Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La eurodiputada denuncia amenazas de muerte que incluyen la difusión de su domicilio. No es un caso aislado: es la violencia política que intenta expulsar a las mujeres del espacio público.
La eurodiputada de Podemos Irene Montero ha denunciado ante la Policía Nacional amenazas de muerte procedentes de una organización neonazi y ha solicitado protección al Ministerio del Interior. Según ha confirmado el propio ministerio, la petición ya está siendo evaluada mediante una valoración de riesgo.
Las amenazas se produjeron en los últimos días, según fuentes de Podemos, y contienen un elemento especialmente grave: la referencia directa al domicilio de la eurodiputada, donde viven sus hijos menores de edad y su pareja, Pablo Iglesias.
Los hechos se hicieron públicos el 8M, durante las movilizaciones del Día Internacional de la Mujer. Desde la manifestación celebrada en Madrid, Montero explicó que la denuncia no responde únicamente a una amenaza individual, sino a un fenómeno más amplio: la violencia política dirigida contra mujeres feministas que participan en el debate público.
“Nosotras no vamos a abandonar el espacio público que es tan nuestro como de cualquier otra persona”, declaró la eurodiputada.
Su denuncia apunta a una realidad incómoda para cualquier democracia: la política puede convertirse en un territorio hostil cuando quienes participan en ella son mujeres que cuestionan el poder establecido.
LA VIOLENCIA POLÍTICA CONTRA LAS MUJERES
Las amenazas denunciadas por Montero no aparecen en el vacío. Forman parte de un fenómeno que organismos internacionales llevan años documentando: la violencia política de género.
Un informe de ONU Mujeres publicado en 2021, titulado Violence against women in politics, señala que el 82 % de las mujeres que ejercen cargos públicos en el mundo ha sufrido violencia psicológica, incluyendo campañas de odio, insultos, humillaciones o amenazas.
Más preocupante aún: una de cada cinco ha recibido amenazas de violencia física o sexual.
En España, este tipo de violencia adopta con frecuencia una forma híbrida. El acoso digital se combina con la intimidación fuera de internet, y en ocasiones llega a incluir la difusión de datos personales.
En el caso de Montero, la gravedad aumenta porque las amenazas señalan el lugar donde vive su familia, algo que introduce un componente de presión y miedo que trasciende la confrontación política.
Durante su intervención el 8 de marzo de 2026, la eurodiputada subrayó que el problema no afecta únicamente a cargos institucionales. Recordó también a periodistas y activistas feministas como Cristina Fallarás o Sarah Santaolalla, que han denunciado en diferentes ocasiones campañas de odio, acoso y amenazas.
“Todos los días hay mujeres en el ámbito público recibiendo insultos, humillaciones, ridiculización y amenazas muy serias”, señaló.
EXPULSAR A LAS MUJERES DEL ESPACIO PÚBLICO
La violencia política contra las mujeres no es solo un problema de seguridad individual. Es una estrategia de intimidación colectiva.
El objetivo no es únicamente dañar a una persona concreta. Es enviar un mensaje a todas las demás: participar en política puede tener consecuencias personales, familiares y profesionales.
La investigadora Mona Lena Krook, autora del libro Violence Against Women in Politics (Oxford University Press, 2020), explica que estas agresiones forman parte de un intento sistemático de restringir la presencia femenina en los espacios de poder.
No se trata únicamente de insultos o campañas de desprestigio. Se trata de delimitar quién puede hablar y quién debería callar.
Cuando las amenazas incluyen la difusión de direcciones personales o referencias a la familia, el mensaje se vuelve todavía más explícito.
No es una discusión política. Es una advertencia.
Por eso Montero insistió en que la denuncia tiene también una dimensión política. Según explicó, la propia Policía ha considerado que las amenazas requieren atención.
Durante su intervención en la manifestación del 8M, situó estas agresiones dentro de un conflicto ideológico más amplio.
“Al fascismo lo paramos las feministas”, afirmó.
Y añadió: “Ellos dicen todo el rato que el peligro es el feminismo. Nosotras respondemos que el peligro son ellos”.
La frase resume el choque que atraviesa muchas democracias contemporáneas: el enfrentamiento entre quienes reclaman igualdad y quienes consideran esas demandas una amenaza para el orden social.
En ese terreno, el odio no aparece de repente. Primero se normaliza el insulto, luego llega la intimidación y finalmente aparecen las amenazas.
Cuando una organización neonazi puede señalar la puerta de tu casa por hacer política feminista, el problema ya no es Irene Montero: es la salud de la democracia.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir