23 May 2022
DESTACADA, POLÍTICA ESTATAL

La Vanguardia analiza como la prensa blanquea la violación: «Pobre chaval» 

Los medios de comunicación tienen una función social y su repulsa y condena contra la violación debería ser absoluta.

Para tratar el tema de la violación de Santi Mina la Radio Galega hizo participe al abogado Pablo Viana en el programa deportivo Zona Mixta, que se emite diariamente entre las 15.00 y las 16.00 horas.

Viana inició su intervención reconociendo que aún no se había leído la sentencia que condena al jugador pero no dudó en concluir que cuando abusó de la joven que lo denunció lo hizo porque había tenido «una mala noche».

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«Esto ha sido una mala tarde, una mala noche, una mala borrachera, un error. Y por el otro lado hay gente que se aprovecha de que enfrente tienen a Santi Mina». Tras esas palabras el presentador de la cadena pública apuntilló: «Es la explicación que buscábamos. Muchas gracias».

El abogado dijo también que: «Es una persona que está en un momento delicado y que se ha dejado la piel por el club. No creo que en este momento lo mejor sea apartarlo. No tiene demasiada justificación».

«Ha sido un craso error llegar hasta el acto del juicio oral. El jugador tenía que haber meditado la posibilidad de un acuerdo por muchos miles de euros que le hayan pedido».

Sobre su regreso a los terrenos de juego el letrado dijo que «la gente debe reeducarse. Tienes que respetar al jugador que está ejerciendo su profesión. Si en los campos le llaman tal y tal pues eso tendrá que ser objeto de sanciones al club que permita en su grada ese tipo de cánticos. Será cuestión del jugador decidir si puede jugar o no con esa presión».

Viana también se mostró en contra de que el Celta de Vigo decida despedir al jugador: «Es anticipado. Por el cariño y el trato que le debes dar a un jugador en esta situación».

Ese mismo día, La Razón se refirió a “la noche que arruinó la carrera de Santi Mina” y El Heraldo de Aragón se hizo eco de otra noticia con este titular: “Un joven de Zaragoza paga caro las relaciones sexuales con una novia a la que doblaba la edad”. El “joven” tenía 28 años y la “novia”, 13. Tres más que diez, dos menos que 15.

Estas son las noticias que ha utilizado Begoña Gómez en La Vanguardia para criticar esta deriva de los medios de comunicación.

Para ello Gómez recoge lo que advirtió la escritora Katixa Agirre, quien señaló en Twitter que esos enunciados le recordaban a una noticia que vive ya en la reciente historia de la infamia de la prensa española, la nota de El Diario Vasco del 2009 titulada “La caída de un chico diez”, en la que se describía así a José Diego Yllanes: “Un buen amigo, un chico excelente, trabajador” que “lo tenía todo: una buena familia, un piso que se acababa de comprar, un coche, otra novia”. La “mala noche” de Yllanes fue la del 7 de julio del 2008, en la que violó, apaleó y mató a la enfermera de 20 años Nagore Laffage, que se había negado a tener relaciones sexuales con él. 

«Hay toda una constelación internacional de ‘buenos chavales’ a los que ‘una mala noche’ truncó un futuro prometedor, que iba a estar lleno de novias formales y coches y empleos bien remunerados. Chanel Miller escribió sobre el que la violó a ella en el libro Tengo un nombre (Blackie Books). En el juicio en el que se dirimió su caso a ella se la conoció como “la chica borracha de la fiesta”, mientras que él, Brock Turner, de 19 años, fue caracterizado por los medios como otro chico diez, un campeón de natación que iba a graduarse en Stanford», explica.

«Las preguntas a las que sometieron a Miller en ese juicio son deprimentemente parecidas a las que sufrió la mujer de Mojácar a quien Santi Mina introdujo el pene en la boca y los dedos en la vagina sin su consentimiento. ¿Sigue yendo al cine y a la playa?, ¿aún lleva ropa ajustada? La cultura de la violación también es esto: un verbo mal puesto, una pregunta imbécil, un pobre chaval y una chica borracha que no se resistió lo suficiente», se cuestiona y concluye.