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El controvertido artículo 24, una nueva ley de seguridad, prevé limitar la grabación y difusión de imágenes de los agentes de policías y gendarmes.
Según las cifras del Ministerio del Interior, 133.000 personas salieron este sábado en Francia a protestar contra la ley de Seguridad Global que promueve el Gobierno de Emmanuel Macron. «¿Quién nos protege del estado policial?» «¿Policía difuminada, justicia cegada?» Bajo estos eslóganes, los manifestantes se han dado cita en París, Burdeos, Toulouse, Lille, y otras tantas ciudades francesas, para participar en las «marchas por la libertad» .
La Marcha por las Libertades había sido convocada por el comité Stop la Ley de Seguridad Global, compuesto de sindicatos, asociaciones de periodistas y organizaciones de derechos humanos, entre otros. La protesta más masiva tuvo lugar en París, donde algunos incidentes violentos ensombrecieron el final de la marcha que, pese a todo, fue mayoritariamente pacífica.
Los organizadores cifraron la asistencia en medio millón de personas. Solo en París, marcharon al menos 46.000, de acuerdo con las cifras oficiales. Otras manifestaciones con fuerte participación fueron las de ciudades como Alrededor de medio centenar de personas fueron detenidas en la capital francesa por enfrentarse a los agentes e incendiar vehículos, mobiliario urbano y hasta algunos locales comerciales, entre ellos una oficina del Banco de Francia.
«Es importante que luchemos por nuestras libertades. Si la ley se aprueba, será un paso atrás. El foco no debería estar en la protección de los policías», ha apuntado Iana, una estudiante de 17 años presente en la manifestación.

Una controvertida ley de seguridad
El controvertido artículo 24 de Macron prevé limitar la grabación y difusión de imágenes de los agentes de policías y gendarmes. Esta misma disposición fue la única abolida por el Tribunal Constitucional en España en su sentencia sobre la conocida como «Ley Mordaza», considerando que se trataría de una «censura» por parte del Estado.
El texto está siendo criticado con firmeza por la prensa y las organizaciones de defensa de los derechos humanos que consideran la eventual legislación como un ataque a la libertad de expresión y al derecho a informar.
??Gran movilización en Lyon contra la ley de seguridad global.pic.twitter.com/Qcusl6PkOo
— Descifrando la Guerra (@descifraguerra) November 28, 2020
El artículo más controvertido de la ley es el 24, que prevé penas de hasta un año de prisión y 45.000 euros de multa por difundir imágenes de policías o gendarmes con la intención de dañarles.
El primer ministro, Jean Castex, propuso esta semana que una comisión independiente se encargara de examinar y reescribir el controvertido artículo, pero tuvo que dar marcha atrás y dejarlo de nuevo exclusivamente en manos del Parlamento ante las críticas recibidas por parte de ambas cámaras.

Días de represión y violencia contra los migrantes
Los franceses han vivido los últimos días una sucesión de casos de violencia policial destapados por grabaciones de cámaras que han dado más argumentos que nunca contra quienes afirman que la nueva ley de seguridad favorecerá la impunidad policial.
El pasado lunes, la policía desmanteló el lunes un campamento de inmigrantes plaza de la República de París haciendo uso de un importante exceso de violencia, las imágenes de la intervención indignaron a todos. Por si fuera poco, una investigación periodística documentó otra operación policial en la que tres agentes se ensañan sin ningún motivo contra Michel Zecler, un productor de música negro, la semana pasada.

La Inspección General de la Policía Nacional (IGPN), conocida como «la policía de los policías», investiga actualmente ambas intervenciones. Incluso Emmanuel Macrón condenó el suceso: “Las imágenes que todos hemos visto de la agresión contra Michel Zecler son inaceptables, son vergonzosas para todos nosotros. Francia nunca debe permitir la violencia o la brutalidad, no importa de quién o de dónde venga. Francia nunca debe dejar que el odio o el racismo prosperen”, escribió el mandatario.
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