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Israel convierte a quienes documentan sus crímenes en objetivos militares.
Israel ha matado a 232 periodistas en Gaza desde octubre de 2023, una media de 13 por semana, según revela el informe del proyecto Costs of War de la Universidad de Brown publicado el 2 de abril. Nunca antes se había registrado una masacre informativa de tal magnitud. Ni las dos guerras mundiales, ni Vietnam, ni Yugoslavia, ni Afganistán provocaron tantas bajas entre quienes se limitan a documentar la verdad.
Las y los periodistas palestinos están pagando el precio de informar con su vida, en un contexto en el que la entrada de prensa extranjera está prácticamente prohibida, lo que refuerza la dependencia de quienes arriesgan todo por cubrir lo que otros prefieren callar. El propio informe apunta que, aunque no siempre se puede confirmar si fueron directamente objetivos militares, al menos 35 de los asesinatos habrían sido selectivos, de acuerdo con la documentación de Reporteros Sin Fronteras (RSF).
Uno de los nombres que ya forma parte de esta estadística brutal es el del periodista de Al Jazeera Hossam Shabat, asesinado el 24 de marzo de 2025 tras un ataque israelí contra su vehículo. Apenas unas semanas antes, otro compañero de la misma cadena, Hamza Dahdouh —hijo del jefe de la oficina de Al Jazeera en Gaza, Wael Dahdouh—, murió en otro ataque dirigido. Al Jazeera condenó públicamente estos crímenes, calificándolos de una violación flagrante del derecho internacional humanitario.
ATAQUES SISTEMÁTICOS Y CRIMINALIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN
Lejos de limitarse a daños colaterales, el patrón de los asesinatos sugiere una intención sistemática de silenciar a la prensa. RSF presentó una denuncia ante la Corte Penal Internacional en 2023 y la ha ampliado recientemente por la eliminación de periodistas palestinos, alegando crímenes de guerra. La organización señala que Israel no solo asesina, sino que difama y acusa sin pruebas a quienes denuncia, como en el caso de Shabat, a quien el ejército israelí vinculó con Hamas sin ofrecer evidencia, una táctica que ha usado repetidamente contra periodistas palestinos.
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) ha verificado que, hasta abril de 2025, 173 periodistas han muerto en el actual asedio a Gaza, incluyendo 165 palestinos, 2 israelíes y 6 libaneses. Además, se han registrado 59 heridos, 2 desaparecidos y 75 arrestados. Todos estos datos están disponibles en el monitoreo actualizado del CPJ.
La tendencia es clara: Israel convierte a quienes documentan sus crímenes en objetivos militares. No es un error, no es un exceso, es una estrategia. Lo confirma también la última memoria anual de RSF, que recoge que en 2024 murieron 54 periodistas en todo el mundo, y el 30% de esas muertes ocurrieron solo en Gaza.
Frente a este genocidio informativo, la pasividad de las instituciones internacionales es tan cómplice como las bombas. Porque el silencio —como el miedo— es siempre del lado del poder.
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Ojos que no ven,periodista que matan…y se quejan del holocausto,llevan camino de igualarlo,supuestamente..