Venezuela entre escombros y petróleo: los terremotos destapan las miserias de Estados Unidos
Los dos terremotos que golpearon Venezuela el 24 de junio no solo abrieron grietas en edificios de Caracas y La Guaira. También dejaron al descubierto otra fractura más profunda: la de un poder estadounidense que dice acudir al rescate mientras calcula beneficios, alianzas y petróleo. La tragedia humana se mide en vidas atrapadas bajo el hormigón, familias buscando nombres entre ruinas y rescatistas peleando contra el reloj. Washington, en cambio, parece medirla también en influencia.
La Administración Trump ha presentado su respuesta como una operación “amplia, rápida, eficaz” e “integral del gobierno”, en palabras de Marco Rubio. El Departamento de Estado ha enviado tres equipos especializados de búsqueda y rescate urbano, ha desplegado un DART con más de 250 personas y ha prometido 150 millones de dólares en asistencia. Es mucho dinero. Es mucha logística. Y es también una puesta en escena cuidadosamente diseñada para demostrar que Estados Unidos sigue mandando en el hemisferio occidental.
Venezuela tiembla y la infancia vuelve a pagar la factura de un mundo indecente
Las vías para colaborar son claras. Se puede donar en la página de Save the Children, rellenando el formulario. También por Bizum, utilizando el código ONG 13132 con el concepto Terremoto Venezuela. Por teléfono, en el 900 37 37 15, gratuito, de lunes a viernes de 9 a 21h. Y por transferencia o ingreso en cuenta bancaria, indicando como concepto Terremoto Venezuela + DNI/NIE.
Las cuentas habilitadas son estas: Santander ES13 0049 0001 5224 1001 9194, CaixaBank ES89 2100 1727 1202 0003 2834 y BBVA ES83 0182 5502 5800 1002 0207.
También se puede entrar directamente aquí: https://www.savethechildren.es/donacion-ong/terremoto-en-venezuela-2026-fr-di
Venezuela tiembla: dos terremotos, edificios caídos y un país obligado a sobrevivir otra vez
Venezuela sufrió este 24 de junio dos golpes sísmicos consecutivos que han sacudido no solo la costa central del país, sino también la idea miserable de que las tragedias naturales llegan a territorios neutros. No llegan a territorios neutros. Llegan a ciudades con edificios envejecidos, servicios públicos castigados, familias empobrecidas, hospitales al límite y barrios donde la vida cotidiana ya era una prueba de resistencia antes de que el suelo empezara a moverse.
El primer terremoto fue registrado por el Servicio Geológico de Estados Unidos a las 18:04, con una magnitud de 7,2, cerca de San Felipe, en el estado de Yaracuy, a unos 280 kilómetros al oeste de Caracas. Casi inmediatamente después, un segundo terremoto, todavía más fuerte, golpeó la misma zona: magnitud 7,5, con epicentro cerca de Yumare. Antes, las primeras mediciones hablaron de 7,1 en las inmediaciones de Morón, en Carabobo. Las cifras se revisan, sí. Pero la destrucción no espera a que los organismos técnicos terminen de ajustar decimales.
Alemania quiere que trabajes hasta los 70: la jubilación convertida en castigo
Alemania acaba de poner negro sobre blanco una idea que lleva años rondando los despachos donde nunca se ficha a las seis de la mañana: si la gente vive más, que trabaje más. Así de simple. Así de brutal. El nuevo diseño de las pensiones que prepara el Gobierno de Friedrich Merz plantea ligar la edad de jubilación a la esperanza de vida, llevarla a los 67 años en 2030, situarla en torno a los 67,5 años a comienzos de la década de 2040 y empujarla hasta los 70 años en 2090.
No es una reforma técnica. Es una declaración ideológica. La vida se alarga, dicen. Pero no preguntan cómo se vive. No preguntan quién llega con la espalda destrozada, con ansiedad, con turnos partidos, con contratos precarios, con décadas levantando peso, limpiando habitaciones, conduciendo, cuidando, soldando, programando bajo presión o sosteniendo servicios públicos que otros recortan desde un despacho.
El problema nunca es que falte dinero. El problema es a quién se le exige siempre pagar la factura.
La UCO ya lo sabía: el Supremo premia a Aldama por contar lo que ya estaba descubierto
La sentencia del Supremo sobre el caso Ábalos tiene una escena difícil de digerir. José Luis Ábalos recibe una condena de 24 años y 3 meses de cárcel. Koldo García, su antiguo asesor, 19 años y 8 meses. Víctor de Aldama, empresario corrupto, conseguidor de la trama y condenado a 4 años y medio, no entrará en prisión. La explicación oficial cabe en una palabra que suena limpia, casi noble: colaboración.
Pero hay palabras que, cuando se colocan al lado de determinados hechos, empiezan a oler mal.
Aldama no aparece aquí como un vecino arrepentido que decidió tirar de la manta por conciencia democrática. No. Aldama confesó en noviembre de 2024, 9 meses después de ser detenido por el caso Mascarillas y un mes después de entrar en prisión por otra causa penal vinculada a un fraude fiscal multimillonario en el negocio de los hidrocarburos. Es decir, colaboró cuando la cárcel ya no era una hipótesis, sino una realidad. Colaboró cuando colaborar podía servirle para salir. Colaboró cuando su verdad tenía precio procesal.
Y el precio ha sido formidable.
Peinado ya no instruye solo contra Begoña Gómez: instruye contra sus propios límites
El caso contra Begoña Gómez ha llegado a ese punto en el que la pregunta ya no es solo qué se investiga, sino cómo se ha permitido llegar hasta aquí. Más de dos años de instrucción, una causa abierta por una denuncia del pseudosindicato ultra Manos Limpias, una investigación que nació apoyada en recortes de prensa, sospechas sin acreditar y hasta un bulo sobre una supuesta subvención pública a una empresa de la mujer del presidente. Y, pese a todo, el procedimiento sigue avanzando como si la política española necesitara otro espectáculo judicial para alimentar tertulias, portadas y campañas de desgaste.
Ahora el futuro judicial de Begoña Gómez, de su asistente en La Moncloa, Cristina Álvarez, y del empresario Juan Carlos Barrabés queda en manos de tres magistrados de la sección 23 de la Audiencia Provincial de Madrid. No es un detalle menor. Son los mismos jueces que, durante esta instrucción, han resuelto 20 recursos y han anulado una decena de resoluciones del juez Juan Carlos Peinado. Una decena. No una corrección técnica, no un matiz procesal. Una cadena de rectificaciones que dibuja algo bastante más preocupante: una instrucción empujada más allá de sus propios fundamentos.
Ébola en Congo: más de 200 muertos y el mundo vuelve a mirar tarde
El brote de ébola en la República Democrática del Congo ya ha matado a 202 personas. No son “daños colaterales”, ni una estadística incómoda enterrada en una rueda de prensa. Son 202 vidas en un país al que el mundo suele mirar cuando hay minerales, guerra o negocio, pero no cuando lo que necesita es agua potable, diagnósticos rápidos, personal sanitario protegido y cooperación real.
Los datos comunicados este jueves 18 de junio por los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades son durísimos: 875 casos confirmados desde que la epidemia fue declarada en el este del país el 15 de mayo. La tasa de letalidad se sitúa ya en el 23%. Solo 67 pacientes han logrado recuperarse. El brote avanza y la respuesta, como casi siempre, llega con esa lentitud obscena que solo parece aceptable cuando quienes mueren viven lejos de los centros de poder.
El caso Plus Ultra ya alcanza a las hijas de Zapatero
El caso Plus Ultra acaba de dar otro salto político y judicial. No uno menor. El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha acordado citar como investigadas a Alba y Laura Rodríguez Espinosa, hijas del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, dentro de la investigación abierta sobre el denominado caso Plus Ultra. La decisión llega apenas un día después de que el propio Zapatero compareciera ante el magistrado también en calidad de investigado. El calendario no es casual en términos políticos. Tampoco resulta irrelevante en términos judiciales.
La resolución fue dictada este jueves 18 de junio, según la información publicada por ElPlural.com, y responde a una petición de la Fiscalía Anticorrupción para incorporar a ambas al procedimiento. Es decir, no hablamos de un movimiento ornamental, ni de una citación decorativa para rellenar un sumario. Hablamos de una ampliación del foco investigador que ya no se queda en la figura del expresidente, sino que entra directamente en su entorno familiar más inmediato.
Calama cierra la puerta a Zapatero mientras el caso Plus Ultra ensancha el cerco familiar
El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha decidido no atender, al menos por ahora, la petición de la defensa de José Luis Rodríguez Zapatero para ampliar la comisión rogatoria enviada a Estados Unidos sobre el teléfono móvil del empresario Rodolfo Reyes. La defensa quería saber más. Bastante más. Quería conocer cómo se incautó ese dispositivo, quién autorizó su clonado, qué autoridad hizo el volcado, qué programa se utilizó y qué garantías existen para asegurar que las conversaciones no fueron manipuladas.
No hablamos de un detalle técnico. Hablamos de una pieza que, según la propia investigación, ha tenido peso en la imputación del expresidente y en la entrada y registro de su oficina. Cuando una causa judicial se apoya en el contenido de un móvil clonado en otro país, preguntar por la cadena de custodia no es una maniobra dilatoria: es exigir garantías mínimas. Pero Calama ha optado por dejar esa puerta cerrada hasta que Estados Unidos autorice formalmente el uso del contenido como prueba en un eventual juicio.
El silencio de Aznar sobre Zapatero huele demasiado a clase dirigente
José María Aznar lleva 22 años fuera de La Moncloa, pero se comporta como si aún pudiera dar órdenes desde el atril. No gobierna, pero marca línea. No firma decretos, pero reparte doctrina. Y para eso tiene FAES, esa fábrica de informes conservadores donde el neoliberalismo se disfraza de análisis y la nostalgia de poder se presenta como preocupación por España.
Desde 2024, la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales ha dedicado decenas de textos a cargar contra el Gobierno de Pedro Sánchez y contra el PSOE. Lo ha hecho con entusiasmo, con insistencia y con ese tono de superioridad moral tan propio de quienes privatizarían hasta el aire si el BOE les dejara. José Luis Ábalos, Koldo García, Santos Cerdán, Leire Díez, Begoña Gómez o David Sánchez han sido convertidos en personajes recurrentes de su literatura política. FAES no analiza: señala. No estudia: condena. No interpreta: dicta sentencia antes de que hablen las y los jueces.
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Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
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