El 22 de mayo, un comunicado falso atribuyó el supuesto suicidio de Daniel Hernán Huerta a personas del ámbito queer y trans. Hablaba de “catorce años” de hostigamiento y construía culpables antes de que nadie pudiera verificar nada. Al día siguiente, 23 de mayo, el texto ya circulaba públicamente. Y la maquinaria de siempre hizo lo suyo: convertir una muerte no comprobada en munición contra el colectivo LGTBIQ+. No era duelo. Era señalamiento.
Expresidentes: la autopista del negocio tras La Moncloa
La puerta giratoria con coche oficial
España tiene una especialidad democrática bastante obscena: pagar oficina, seguridad y medios públicos a quienes dejaron La Moncloa mientras apenas controla qué hacen luego con su agenda, sus contactos y su capacidad de abrir puertas. El Real Decreto 405/1992 regula sus derechos, pero no pone límites serios a sus negocios privados. La Ley 3/2015 solo establece restricciones durante dos años, como si el poder caducara como un yogur y las llamadas importantes dejaran de contestarse al mes 25.
Lo llaman lobby cuando suena fino. Lo llaman experiencia cuando paga bien. Pero muchas veces lo que se vende no es conocimiento: es acceso. España necesita registro obligatorio de lobbies, reuniones trazables, incompatibilidades reales y sanciones que duelan.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir