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Las elecciones catalanas pusieron en bandeja a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y a Junts per Catalunya repetir la coalición de Gobierno
El bloque independentista obtuvo este domingo la cuarta mayoría absoluta consecutiva en el Parlament de Cataluña y por primera vez supera la barrera del 50% de los votos, según los resultados provisionales con el 99.8% escrutado. Sin embargo, el efecto Illa se transformó en 33 escaños, lo que supone casi duplicar los 17 de los comicios de 2017, y en más de 650.000 papeletas, que equivalen al 23% del electorado y lo convierten en el candidato más votado.
La participación se desplomó hasta el 53,5%, la más baja en la historia y una cifra que supone un descenso de 25,5 puntos porcentuales respecto a 2017. Será el Parlament más plural de la historia puesto que ocho formaciones han obtenido representación este 14F.
A pesar de que el PSC se convirtió en la fuerza política más votada, es improbable que Salvador Illa sea el próximo presidente catalán. Para que esto sucediese, ERC tendría que romper su promesa electoral de no pactar el gobierno con los socialistas para poner en la Generalitat a un político «del 155».
Las elecciones catalanas pusieron en bandeja a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y a Junts per Catalunya repetir la coalición de Gobierno de los últimos años. Sin embargo, si los independentistas se ponen nuevamente de acuerdo, ERC lideraría por primera vez el Gobierno de la Generalitat descabalgando a Junts.

En número de escaños, el principal beneficiado en el espacio independentista fue la CUP, que sube con fuerza al pasar de 5 a 9. ERC sólo gana uno y Junts pierde dos.
Crece la extrema derecha en Catalunya
Vox ha arrasado a PP y a Ciudadanos en Cataluña. Una derrota sin paliativos por la inoperancia de los líderes de ambos partidos, Pablo Casado y Inés Arrimadas, en las urnas catalanas. El PP aspiraba a capitalizar la anunciada caída de Ciudadanos, el partido que había ganado las elecciones con 36 escaños en 2017 y que ahora tiene que conformarse con solo seis escaños, desbordando hasta los cálculos más pesimistas, pero ha sido Vox quien ha engordado su bolsa electoral.
La derecha española ha pasado de los 40 escaños que obtuvo en 2017 a los 20 de este domingo. La extrema derecha de Vox entra por primera vez en el Parlament con 11 escaños y el 7,7% de las papeletas. Se convierte así en el cuarto grupo más importante del Parlament.
Ciudadanos camina hacia la irrelevancia política. En los comicios de 2017 consiguió más de 1,1 millones de votos y ahora no llega a los 160.000: un millón de sufragios menos. Un auténtico descalabro que pasará factura a Inés Arrimadas.
El PP en 2010 era el tercer partido del Parlament y ahora ha quedado relegado al octavo puesto. Pero los resultados no son la clave, lo es el temido sorpasso de Vox. Casado se enfrenta a una situación con un futuro negro: el frente judicial que protagoniza Luis Bárcenas y el duro golpe para las pretensiones de Casado de reunificar a la derecha en el PP cuando su incompetencia ha supuesto el crecimiento de la extrema derecha.

En Comú Podem, la marca de Podemos en Cataluña, repite los mismos ocho escaños que en 2017. En los dos únicos comicios que se habían celebrado hasta ahora desde la investidura del Gobierno de coalición PSOE-UP, los resultados fueron catastróficos para Iglesias: en Galicia quedó fuera del Parlamento y en Euskadi bajó de 11 a 6 diputados. Esa es la lectura positiva de lo ocurrido en Cataluña: se frena la caída.

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