¿Por qué debería interesarte el juicio a Bolsonaro?
En 5 claves para entender un proceso que sacude a Brasil… y al mundo
Hollywood no protege del apartheid israelí
La represión no entiende de Oscars ni de focos: a Hamdan Ballal y secuestraron mientras sus hijas lloraban al otro lado de la puerta
Los jóvenes israelíes que no quieren ser asesinos
Una creciente resistencia moral contra el genocidio en el corazón de Israel
El resurgir de Bernie Sanders
La gira «Combatir la oligarquía» congrega multitudes mientras el Partido Demócrata sigue paralizado
Israel asesina a dos periodistas en Gaza en un nuevo ataque contra la libertad de prensa
La ocupación israelí eleva a más de 200 el número de periodistas muertos en Gaza, consolidando el mayor ataque a la prensa en décadas
El codirector de ‘No other land’, secuestrado por soldados israelíes tras ser linchado por colonos
«Le pegaron en la cabeza y en el estómago. Estaba sangrando cuando llegaron los soldados y lo sacaron de la ambulancia»
15 millones respaldan en las primarias al líder opositor turco Imamoglu el día de su ingreso en prisión
El encarcelamiento de Imamoglu se convierte en un símbolo de resistencia política
Un embajador israelí amenaza con la pena de muerte a menores palestinos en Gaza en una grabación secreta
«Debería haber pena de muerte para adolescentes que sostengan una pistola o una granada», señaló.
El tatuaje de un balón y una corona: el pretexto de Trump para deportar a un venezolano
Una deportación sin pruebas basada en un tatuaje y un gesto de las manos
México reconoce a Palestina como Estado: un gesto histórico de solidaridad
Un acto de valentía política en un contexto de tensiones globales
SÍGUENOS
Sheinbaum, Lula, Orsi y Arévalo frente a la ultraderecha: América Latina no está en venta
Sheinbaum y Lula no están solos. Ahí están también Yamandú Orsi en Uruguay y Bernardo Arévalo en Guatemala, cada uno desde una realidad distinta, con márgenes distintos y enemigos distintos. Pero el pulso es el mismo: impedir que América Latina vuelva a ser una finca administrada por oligarquías locales, jueces obedientes, medios histéricos y padrinos en Washington.
La ultraderecha lo sabe. Por eso grita tanto. Porque México y Brasil pesan demasiado, Uruguay demuestra que la izquierda democrática puede volver sin pedir perdón, y Guatemala ha puesto al descubierto hasta qué punto las élites están dispuestas a dinamitar las urnas cuando el resultado no les gusta.
No es una ola perfecta. Ni limpia. Ni homogénea. América Latina nunca lo es. Pero hay una línea que empieza a verse: soberanía, democracia, derechos sociales y resistencia frente a una derecha que ya no disimula su pulsión autoritaria.
La fiesta de Alvise se pudre por dentro
La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.
El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.
Venezuela bajo los escombros: 1.450 muertos y una reconstrucción que no puede convertirse en negocio
Venezuela necesita rescate, atención sanitaria, agua, refugios, comida, comunicaciones, escuelas seguras, infraestructuras revisadas y viviendas habitables. Necesita que las niñas y los niños no duerman bajo lonas mientras los despachos calculan rentabilidades. Necesita que las trabajadoras y los trabajadores de emergencia tengan medios. Necesita que las familias sepan dónde están sus desaparecidos. Necesita ayuda sin chantaje, sin propaganda, sin bloqueo moral, sin convertir cada camión en una bandera.
El terremoto del 24 de junio no pidió pasaporte antes de matar. La respuesta tampoco debería pedir obediencia política para salvar. Entre los escombros no hay ideología que valga: hay vidas, y quien especula con ellas ya ha elegido bando.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir