Niger desafía a Francia en la ONU y reivindica la soberanía del Sahel
Un discurso que no fue diplomático, sino un ajuste de cuentas con siglos de colonialismo
Todo para Israel, nada para Gaza: los 20 puntos del plan de Trump
Un documento que decide el futuro de un pueblo sin preguntarle nada.
El juego de los titiriteros: Trump y Netanyahu venden un plan fantasma para Gaza
Ni Palestina en la mesa, ni unas supuestas élites árabes y europeas que fueron consultadas en la sala. Solo dos hombres repartiéndose un futuro que no les pertenece.
El futuro mira a Ayuso: del espejismo liberal al callejón sin salida
La presidenta madrileña se aferra a un relato de victimismo y confrontación que ya no convence ni dentro ni fuera de su partido.
Un genocidio no justifica otro. El pueblo alemán desafía a su gobierno, pilar europeo de Israel
Berlín convierte las calles en un clamor que desarma el relato oficial: no quieren ser cómplices del pilar europeo de Israel.
Ayuso y Almeida se quedan solos con Israel
Sánchez y Felipe VI proyectan centralidad internacional, los barones populares reculan ante el clamor social y Ayuso posa junto a la embajada israelí.
Israel cada vez más arrinconado: UEFA y FIFA preparan la expulsión de su fútbol
Cuando el balón ya no tapa la sangre, las gradas se convierten en trincheras contra el genocidio.
El altavoz pop del genocidio tiembla en Europa
Eurovisión se juega su futuro: Israel podría ser expulsada tras el boicot de varios países
Carta abierta a Isabel Díaz Ayuso: cuando se elige el lado del verdugo
La historia no se escribe con fotos en la Puerta del Sol. La historia se escribe con los nombres de quienes sostuvieron al verdugo mientras la sangre corría.
El PP dividido entre el negacionismo y la tibieza: Gaza como espejo de su fractura interna
La masacre palestina ha destapado las contradicciones de un partido que pretende gobernar mientras se niega a nombrar el genocidio.
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
El OSCURO NEGOCIO de LOGRAR que te ENAMORES de una IA | #ReportajeSR
Durante años nos hablaron de la economía de la atención. Ahora, las grandes empresas tecnológicas han dado un paso más allá para monetizar algo mucho más íntimo: nuestro apego emocional. Desde dispositivos…
PAYPAL MAFIA: INFORME DEFINITIVO sobre los DUEÑOS del PODER #ReportajeSR
Durante las últimas semanas hemos ido desgranando las figuras que convirtieron a la «PayPal Mafia» en una de las redes de poder e influencia más determinantes del planeta a través de los…