La Púnica vuelve a retratar el subsuelo político del PP madrileño
La Púnica no era una manzana podrida. Era un frutero entero.
La Audiencia Nacional sienta en el banquillo a Francisco Granados, a otras 40 personas y a 79 empresas por otra pieza del caso Púnica. Suelo público, transportes, adjudicaciones, Mintra, Arpegio y una petición de 42 años de cárcel para quien fue secretario general del PP de Madrid.
Entre 2003 y 2011, mientras vendían gestión, eficiencia y “libertad”, la maquinaria madrileña aparece otra vez bajo sospecha por convertir lo público en negocio privado. No hablamos de errores administrativos. Hablamos de presuntos contratos teledirigidos, pliegos a medida y dinero común puesto al servicio de una trama.
Otra vez el mismo olor. Otra vez los mismos despachos. Otra vez Madrid como laboratorio del saqueo elegante.
Peinado aprieta contra Begoña Gómez pese al informe de la UCO
Peinado aprieta contra Begoña Gómez pese al informe de la UCO
Primero llega un informe de la UCO que no encuentra ingresos opacos y desmonta una de las grandes insinuaciones del caso. Después, el juez Peinado cita de nuevo a Begoña Gómez, Juan Carlos Barrabés y Cristina Álvarez para el 9 de junio y agita la posibilidad de que puedan “eludir” la Justicia.
Así funciona el barro cuando se viste de procedimiento.
Una causa impulsada por acusaciones de extrema derecha, cuatro delitos sobre la mesa, dos años de investigación y un relato que sigue avanzando aunque algunas piezas clave no encajen. Porque el objetivo ya no parece solo judicial. También es político, mediático y profundamente corrosivo.
Cuando una resolución necesita invocar a Fernando VII para hablar de reuniones en Moncloa, quizá el problema no está solo en los hechos investigados. Quizá también está en la escenografía.
El Consell intenta trocear la huelga educativa mientras el profesorado exige negociar de verdad
La Conselleria presume de acuerdo histórico, pero mantiene ratios rechazadas por las y los docentes y presiona para firmar por partes lo que debería resolverse de forma global.
Loiu no se tapa con ETA: el Gobierno vasco intenta convertir los porrazos a la Flotilla en un problema de orden público
La Ertzaintza cargó contra quienes recibían a activistas de la Flotilla. El Gobierno vasco pidió perdón, sí. Pero después hizo lo de siempre: hablar de “orden público”, señalar a la “extrema izquierda” y sacar ETA del cajón para embarrar el debate.
Porque cuando el poder no puede borrar las imágenes, intenta cambiar el marco.
Hubo 4 detenidos, 7 agentes de baja según el consejero y una explicación oficial que huele demasiado a coartada. Lo que vimos fue otra cosa: porrazos contra la solidaridad con Palestina. Y eso no se maquilla con tecnicismos.
¿Molesta más una protesta que un genocidio?
España hierve en mayo mientras los negacionistas siguen mirando la nieve
España hierve en mayo y todavía hay quien usa una nevada para negar el incendio.
No es “calorcito”. No es “qué raro está el tiempo”. No es una anécdota para tertulianos con el aire acondicionado puesto. En lo que va de año ya van 12 récords diarios de calor y cero de frío. España lleva desde abril de 2022 sin un récord frío, mientras acumula 100 nuevos récords cálidos.
Y lo peor no es solo el termómetro. Lo peor es quién paga primero.
Porque el calor extremo no golpea igual a quien vive en un chalet con piscina que a quien duerme en un piso recalentado, trabaja en la calle o no puede encender el aire por miedo a la factura. La crisis climática tiene responsables. Y también tiene víctimas.
Netanyahu expande la guerra en Líbano y llama seguridad a una ocupación
Netanyahu acaba de dejarlo bastante claro: el alto el fuego en Líbano vale lo que Israel quiera que valga.
Desde el 17 de abril había una tregua. Sobre el papel. Porque sobre el terreno el ejército israelí no se ha ido, sigue ocupando parte del sur de Líbano y ahora presume de ampliar operaciones, tomar “posiciones estratégicas” y reforzar una supuesta zona de seguridad dentro de territorio ajeno.
Traducción: ocupación.
Desde el 2 de marzo, la ofensiva israelí ha dejado más de 3.200 personas asesinadas y más de 1 millón de desplazadas en Líbano. Aldeas demolidas, infraestructuras civiles destruidas, nuevas órdenes de evacuación y más de 100 objetivos bombardeados en una sola noche.
Y mientras tanto, Washington mira, calcula y bendice. El Gobierno de Trump habría dado luz verde a la escalada, con una condición casi obscena: no destrozar Beirut demasiado. Como si el problema fuera la intensidad estética de la destrucción y no la destrucción misma.
Israel vuelve a repetir el guion de la ocupación de Líbano. El mismo fracaso. La misma soberbia. La misma maquinaria de guerra vendida como defensa.
El conseller de Sanidad y los 25 millones públicos al grupo privado dirigido por su hermano
25 millones públicos y demasiados apellidos cerca
La sanidad pública valenciana no está para engordar clínicas privadas, ni para convertir las listas de espera en una autopista hacia el negocio.
Según la información publicada, la Conselleria de Sanidad derivó más de 25 millones de euros a empresas del grupo privado dirigido por el hermano del conseller Marciano Gómez. Primero llegaron las derivaciones. Luego, la compra por Ribera Salud por 120 millones.
Casualidades, dicen.
Pero cuando el dinero público acaba reforzando empresas privadas conectadas familiarmente con quienes toman decisiones políticas, ya no hablamos solo de gestión. Hablamos de un modelo. Un modelo en el que la pública se vacía, la privada factura y la ciudadanía espera.
Y siempre esperan las mismas personas.
La UCO deja a Peinado sin el relato que necesitaba
La UCO no encontró el botín. La derecha encontró otra excusa.
El informe no señala movimientos sospechosos en las cuentas de Begoña Gómez. Nada de imperio oculto. Nada de enriquecimiento. Nada de la gran trama que llevaban meses vendiendo. Pero da igual. El PP ya ha decidido que 206 euros sirven para sostener una película de corrupción si la protagonista es la esposa de Pedro Sánchez. Peinado empuja, la derecha agita y la maquinaria del fango sigue funcionando aunque la realidad le haya estallado en la cara.
Kitchen: los audios que retratan la guerra sucia del PP y que el público no pudo escuchar
Kitchen no era una cloaca: era una tubería conectada al PP
Un comisario confesando que la operación existió. Audios que apuntan a Cospedal. Fondos reservados. Un chófer pagado durante dos años con dinero público. Billetes de 500 euros. Y una frase que lo resume todo: había que parar la “libretita”.
Esto no va de policías sueltos ni de manzanas podridas. Va de un partido usando el Estado como si fuera su empresa de limpieza. Para tapar su caja B. Para borrar pruebas. Para proteger al poder mientras a la gente corriente le pedían sacrificios, recortes y obediencia.
El caso Kitchen retrata una época. Y también una forma de entender la política: las instituciones para ellos, la ley para los demás.
La nostalgia es una trampa política para blanquear la desigualdad
La nostalgia también miente
Nos venden el “antes se vivía mejor” como si fuera una verdad de sobremesa. Pero ese antes tenía mujeres sin autonomía, trabajadoras y trabajadores sin derechos, personas LGTBI perseguidas, pobreza normalizada y silencio obligatorio. No era paz. No era orden. Era privilegio para unos pocos y obediencia para casi todas y todos.
El artículo va de eso: de cómo la derecha convierte la nostalgia en una trampa política para blanquear desigualdad, machismo y represión. Porque cuando alguien dice que quiere “volver atrás”, conviene preguntar algo muy simple: atrás, exactamente, para quién.
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Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
STARSHIELD: la GUERRA PRIVADA (con dinero público) de MUSK #ReportajeSR
¿Es Elon Musk más poderoso que un Estado? Analizamos cómo SpaceX ha dejado de ser una empresa de cohetes para convertirse en el «sistema nervioso» de la guerra moderna. Desde el uso…
HANOVER INSTITUTE: cómo ISRAEL está HACKEANDO ChatGPT para engañarte #ReportajeSR
En este nuevo reportaje de SpanishRevolution, Patricia Salvador desvela una de las operaciones de desinformación más sofisticadas hasta la fecha: la creación del falso «Hanover Institute». ¿Cómo es posible publicar más de…
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