Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Spanish Revolution comienza una campaña de suscripción para seguir mostrando la lucha en redes y pelear en la misma plaza que los grandes medios
En Spanish Revolution creemos que somos necesarias después de 10 años, 8 de ellos compaginando nuestros trabajos con el medio de forma altruista. Hace dos años decidimos dar un paso adelante y dedicarnos por completo al periodismo combativo que representa SR, a pesar de todo, a pesar de todos. Y lo hicimos con una máxima: no cederemos ante presiones, no deberemos nada a nadie y no permitiremos a ningún partido político buscarnos las cosquillas. Somos independientes con todas las consecuencias, buenas y malas, que tiene eso.
Creemos que somos necesarias, ya que el clima de polarización ha derivado en un crecimiento inusitado del fascismo en nuestro país y en el mundo, y mientras otros medios intentan sacar rédito económico de la situación, nosotras plantamos cara y denunciamos. Al fascismo, ni agua.
Creemos que somos necesarias porque denunciamos lo que es injusto. Nos hacemos eco de desahucios y los fondos buitre a los que se les permite hacerlos, apoyamos la lucha por las pensiones, denunciamos el uso de paraísos fiscales y de gente insolidaria a pesar de su popularidad, señalamos con dedo acusador los abusos policiales, del Gobierno, de las multinacionales, de las eléctricas o de la Iglesia…
Creemos que somos necesarias porque somos republicanas y siempre lo seremos. Nos importa la memoria histórica y siempre denunciaremos los abusos de la corona. «Los borbones son unos ladrones» como leitmotiv.
Creemos que somos necesarias porque los colectivos tienen nuestro apoyo y defensa, desde el LGTBI a los sanitarios, pasando por el apoyo a los trabajadores precarios, a los investigadores y el aumento del I+D en nuestro país o a las diferentes asociaciones de defensa de derechos humanos.
Creemos que somos necesarias porque nos hacemos eco de las injusticias internacionales, ofreciendo lo que otros medios callan. Assange, Klein, Chomsky, Piketty, Galeano, Mujica… son los nombres que respetamos, seguimos y divulgamos.
Precariedad en Spanish Revolution
Esta situación de total independencia tiene su lado bueno y su lado malo. El malo es un camino largo y duro. Nuestros ingresos son limitados y dependientes de Google y su publicidad y Facebook y sus políticas de censura. Facebook ya nos ha dado con la puerta en la cara porque no queremos entrar por su aro de contenido. Nosotras decidimos lo que publicamos, no hay negociación posible. Y no os vamos a mentir: no nos gusta Google: es una multinacional que no tiene encaje con nuestra ideología, no queremos su dinero. Tenemos un equipo capaz, pero necesitamos estabilidad económica para salir adelante.
Para ello hemos creado esta campaña de suscripción, para no depender de nadie, para crear una comunidad fuerte, para mantener el sentimiento de unidad de izquierda y para ayudarnos entre nosotros. Solo buscamos ser sostenibles, nada más que eso. Pedimos tu ayuda porque creemos que un pequeño gesto también es revolución, es Spanish Revolution.
Entra aquí para formar parte de Spanish Revolution:
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
‘MANGOS’, parte 8 | el peligro que se viene
Durante años nos vendieron Silicon Valley como un laboratorio de futuro. Jóvenes brillantes, garajes, innovación, camisetas negras, discursos sobre conectar a la humanidad y mejorar el mundo. La postal era limpia. La realidad, bastante más sucia. Detrás de cada promesa había concentración. Detrás de cada aplicación gratuita, extracción de datos. Detrás de cada “nube”, centros de datos, contratos, energía, agua, minerales, trabajadores y trabajadoras precarizadas, lobbies y dependencias públicas cada vez más profundas.
Ahora esa vieja maquinaria entra en una fase más peligrosa. Los MANGOS —Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX— no quieren dominar solo una red social, un buscador, un sistema de satélites, una nube o un modelo de inteligencia artificial. Quieren colocarse en todos los puntos por los que tendrá que pasar la economía digital de la próxima década. Chips, datos, cómputo, aplicaciones, satélites, sistemas operativos, distribución, defensa, publicidad, centros de datos y modelos generativos. El menú completo.
Y eso cambia la escala del problema.
‘MANGOS’, parte 7 | Google: la inteligencia artificial que no necesita pedir permiso porque ya vive en tu móvil
Google lleva años vendiéndose como una puerta al conocimiento. Una caja blanca. Un logo simpático. Una promesa infantil de acceso universal a la información. Durante mucho tiempo funcionó. Buscar algo en Internet era “googlearlo”, como si una empresa privada hubiera conseguido convertirse en verbo sin que eso pareciera un problema político. Y ahí empezó todo. Cuando una compañía logra confundirse con una acción cotidiana, ya no compite en un mercado. Organiza el mercado.
Ahora Google forma parte de los MANGOS, el nuevo club de gigantes tecnológicos que aspiran a dominar la inteligencia artificial: Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX. Es, junto a Meta, una de las supervivientes del viejo bloque de las GAFAM. No ha llegado a esta fase desde fuera. No es una recién llegada con hambre de disrupción. Es una de las corporaciones que ya moldeaban Internet antes de que ChatGPT encendiera la fiebre global el 30 de noviembre de 2022.
Su ventaja es brutal. Google no necesita convencer a medio mundo de entrar en su ecosistema porque medio mundo ya vive dentro. El buscador, Gmail, YouTube, Maps, Android, Chrome, Google Docs, la nube, la publicidad. Una arquitectura entera de dependencia cotidiana. La inteligencia artificial no aterriza ahí como un producto nuevo, sino como una capa añadida sobre una infraestructura existente. Gemini no tiene que llamar a la puerta. La puerta es suya.
‘MANGOS’, parte 6 | Nvidia: la fábrica de picos de la fiebre del oro de la inteligencia artificial
Toda fiebre del oro necesita una mentira y una verdad. La mentira es que cualquiera puede hacerse rico si corre lo bastante rápido. La verdad es que casi siempre ganan quienes venden las herramientas. En la inteligencia artificial, esa empresa se llama Nvidia.
Mientras OpenAI, Anthropic, Google, Meta y SpaceX compiten por modelos, asistentes, plataformas, satélites y relatos de futuro, Nvidia ocupa un lugar más frío y mucho más decisivo: el hardware. Los chips. La base material. Sin sus procesadores, no hay entrenamiento masivo de modelos, no hay centros de datos a escala, no hay carrera por la IA generativa, no hay promesa de automatizarlo todo. Hay discursos, sí. Hay presentaciones. Hay CEOs hablando de cambiar el mundo. Pero falta la máquina.
Por eso Nvidia forma parte de los MANGOS, el nuevo acrónimo que agrupa a Meta, Anthropic, Nvidia, Google, OpenAI y SpaceX como las empresas llamadas a dominar la cadena de valor de la inteligencia artificial. Su papel es distinto al de las demás. No necesita llegar directamente a 3.500 millones de usuarios activos como Meta. No necesita tener la aplicación más conocida como OpenAI. No necesita controlar Android como Google ni lanzar satélites como SpaceX. Nvidia está antes. Más abajo. En el sótano real del sistema.
Y quien controla el sótano controla el edificio.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir