Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La Audiencia Provincial de Huelva impone al usuario una indemnización de 1.500 euros a la doctora y rebaja la condena a seis meses de cárcel.
La Audiencia Provincial de Huelva ha condenado a un usuario que insultó a su propia médica con una indemnización de 1.500 euros y seis meses de cárcel.
Los hechos ocurrieron en el centro de salud de la Palma del Condado, donde el hombre gritó a la médica: “Panchita, vete a tu país de mierda a trabajar, aquí no te queremos”.

La Audiencia Provincial de Huelva (Sección III) ha considerado acreditado que el acusado profirió el grito en el mismo centro de salud, en presencia de otros pacientes y en referencia a la doctora que ese día de marzo de 2020 se encontraba en trabajando en los servicios de urgencias.
Frente a estos testimonios, el ya condenado dijo en la vista que se encontraba con fiebre y mareos y que “no recordaba” lo que le dijo a la doctora en aquel momento.
El tribunal lo ha absuelto, sin embargo, del delito de amenazas del que lo acusaba inicialmente la Fiscalía, al no considerar probado que se dirigiera a ella advirtiéndola con un “como me pase algo de aquí a Huelva, os vais a enterar” y desestima una orden de alejamiento.
Condenas en Huelva
Hace tres días, otro usuario era ondenado a seis meses de prisión el acusado de agredir a un médico del centro de La Orden (Huelva).
El Juzgado de lo Penal 3 de la Audiencia Provincial de Huelva ha ratificado la condena impuesta en vista oral a seis meses de prisión y una multa de seis euros diarios durante un mes al acusado por un delito contra personal sanitario y de un delito leve de lesiones en octubre de 2020 a un médico del centro de salud de La Orden, aunque en ambos se aprecia la atenuante de reparación del daño, según la sentencia a la que ha tenido acceso Europa Press.
Los hechos se remontan, según el escrito de sentencia, al 9 de octubre de 2020, cuando el acusado acudió al centro de salud de La Orden, de la capital, y accedió a la consulta de su médico sin permiso y «mostrándose agresivo con el facultativo porque este le había colgado una llamada realizada en la misma mañana tras ser insultado por el mismo».
En este sentido, el acusado, según indica la sentencia, «agarró al médico por el pecho, empujándolo contra la pared y dándole dos puñetazos en el rostro, agresión que acabó cuando el perjudicado consiguió salir de la consulta y ser auxiliado por el personal del centro».
Asimismo, como consecuencia, el facultativo sufrió «lesiones consistente en eritema y edema a nivel de frente, pómulo derecho y tabique nasal, importante edema conjuntival y edema parpebral».
Vox y el racismo
La irrupción de Vox está produciendo un clima dañino contra las personas migrantes, racializadas y pobres, que ya es tangible en el plano estadístico.
El monopolio del racismo no es exclusivo de Vox, pero desde su aparición se ha observado un latente crecimiento de los delitos de odio hacia estas personas.
Que VOX sea un partido de ultraderecha y racista no es un hecho noticiable, es una realidad, pero exacerba un panorama social que atenta contra los derechos humanos más básicos.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir