Cuando las ciudades pasan al pasado: Gaza, Wikipedia y el lenguaje de la destrucción
La enciclopedia del mundo empieza a hablar de Gaza como algo que fue.
Amenazas de muerte contra Irene Montero
La eurodiputada denuncia amenazas de muerte que incluyen la difusión de su domicilio. No es un caso aislado: es la violencia política que intenta expulsar a las mujeres del espacio público.
Lo que Marc Giró dejó al descubierto en ‘El Hormiguero’
La intervención del presentador puso en evidencia una vieja realidad de la televisión española: la crítica se afila contra el Gobierno mientras la ultraderecha pasa por el plató casi sin rozaduras.
A Feijóo y Abascal les huele la boca a Trump
PP y Vox atacan el ‘no a la guerra’ mientras repiten el papel que ya jugaron en 2003: justificar bombardeos y vender obediencia como patriotismo.
Manual de resistencia
La negativa a participar en el ataque a Irán revela algo poco habitual en la política internacional: un Gobierno que se niega a seguir al imperio cuando exige guerra.
No son 8 millones: la monarquía cuesta 105 y el silencio lo paga la ciudadanía
El presupuesto oficial es una cifra decorativa; el gasto real se esconde en los ministerios
Sarah Santaolalla denuncia desde el hospital una agresión física de Vito Quiles y sus ultras
De la persecución en Prado del Rey a la agresión física el 2 de marzo de 2026: “Se han traspasado todos los límites”
Cuando rascas un poco, aparece la verdadera pintura
Vox se quita la máscara: vota contra subir las pensiones mientras habla de patria y familia
¿Y si la desclasificación de los archivos del 23F fue en realidad una operación para salvar a Juan Carlos I?
Más de 45 años después del golpe del 23 de febrero de 1981, el poder vuelve a escribir el relato para salvar a quien nunca respondió ante la justicia.
La política del rumor: anatomía de una deshumanización
Cuando la derecha convierte la salud en arma arrojadiza, no busca transparencia, busca degradación.
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Alemania quiere que trabajes hasta los 70: la jubilación convertida en castigo
Alemania acaba de poner negro sobre blanco una idea que lleva años rondando los despachos donde nunca se ficha a las seis de la mañana: si la gente vive más, que trabaje más. Así de simple. Así de brutal. El nuevo diseño de las pensiones que prepara el Gobierno de Friedrich Merz plantea ligar la edad de jubilación a la esperanza de vida, llevarla a los 67 años en 2030, situarla en torno a los 67,5 años a comienzos de la década de 2040 y empujarla hasta los 70 años en 2090.
No es una reforma técnica. Es una declaración ideológica. La vida se alarga, dicen. Pero no preguntan cómo se vive. No preguntan quién llega con la espalda destrozada, con ansiedad, con turnos partidos, con contratos precarios, con décadas levantando peso, limpiando habitaciones, conduciendo, cuidando, soldando, programando bajo presión o sosteniendo servicios públicos que otros recortan desde un despacho.
El problema nunca es que falte dinero. El problema es a quién se le exige siempre pagar la factura.
Vox y sus patriotas de Bruselas: mucho gritar contra Europa y luego tocar la caja
La ultraderecha europea tiene un problema muy serio con el dinero público. Lo odia en los discursos, lo demoniza en campaña, lo llama despilfarro cuando sostiene derechos sociales, lo convierte en “chiringuito” cuando financia políticas feministas, climáticas o de memoria democrática. Pero luego llega Bruselas, aparecen las auditorías, se levantan las alfombras y la patria empieza a tener forma de factura, contrato opaco y subvención irregular.
El grupo Patriots for Europe, donde está inscrito Vox, tendrá que devolver 276.967 euros de fondos de la Unión Europea utilizados de forma indebida en 2024, según una auditoría del departamento financiero del Parlamento Europeo difundida por Politico y recogida por elDiario.es. No hablamos de un matiz administrativo perdido en la letra pequeña. Hablamos de donaciones impropias, incumplimientos de contratación pública y contratos concedidos mediante procedimientos irregulares.
La UCO ya lo sabía: el Supremo premia a Aldama por contar lo que ya estaba descubierto
La sentencia del Supremo sobre el caso Ábalos tiene una escena difícil de digerir. José Luis Ábalos recibe una condena de 24 años y 3 meses de cárcel. Koldo García, su antiguo asesor, 19 años y 8 meses. Víctor de Aldama, empresario corrupto, conseguidor de la trama y condenado a 4 años y medio, no entrará en prisión. La explicación oficial cabe en una palabra que suena limpia, casi noble: colaboración.
Pero hay palabras que, cuando se colocan al lado de determinados hechos, empiezan a oler mal.
Aldama no aparece aquí como un vecino arrepentido que decidió tirar de la manta por conciencia democrática. No. Aldama confesó en noviembre de 2024, 9 meses después de ser detenido por el caso Mascarillas y un mes después de entrar en prisión por otra causa penal vinculada a un fraude fiscal multimillonario en el negocio de los hidrocarburos. Es decir, colaboró cuando la cárcel ya no era una hipótesis, sino una realidad. Colaboró cuando colaborar podía servirle para salir. Colaboró cuando su verdad tenía precio procesal.
Y el precio ha sido formidable.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
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