Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Se han reportado al menos 2 heridos como resultado de la explosión de la planta química de Chemours en Virginia Occidental.
Las autoridades de la ciudad estadounidense de Belle (Virginia Occidental) han ordenado a los residentes que se refugien en los edificios más cercanos luego de una poderosa explosión y un incendio en una planta química local.
WATCH: Aerial footage shows a fire at the Chemours plant in Belle following an explosion. Officials say the situation has stabilized since the video was taken.
— Eyewitness News (@wchs8fox11) December 9, 2020
(Video courtesy of Aaron Spencer) pic.twitter.com/AcSOgWXGBy
La orden de refugio se aplica a un «radio de dos millas [3,2 kilómetros]» que rodea la planta química Chemours de Belle, según un comunicado de prensa del condado de Kanawha. Eso incluye a toda Belle, así como a otras ciudades cercanas, como Marmet, Chesapeake y Chelyan, informan medios locales.
Here's a photo from the scene in Belle courtesy of Aaron Spencer. pic.twitter.com/ytHybpWRPL
— Eyewitness News (@wchs8fox11) December 9, 2020
«Hemos tenido al menos una explosión muy grave y un incendio en curso en la planta», afirmó el comisionado del condado de Kanawha, Kent Carper.
Aún se desconoce la causa de la explosión. No obstante, Carper, ha expuesto que Creemos que (la detonación) probablemente fue causada por una barcaza en el área del río de la planta».
WATCH: Aerial footage shows a fire at the Chemours plant in Belle following an explosion. Officials say the situation has stabilized since the video was taken.
— Eyewitness News (@wchs8fox11) December 9, 2020
(Video courtesy of Aaron Spencer) pic.twitter.com/AcSOgWXGBy
Chernóbil 34 años después
Nadie pensaba al construir una de las mayores centrales nucleares de la Unión Soviética, con proyectos iguales en Leningrado y Kursk, que esa central a solo cien kilómetros de Kiev, entonces capital de la república soviética de Ucrania, podía explotar y originar el mayor accidente tecnológico de la Historia de la Humanidad.
Nuestro viaje hacia la central y la zona de alienación o exclusión que rodea Chernóbil empieza precisamente en Kiev. Visitar la central no es difícil actualmente y cualquier persona puede hacerlo. Con una antelación mínima de diez días hay que hacer la solicitud formal a las autoridades ucranianas, pagar ciertas tasas y listo. En realidad la mayoría de gente que visita la zona lo hace a través de agencias especializadas. Turismo de catástrofes, se llama.
Nuestro viaje en poco más de una hora nos lleva desde el centro de Kiev al punto de control de Didyatki. A partir de allí empieza “la Zona”. Actualmente esta se divide en dos, el área de 30 kilómetros alrededor de la central, donde la vida limitada de personas es posible, y el de 10 kilómetros donde, como nos cuenta la viceministra de ecología de Ucrania, Svitlana Kolomiets, “en miles de años es poco probable que ese terreno se pueda utilizar”, ya sea para vivir, o para cualquier actividad aparte de la investigación.
Precisamente para no convertirnos en unos turistas más, consultamos con esta viceministra la percepción y planes que tienen las autoridades para la zona, y así comprender mejor las perspectivas de ese lugar. Kolomiets nos sorprende con una visión diferente a lo habitual:
«Debemos reconsiderar nuestra percepción de la zona. Llevamos 30 años considerando este territorio como el de la tragedia, la catástrofe, aunque la naturaleza ya ha demostrado un alto grado de recuperación. Por otro lado es un territorio muy grande dentro de nuestro país que puede ser utilizado con provecho. Debemos ir pasando poco a poco de la tragedia a la perspectiva del desarrollo progresivo, territorio de la esperanza».

TRES DÉCADAS SIN SERES HUMANOS
Al pasar el primer control y adentrarnos en la zona vemos que la ministra tiene toda la razón en cuanto a la naturaleza. Los 30 años de la ausencia masiva del hombre le han sentado muy bien a la flora y fauna de la zona. A pesar de toda la contaminación, que tanto árboles, como los animales, peces o pájaros presentan, la vida no hace más que avanzar. En los ríos y canales hay una gran cantidad de peces, así como ciervos, lobos, y se empieza a hablar que van apareciendo, al entrar desde Bielorrusia, incluso osos.
Los análisis muestran que la carne o la leche que puedan dar las vacas no son aptos para consumo humano, pero la naturaleza no para. Sin embargo, según nos acercamos y vemos la central, nos sigue acompañando la sensación de que aquello sigue siendo a día de hoy más un problema que un lugar de esperanza.
Hay hasta 800 basureros temporales de material radiactivo por toda la zona, sólo tres de los cuales son definitivos. La mayoría proviene de la época soviética, cuando se enterraba todo resto radiactivo en una fosa, nada más. Todo ello hay que desenterrarlo, clasificarlo y guardar de manera definitiva. Nuestro guía nos enseña varios de esos lugares, que serían imposibles de encontrar sin un medidor de radiación, el cual se vuelve loco en ciertos puntos indicando el peligro.
Por ello desmontar la central con el reactor accidentado y todos los basureros temporales va a ser una tarea, según previsiones expertas, de una duración de al menos de 60 años a partir de ahora. La otra cara de la catástrofe son las personas. Los denominados liquidadores de las consecuencias del accidente.

Miles de ellos han muerto en los días, semanas o años posteriores a su trabajo en la central y alrededores, pero cientos de miles siguen vivos. A pesar de su innegable heroísmo en aquellos días, la actualidad es muy dura para ellos. En Ucrania, de donde son la mayoría, las pensiones nunca fueron altas, pero con la mala situación económica actual, han visto sus prestaciones recortadas hasta niveles por debajo del mínimo necesario para vivir.
Algunos han visto como sus pensiones han pasado de las 4500 grivnas (unos 150 euros, actualmente equiparable al salario medio en el país), hasta las 1450 grivnas (50€) tras los recortes. Por ello toda la desolación y abandono de la actual zona sigue despertando por partes iguales horror, por lo pasado y la difícil situación actual, e interés, tanto por la labor titánica que ya se ha llevado, como por las oportunidades de futuro.






Fuente: Eulixe// Texto: Pablo González // Fotos: Juan Teixeira

Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Taty Almeida no muere: deja una acusación eterna contra los verdugos y sus herederos
Taty Almeida murió el 14 de junio, a los 95 años, pero la noticia no puede escribirse como una necrológica amable. Sería casi una falta de respeto. Taty no fue una señora buena que “buscó a su hijo”. Fue una acusación viviente. Una mujer que convirtió el dolor en expediente político, la ausencia en pancarta y la maternidad en una forma de resistencia contra el Estado asesino, sus cómplices civiles y sus herederos ideológicos.
Su hijo, Alejandro Almeida, fue secuestrado y desaparecido el 17 de junio de 1975 por la Triple A, antes incluso del golpe militar del 24 de marzo de 1976. Tenía 20 años. Era estudiante de Medicina, militante, poeta. Un joven al que le arrebataron la vida, el cuerpo, la historia y hasta el derecho elemental de tener una tumba. Ese fue el método. No bastaba con matar. Había que borrar. Borrar nombres, borrar pruebas, borrar vínculos, borrar madres. Y ahí fallaron.
Porque aparecieron ellas.
Begoña Gómez y el jurado popular: cuando la justicia se entrega a nueve ciudadanos sin herramientas suficientes
La causa contra Begoña Gómez ha dejado de ser solo una causa judicial. Hace tiempo que es otra cosa. Una pieza más en esa trituradora política, mediática y judicial donde la presunción de inocencia se convierte en estorbo, el procedimiento en espectáculo y la toga en decorado. El 15 de junio, la esposa del presidente del Gobierno compareció ante el juez Juan Carlos Peinado en una audiencia previa de carácter protocolario. Sobre la mesa, el posible juicio contra ella, contra su asesora Cristina Álvarez y contra el empresario Juan Carlos Barrabés por presuntos delitos de corrupción en los negocios, malversación, tráfico de influencias y apropiación indebida.
La fase de instrucción queda ya encaminada hacia la Audiencia Provincial de Madrid. Y ahí aparece la bomba procesal: un juicio con jurado popular. Es decir, nueve personas elegidas entre la ciudadanía podrían acabar decidiendo sobre un asunto contaminado desde hace meses por tertulias, titulares, filtraciones, bronca parlamentaria y esa mezcla tan española de ruido judicial y cálculo partidista. Qué podía salir mal.
Netanyahu sabotea el acuerdo mientras Israel sigue bombardeando Líbano
El acuerdo anunciado entre Estados Unidos e Irán tenía que abrir una rendija. No una paz justa, no una solución profunda, no el fin de la maquinaria de guerra que lleva décadas triturando Oriente Medio, pero al menos una pausa. Un freno. Algo parecido a respirar. Sin embargo, Benjamin Netanyahu ha decidido recordar al mundo quién manda cuando el militarismo se siente impune: Israel ha seguido atacando Líbano incluso después del anuncio del pacto.
Vídeo | Estrenamos reportaje contra la guerra cultural de la ultraderecha
Spanish Revolution estrena la primera parte del reportaje “¿Puede la ULTRADERECHA ganar la BATALLA CULTURAL?”, presentado por Patricia Salvador. Y la pregunta no es menor. Tampoco es una provocación para redes. Es una advertencia política en mitad de una época en la que la extrema derecha ya no necesita presentarse siempre con el uniforme completo. A veces le basta con hablar de “libertad”, “familia”, “patria”, “seguridad” o “sentido común” mientras va vaciando esas palabras de contenido democrático.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir