Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Varios representantes republicanos han cambiado de opinión con Biden y han decidido apoyar la certificación de los resultados electorales tras el llamado a las armas de su líder Donald Trump
El Congreso de Estados Unidos finalmente ha certificado la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales, el Senado de EEUU ha rechazado este jueves una objeción al resultado de las elecciones de noviembre en el estado de Pensilvania, el último obstáculo que planeaba revisar antes de que se ratificase la victoria del presidente electo
Esto sucede después de que este trámite constitucional se viese interrumpido el miércoles por un inédito asalto al Capitolio por parte de seguidores del presidente saliente Donald Trump, en el que han fallecido cuatro personas, según la Policía.
«Volvamos al trabajo». Con estas palabras reanudaba la sesión sobre las 20:00 horas, hora local (las 02:00 de la madrugada en España), el aún vicepresidente del país, el republicano Mike Pence, después de más de tres horas de asedio y caos en la sede de la democracia estadounidense.
Al reiniciarse la sesión, Pence ha lanzado un contundente mensaje a los participantes en los disturbios: «No han ganado», ha aseverado, una vez los representantes pudieron volver a la cámara, escoltados por las fuerzas de seguridad.
El asalto, un acto contra la democracia sin precedentes
Estos acontecimientos, sin precedentes en Washington, han abierto una importante fisura en el Partido Republicano y propiciado varias dimisiones en el círculo más cercano a Trump en las últimas horas, después de que el mandatario insistiese en sus acusaciones de fraude.
Las arengas de Trump a miles de sus seguidores concentrados este miércoles en Washington resultaron en un asalto de cientos de esos simpatizantes al Capitolio, que se saldó con cuatro manifestantes muertos, 14 policías heridos y al menos 52 detenidos.
Además, tras lo ocurrido varios senadores de su partido han dado marcha atrás y han decidido apoyar la certificación de los resultados electorales.
«No contéis conmigo. Suficiente es suficiente», aseveraba el senador Lindsey Graham, que no ha respaldado la objeción a los resultados del estado de Arizona, al igual que tampoco lo han hecho Mitt Romney -aplaudido por los demócratas tras defender la legalidad de la victoria de Biden-, ni la senadora Kelly Loeffler, que sí tenía previsto hacerlo, entre otros.
El líder de la mayoría republicana en el Congreso, Mitch McConnell, se pronunciaba en la misma línea que Pence al reiniciarse la sesión. «Completaremos el proceso de la forma correcta. Seguiremos nuestros precedentes, nuestras leyes y nuestra Constitución al pie de la letra, y certificaremos al ganador de las elecciones presidenciales de 2020», sentenció.
«No seremos desviados de nuestro deber», ha aseverado por su parte la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, cuyo despacho incluso fue ocupado por uno de los asaltantes en la tarde del miércoles, un hombre que no dudó en fotografiarse con los pies sobre la mesa de la tercera autoridad del país.

93 votos contra 6, ratificado
Así, el Senado rechazaba la objeción contra los resultados de Arizona por una abrumadora mayoría de 93 votos frente a seis, a pesar de que inicialmente se esperaba que más del doble de senadores republicanos la apoyara. Posteriormente, la Cámara de Representantes hacía lo propio y rechazaba la posibilidad de dar la vuelta al resultado en dicho estado.
No obstante, el proceso se ha alargado varias horas más: en sesión conjunta de ambas cámaras, han decaído una tras otra las objeciones de los republicanos contra los resultados en varios estados al no contar con el respaldo de un senador o senadora, pero se ha tenido que debatir la relativa a Pensilvania, ya que esta sí ha contado con el apoyo del senador Josh Hawley.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
El veto sindical a la Policía Nacional empieza a resquebrajarse
La anomalía democrática ya no cabe debajo de la alfombra. Dos tribunales superiores de justicia, el del País Valencià y el de Madrid, han admitido a trámite sendas demandas de agentes de la Policía Nacional contra una prohibición que huele a otro tiempo: la que les impide afiliarse a sindicatos de clase, interprofesionales, como CNT, CGT, UGT o CCOO. La pelea apunta directamente al artículo 28 de la Constitución, que reconoce la libertad sindical, y al artículo 14, que garantiza la igualdad y la no discriminación. Fechas y cifras importan: la norma que ahora se discute fue aprobada en 2015, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, y afecta a un cuerpo donde la escala básica suma más de 70.000 agentes.
Esta es la democracia estadounidense: 88 corporaciones no pagaron impuestos federales y regaron la política con 852 millones
La democracia estadounidense tiene una liturgia muy solemne. Banderas, discursos sobre la libertad, himnos, padres fundadores, ceremonias patrióticas y presentadores de televisión hablando de “oportunidad”. Luego llega la letra pequeña. Y la letra pequeña dice esto: 88 grandes corporaciones que no pagaron ni un dólar de impuesto federal sobre la renta empresarial en el año fiscal 2025 gastaron unos 852 millones de dólares en lobby y contribuciones electorales durante los últimos ciclos políticos.
No es una anomalía. Es el sistema funcionando.
Trump aprieta el cerco petrolero a Cuba y llama “libertad” al castigo colectivo
El 11 de junio, Marco Rubio anunció nuevas sanciones contra Unión Cuba-Petróleo, CUPET, la empresa estatal cubana de petróleo y gas. No fue un gesto administrativo. No fue una nota técnica del Departamento de Estado. Fue otro giro de tuerca contra una población que ya vive entre apagones, falta de combustible, problemas de transporte, hospitales tensionados y una economía castigada por 65 años de embargo estadounidense. Lo llaman presión. Lo llaman democracia. Lo llaman “apoyo al pueblo cubano”. Pero cuando una sanción corta energía, encarece comida, complica medicinas y deja a la gente sin movilidad, el nombre honesto es otro: castigo colectivo.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y viejo militante del cambio de régimen, defendió la medida acusando al Gobierno cubano de usar la energía como herramienta de represión, enriquecimiento y control social. El guion es conocido. Primero se asfixia un país. Luego se acusa al país asfixiado de no respirar bien. Después se presentan las consecuencias del bloqueo como prueba de que hacía falta más bloqueo. La maquinaria imperial funciona así: provoca la herida, señala la sangre y vende la amputación como tratamiento.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Vídeo | La batalla cultural ultra no empezó ayer: nuevo #ReportajeSR este domingo 14
El domingo 14, a las 15:00, estrenamos en nuestro canal de YouTube un nuevo #reportajesr: “Cómo la extrema derecha está ganando la batalla cultural”. La primera parte lleva un título que debería funcionar como advertencia: “Esto no empezó ayer”.
El reportaje, presentado por Patricia Salvador y dirigido por Lea Gugelmann, periodistas de Spanish Revolution, ya está disponible de forma anticipada para suscriptoras y suscriptores del canal.
Porque sí, la extrema derecha no empieza siempre gritando censura, deportaciones, recortes o mano dura. A veces empieza antes. Mucho antes. Empieza alterando el lenguaje. Empieza llamando “libertad” al privilegio de quienes más tienen. Empieza llamando “familia” a un modelo único y obediente. Empieza llamando “patria” a una frontera moral. Empieza llamando “sentido común” a una agenda profundamente reaccionaria.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir