Moreno debe dimitir: el cáncer que se llama privatización
Hay momentos en los que la dimisión no es una opción política, sino una exigencia ética. El de Juan Manuel Moreno es uno de ellos.
La clase trabajadora para el mundo: CGT convoca huelga general estatal contra el genocidio en Palestina
El sindicato exige que el dinero público destinado a armamento israelí se invierta en vivienda, pensiones y servicios sociales.
Cristina Fallarás denuncia a Vox por incitación al odio
Una periodista en el punto de mira de la ultraderecha por defender a las mujeres
Feijóo y el bulo de las ayudas: cómo fabricar odio
La derecha repite la mentira una y otra vez: que los migrantes viven de las ayudas. La realidad demuestra lo contrario.
Netanyahu, Mileikowsky y el mapa borrado de Palestina
Cambiar un nombre no borra la memoria, pero intentarlo es un acto de poder violento.
Opinión | ¿Se acabó la democracia en la derecha?
La derecha española avanza hacia un desierto político donde el silencio parece orden y la obediencia se confunde con estabilidad. Y ese desierto no lo habitarán solo sus militantes: lo habitaremos todos.
Tomen posiciones: la ultraderecha española afila cuchillos mientras Feijóo se mimetiza con Abascal
El PP compra el discurso racista y punitivista de Vox mientras Junts, Alvise y Espinosa de los Monteros disputan quién lleva más lejos la deriva reaccionaria.
Mazón reincide: ausente en plena alerta roja
Su prioridad no es proteger a la ciudadanía, sino proteger la agenda de partido. Y en esa ecuación, la gente sobra.
La televisión como fábrica de conspiranoias: cuando Cuatro juega a ser Fox News
Mientras Cuatro normaliza teorías conspirativas en prime time, el ecosistema mediático español se acerca peligrosamente al modelo estadounidense de desinformación masiva
El futuro mira a Ayuso: del espejismo liberal al callejón sin salida
La presidenta madrileña se aferra a un relato de victimismo y confrontación que ya no convence ni dentro ni fuera de su partido.
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Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Venezuela bajo los escombros: 1.450 muertos y una reconstrucción que no puede convertirse en negocio
Venezuela necesita rescate, atención sanitaria, agua, refugios, comida, comunicaciones, escuelas seguras, infraestructuras revisadas y viviendas habitables. Necesita que las niñas y los niños no duerman bajo lonas mientras los despachos calculan rentabilidades. Necesita que las trabajadoras y los trabajadores de emergencia tengan medios. Necesita que las familias sepan dónde están sus desaparecidos. Necesita ayuda sin chantaje, sin propaganda, sin bloqueo moral, sin convertir cada camión en una bandera.
El terremoto del 24 de junio no pidió pasaporte antes de matar. La respuesta tampoco debería pedir obediencia política para salvar. Entre los escombros no hay ideología que valga: hay vidas, y quien especula con ellas ya ha elegido bando.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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