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INTERNACIONAL

Los 6 fallecidos en ensayos de la vacuna de Pfizer no tienen relación con esta 

Cuatro de los decesos se registraron en el grupo del placebo y dos en el grupo de la vacuna. Sin embargo, la institución señala que ninguna de las muertes durante los ensayos se ha relacionado con el antídoto.

Según unos documentos informativos de la Administración de Medicamentos y Alimentos de EE.UU. (FDA) seis personas murieron durante el ensayo de la vacuna contra el coronavirus desarrollada por Pfizer y BioNTech.

No obstante, y de forma específica, el informe alude a que seguramente ninguna de esas muertes esté relacionada con el antídoto, el cual se ha mostrado como «seguro y eficaz».

Estas defunciones se registraron en el grupo placebo y dos en el de la vacuna, pero sin ser a causa de esta.

Los fallecidos fueron todos mayores de 55 años. Por poner un ejemplo, RT expone el caso de uno de los vacunados que «experimentó un paro cardíaco 62 días después de recibir la segunda dosis de la vacuna y murió tres días después, mientras que el otro murió de arteriosclerosis tres días después de recibir la primera dosis de la vacuna». 

«Todas las muertes representan eventos que ocurren en la población general de los grupos de edad donde ocurrieron, a una tasa similar», reza el documento. 

La FDA volvió a matizar, de forma reiterada, a pesar de estas revelaciones que la vacuna estima que el fármaco mostró «un perfil de seguridad favorable, sin preocupaciones de seguridad específicas». 

La vacuna de Pfizer ya está en camino: así serán los próximos meses

El Reino Unido se ha convertido en el primer país en aprobar la vacuna de Pfizer/BioNTech para un uso generalizado. El gobierno británico ha encargado 40 millones de dosis y se espera que el primer lote de 800 000 dosis se envíe desde Bélgica, donde se fabrica la vacuna, en los próximos días. Servirán para inmunizar a 400 000 personas (dos dosis por persona).

El regulador de medicamentos del Reino Unido, la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios (MHRA), también ha iniciado una revisión continua de otras vacunas en ensayos en humanos en fase final, como la vacuna de AstraZeneca/Oxford y la vacuna de Moderna. Si estas también cumplen con los estándares de eficacia y seguridad establecidos por la agencia, también serán aprobadas para su distribución masiva.

Lo vacuna desarrollada con más rapidez hasta ahora era la de las paperas, que tardó apenas cuatro años desde su concepción hasta su comercialización. Las vacunas contra la covid-19 han batido ese récord por un amplio margen, ya que han tardado menos de un año en desarrollarse. Pero eso no significa que se hayan cogidos atajos inapropiados.

La MHRA ha estudiado minuciosamente los registros de los más de 40 000 participantes de diversos orígenes en los ensayos. La eficacia de la vacuna, es decir, qué capacidad mostró para prevenir la covid-19 sintomático en los ensayos, es del 95 %, aunque se espera que esa cifra disminuya levemente en condiciones reales. Y no ha habido efectos secundarios graves, aunque estos continuarán siendo monitorizados a medida que se implemente la vacuna.

Se espera que los trabajadores sanitarios reciban la vacuna los primeros, ya que son uno de los grupos más vulnerables. Además, los hospitales británicos tienen los congeladores ultrafríos necesarios para almacenar la vacuna, por lo que, desde el punto de vista logístico, es un buen lugar para comenzar.

No se deshaga aún de la mascarilla

Todas estas noticias son magníficas y constituyen una buena razón para ser optimistas sobre el futuro. Pero Peter Openshaw, profesor de medicina experimental en el Imperial College de Londres, advierte de que sería un “terrible error” suavizar las medidas de control de la covid-19 en este momento.

La vacuna de Pfizer ya está en camino: así serán los próximos meses
La vacuna de Pfizer, tras los ensayos, ya está en camino: así serán los próximos meses

Así que no tire su mascarilla ni corra a abrazar a su abuela todavía. Un informe de The Royal Society, la academia científica independiente más antigua del mundo, dice que es probable que las restricciones sigan vigentes durante algunos meses, tal vez incluso un año.

Cuando reciba la vacuna frente a la covid-19, no debe esperar una protección inmediata contra la infección. Los glóbulos blancos conocidos como linfocitos B primero necesitan detectar el antígeno en la vacuna y luego generar anticuerpos específicos contra él. Si se expone al coronavirus, estos anticuerpos se adhieren al virus y lo neutralizan.

La respuesta de su sistema inmunitario, generada por los linfocitos B, se conoce como la respuesta primaria y tarda aproximadamente dos semanas en activarse. Por lo tanto, durante las las dos semanas posteriores al pinchazo, todavía corre el riesgo de enfermar por covid-19.

Además, muchas vacunas contra la covid-19 requieren dos inyecciones para garantizar una protección completa. Y el intervalo entre las inyecciones varía de 21 a 28 días. Por lo tanto, la vacuna tardará unas seis semanas tras el primer pinchazo en proporcionar una protección completa contra la enfermedad.

No sabemos si las vacunas detienen la transmisión

Aunque las vacunas en los ensayos de última etapa parecen ser muy eficaces para prevenir los síntomas de la covid-19, todavía no podemos estar seguros de que prevengan la transmisión del virus.

Para ello, necesitaríamos una vacuna que proporcione la denominada inmunidad esterilizante. Aquí es donde las células inmunes pueden unirse al virus para evitar que ingrese en las células donde puede comenzar a replicarse. Esto quiere decir que, incluso seis semanas después de recibir el primer pinchazo, aún podría infectarse con el coronavirus, incluso si no se enferma.

Los estudios de la fase preclínica de la vacuna de Oxford encontraron que los macacos rhesus que fueron inmunizados con la vacuna estaban protegidos de síntomas graves y no tenían evidencia de daño pulmonar. Pero la infección por coronavirus se mantenía en el tracto respiratorio superior y sus narices todavía tenían virus. Si ocurre lo mismo con los humanos, sugeriría que, si bien estarán protegidos de la enfermedad sintomática, aún podrían propagar el virus.

En esta etapa, no sabemos si las vacunas de Pfizer o Moderna detienen la transmisión, aunque es de esperar que nuevos estudios lo aclaren.

Además, si ha sido vacunado, existe una pequeña posibilidad, al menos una de cada veinte, de que la vacuna no le proteja. Entonces, incluso si ha sido vacunado –y es posible que la campaña de vacunación no concluya hasta el verano de 2021–, aún debe usar mascarilla, trabajar desde casa si puede y practicar el distanciamiento social. En cuanto a la higiene de manos, tratemos de mantenerla: los virus, incluido probablemente el SARS-CoV-2, siempre estarán entre nosotros.

Los últimos apartados pertenecen a Lecturer, Medical Microbiology, University of Westminster para The Conversation.

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