Ayuso elimina requisitos para ayudas a empleadas del hogar mientras exige años de residencia a madres vulnerables
La Comunidad de Madrid flexibiliza las condiciones para subvenciones ligadas a familias con altos ingresos mientras mantiene barreras durísimas para mujeres migrantes y hogares precarios.
Ayuso y los 71 millones perdonados a la sanidad privada: la Fiscalía propone archivar la denuncia,
La denuncia socialista señalaba una deuda generada entre hospitales públicos y grupos privados. La Fiscalía no ve indicios suficientes. La pregunta política sigue intacta: quién paga cuando la sanidad pública trabaja y la privada cobra.
Trump aterriza en Pekín para maquillar con negocios su derrota en Irán
El presidente estadounidense llega a China acompañado por 16 altos ejecutivos, con Irán ardiendo, Ormuz bloqueado y una necesidad urgente de vender como triunfo lo que huele a rendición comercial.
Diez razones por las que Juanma Moreno no debería ganar las elecciones andaluzas (si el mundo fuese justo)
El presidente andaluz se presenta como gestor moderado, pero su balance deja sanidad colapsada, derivaciones millonarias a la privada, crisis en los cribados, dependencia con esperas insoportables, vivienda expulsiva, aulas públicas cerradas y una derecha cada vez más cómoda con la agenda de Vox.
Vídeo | Moreno niega las muertes mientras Andalucía grita que la sanidad pública se cae a pedazos
El PP andaluz intenta resistir el desgaste sanitario a base de negarlo todo, mientras las izquierdas acusan a Moreno de convertir la salud pública en un negocio para quien pueda pagarlo.
Resist.es lanza una campaña para frenar la invasión de centros de datos en Aragón
La nueva burbuja tecnológica promete nube e inteligencia artificial, pero exige agua, energía, suelo público, privilegios fiscales y silencio vecinal.
La trampa de la IA: un estudio expone cómo las empresas automatizan su camino hacia la destrucción
Un estudio publicado en marzo advierte de que la automatización sin control puede llevar al capitalismo de consumo a una paradoja brutal: productividad ilimitada y demanda cero.
PP y Vox: medidas antirrenovables en Aragón y Extremadura
Los acuerdos en Aragón y Extremadura abren la puerta a frenar la transición energética mientras crece la dependencia exterior El nuevo rumbo energético pactado por PP y Vox en Aragón y Extremadura ha encendido todas las alarmas. No es una exageración. El sector de las…
3.000 dólares por segundo: el negocio fósil que no se detiene
Las grandes petroleras baten récords de beneficios mientras la pobreza energética se extiende y la transición sigue esperando
Opinión | «Prioridad nacional» o el eufemismo que ordena quién merece vivir mejor
Cuando la política convierte derechos en privilegios, ya no habla de gestión, habla de exclusión
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir