Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La rápida bajada de los niveles de pobreza en marzo, cuando comenzaron las ayudas por la pandemia, ha ido desapareciendo progresivamente hasta situar a 55 millones de ciudadanos estadounidenses en la pobreza.
La medida de pobreza más común en EE. UU. es el «poverty threshold» (umbral de pobreza) establecido por el Gobierno. Esta medida reconoce la pobreza como la falta de aquellos bienes y servicios que garantizan a las personas su inclusión en la sociedad. En general, Estados Unidos tiene uno de los índices más altos de pobreza relativa entre los países industrializados, según reconocieron los expertos Bradley, D., Huber, E., Moller, S., Nielson, F. & Stephens, J. Den en el libro Determinants of relative poverty in advanced capitalist democracies.
De acuerdo con un informe de 2008 del The Carsey Institute en la Universidad de New Hampshire, las tasas promedio de pobreza son persistentemente altas en el interior y áreas rurales del país en comparación a las áreas suburbanas. Aunque esto no quiere decir que en el área urbana no exista la pobreza: el número de personas pobres está creciendo hasta niveles récord con rankings de personas pobres en edad de trabajar similares a las de los años 1960 que condujeron al plan de guerra contra la pobreza de 1964.
La pobreza no golpea por igual a todos los grupos demográficos. En 2016 había un 13.8% de hombres viviendo en la pobreza en los Estados Unidos, mientras que un 16.3% eran mujeres. En la misma línea, la tasa de pobreza para las parejas casadas en 2016 fue de sólo un 5.1%. Sin embargo, la tasa de pobreza entre las familias monoparentales sin esposa presente alcanzó un 13.1%, y en las familias monoparentales sin esposo presente llegó a 26.6%. En 2016, la tasa de pobreza para personas discapacitadas fue de 21.0%. Esto representa más de 4 millones de personas discapacitadas que viven en situación de pobreza.
Sin embargo, sin que deje de ser preocupante la pobreza en EE.UU., es necesario destacar que el 6.7% de la población, o 21.3 millones de personas, vive en situación de extrema pobreza en el país, con ingresos de sólo un 50% de sus correspondientes umbrales de pobreza, según el informe Income, Poverty, and Health Insurance Coverage in the United States.

Decenas de millones de pobres en EE.UU. en la crisis sanitaria
«Los incrementos de los índices de pobreza han sido especialmente agudos para los negros y los hispanos, así como para los niños», explica un estudio del Centro de Pobreza y Políticas Sociales la Universidad de Columbia. Su informe muestra cómo la rápida bajada de los niveles de pobreza en marzo, cuando comenzaron las ayudas por la pandemia, ha ido desapareciendo progresivamente hasta situar a 55 millones de ciudadanos estadounidenses en la pobreza.
Los investigadores señalan que las medidas de estímulo económico para las familias, como el envío de cheques de ayuda y los suplementos en el subsidio de desempleo, mermaron parte del aumento de la pobreza en abril y mayo, pero «no ha conseguido prevenir con éxito el aumento de la pobreza profunda, definida como un ingreso mensual de menos de la mitad del umbral determinado para una situación de pobreza».
En mayo, las ayudas al desempleo y los cheques aprobados por el Congreso salvaron a 18 millones de personas de caer en la pobreza, pero en septiembre ese número era de apenas 4 millones, debido a que esa inyección de dinero se había agotado y no hubo nuevas medidas.
Helena Villar y cómo una imagen vale más que mil palabras
Las cifras son escandalosas, sin embargo, en la vorágine de datos que nos trae la pandemia quizá quedan tapados tras un velo de sobreinformación. Sin embargo, la periodista de Rusia Today Helena Villar nos muestra la realidad de esta situación a pie de calle. Una dosis de realismo que nos hace preguntarnos por qué una potencia mundial, la mayor, de hecho, se olvida de sus ciudadanos.
«Estos son los últimos metros de llegada a mi oficina, pero podría ser prácticamente cualquier calle del centro de Washington D.C.», explica Villar en un tuit en el que ha añadido un vídeo. «Llevo prácticamente cuatro años viviendo aquí y cada día me pega un puñetazo en el estómago. Ni quiero ni pienso normalizarlo», subraya la periodista.
Estos son los últimos metros de llegada a mi oficina, pero podría ser prácticamente cualquier calle del centro de Washington D.C. pic.twitter.com/WkLq0LQ76l
— Helena Villar (@HelenaVillarRT) March 9, 2021
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
Organizaciones sociales señalan a Indra por engordar con el negocio de la guerra
La campaña Desarmando Indra llevó el 30 de junio a la Junta General de Accionistas una denuncia incómoda: la empresa crece mientras crecen el rearme, las fronteras militarizadas y el genocidio contra el pueblo palestino. INDRA, BENEFICIOS Y ARMAS: EL NEGOCIO QUE SIEMPRE ENCUENTRA PRESUPUESTO…
Vídeo | Dignidad contra la FIFA: el vídeo que desmonta el antirracismo de escaparate ya supera el millón de reproducciones
Nuestro vídeo sobre el gesto de Hossam Hassan contra el racismo ya supera más de 1 millón de reproducciones en apenas unas horas en nuestras redes. Y no es casualidad. La escena resume, en pocos segundos, una de las grandes hipocresías del fútbol global: la FIFA puede inventar símbolos, campañas y protocolos contra el racismo, pero cuando alguien los usa para denunciar una situación incómoda, el sistema mira hacia otro lado.
Vídeo | Votar al lobo: cuando la clase trabajadora compra el discurso de quienes la quieren más débil
Es el gran éxito político de la derecha: lograr que parte de la clase trabajadora mire hacia abajo con rabia y hacia arriba con obediencia. Que se enfade más con quien cobra una ayuda que con quien especula con su vivienda. Que sospeche más de una baja médica que de los beneficios empresariales. Que crea que pedir derechos es ser vago, pero acumular millones es mérito.
Nuestro vídeo lo resume sin anestesia: votar al lobo tiene consecuencias. No para los de arriba, que siempre tienen salida. Las consecuencias las pagan quienes dependen de un salario, de una sanidad pública, de una pensión, de un convenio, de una baja, de una vivienda digna.
Porque la política no es una camiseta de fútbol. No se vota para quedar bien con el jefe, ni para parecer más “moderado”, ni para repetir lo que dice la tertulia de la mañana. Se vota sabiendo de qué lado cae cada medida cuando llega la factura.
Si trabajas para vivir, no votes a quienes gobiernan para que otros vivan de tu trabajo.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir