La derecha no ha entendido nada
El final de La Vuelta expuso la dignidad popular frente al blanqueo del genocidio en Gaza
Lo impensable. Netanyahu acusa a Sánchez de genocidio
El primer ministro israelí convierte un discurso de paz en munición propagandística para victimizarse y ocultar los crímenes contra la población palestina.
España sanciona a los ultras de Israel, pero protege al verdugo principal
El Gobierno presume de firmeza contra el genocidio en Gaza mientras deja fuera a Netanyahu y al ministro de Defensa, responsables directos de la masacre.
La Vuelta a España convertida en escaparate del genocidio: cuando el deporte sirve de coartada
Las protestas en Galiza obligaron a recortar la etapa y evidenciaron que la presencia del equipo israelí convierte la carrera en propaganda política.
Israel bombardea Doha: los líderes de Hamás sobreviven al intento de asesinato
El ataque israelí contra Catar buscaba descabezar a la delegación palestina que negociaba un alto el fuego. Fracasaron: los dirigentes salieron vivos.
Jóvenes israelíes se rebelan contra el genocidio en Gaza pese a la represión
Cada vez más objetores de conciencia en Israel desafían la cárcel y la hostilidad social, convencidos de que negarse a servir en el ejército genocida es un deber moral y un acto de esperanza.
Israel ataca de nuevo a la flotilla solidaria en Túnez: drones contra barcos que llevan ayuda a Gaza
El genocidio no se detiene en Palestina: ahora exporta fuego a puertos extranjeros.
El PP se aferra a Israel y se aleja de la calle
La mayoría social exige el fin del genocidio en Gaza mientras la derecha española protege a Netanyahu y criminaliza la protesta.
Un dron ataca el barco principal de la flotilla hacia Gaza en un puerto de Túnez
El ataque contra el “Family”, barco que debía transportar a Greta Thunberg y al comité directivo de la Global Sumud Flotilla, eleva la intimidación israelí fuera de Gaza y desafía la soberanía tunecina.
Cantabria también alza la voz, pero el equipo de Israel se niega a abandonar La Vuelta
La calle grita Palestina mientras el Israel–Premier Tech insiste en seguir compitiendo
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
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