Criminalizar la protesta, premiar la obediencia
El Estado multa con hasta 4.000 euros a activistas propalestinos mientras el racismo en los estadios apenas recibe la misma respuesta.
Ayuso: la maldad gobierna
Convertir la solidaridad en delito: así gobierna quien confunde la educación con un campo de propaganda.
Dani Desokupa frente a la Justicia por supuesto delito de odio
Un empresario del miedo que convirtió el racismo en negocio se sienta ahora en el banquillo
No tenemos una semana más
El genocidio en Gaza no espera, pero el Gobierno español retrasa el embargo de armas a Israel escudándose en excusas burocráticas.
PP, Vox y Junts tumban la agencia anticorrupción: blindaje de un sistema podrido
La derecha y el nacionalismo burgués catalán unen fuerzas para mantener intacta la impunidad en un país con 3.740 casos de corrupción entre 2000 y 2020.
España exige al COI la expulsión de Israel: el deporte frente al genocidio
Rodríguez Uribes rompe el silencio cómplice y pide al olimpismo internacional que actúe como lo hizo con Rusia y Sudáfrica.
El blanqueo tiene premio: Israel-Premier Tech se embolsa 52.000 euros en plena masacre
Mientras más de 65.000 palestinos y palestinas han sido asesinadas, el equipo ciclista de un amigo de Netanyahu presume de “hacer historia” en la Vuelta a España.
Rehenes de la especulación: la vivienda pública secuestrada
El derecho a un techo digno convertido en moneda de cambio electoral y negocio para fondos buitre
La foto de la infamia: Ayuso sonríe al genocidio
Cuando la ciudadanía madrileña rompía el cerco policial y el cerco del silencio para clamar contra la barbarie en Gaza, Ayuso se dedicaba a sonreír a los representantes deportivos del verdugo.
Carta abierta a Perico Delgado:
Estimado señor Delgado, usted decidió abrir la boca en el peor momento posible. Mientras miles de personas se jugaban la piel en las calles de Madrid para impedir que La Vuelta sirviera como escaparate de propaganda a un Estado que lleva más de 64.000 muertos…
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Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Venezuela bajo los escombros: 1.450 muertos y una reconstrucción que no puede convertirse en negocio
Venezuela necesita rescate, atención sanitaria, agua, refugios, comida, comunicaciones, escuelas seguras, infraestructuras revisadas y viviendas habitables. Necesita que las niñas y los niños no duerman bajo lonas mientras los despachos calculan rentabilidades. Necesita que las trabajadoras y los trabajadores de emergencia tengan medios. Necesita que las familias sepan dónde están sus desaparecidos. Necesita ayuda sin chantaje, sin propaganda, sin bloqueo moral, sin convertir cada camión en una bandera.
El terremoto del 24 de junio no pidió pasaporte antes de matar. La respuesta tampoco debería pedir obediencia política para salvar. Entre los escombros no hay ideología que valga: hay vidas, y quien especula con ellas ya ha elegido bando.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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