16 Jul 2026

Autor: Redaccion

f5d3526e eee5 4538 92b2 799067e480a1
DESTACADA, POLÍTICA ESTATAL

La fiesta de Alvise se pudre por dentro 

La ultraderecha española tiene una habilidad casi industrial para fabricar cruzadas morales con materiales de derribo. Se presenta como azote de la corrupción, como voz del pueblo, como martillo contra “la casta”, y luego basta rascar un poco para que aparezca lo de siempre: personalismo, dinero opaco, acoso, peleas internas y mucho vídeo grabado para mantener encendida la secta. Lo de Se Acabó La Fiesta ya ni siquiera necesita demasiada interpretación. Lo están contando desde dentro.

El 25 de junio, Solier y Nora Junco, eurodiputados elegidos como número dos y tres de la lista de SALF en las europeas de 2024, arremetieron contra Luis “Alvise” Pérez con una dureza poco habitual entre antiguos compañeros de papeleta. Dijeron que “lleva la mentira en el ADN” y que puede terminar siendo “el más corrupto de los corruptos”. No lo dijo una tertulia progresista. No lo dijo un adversario ideológico de izquierdas. Lo dijeron quienes entraron al Parlamento Europeo gracias al mismo artefacto político que él vendía como una revolución anticasta.

bd085c27 a515 46fb bf52 377f1f105d37
POLÍTICA ESTATAL

Telecinco lee en antena la condena a Unicorn Content: cuando el espectáculo pisotea el honor 

Telecinco tuvo que leer este jueves una condena en directo contra Unicorn Content, la productora de Ana Rosa Quintana, por lo que la justicia considera una “intromisión ilegítima e injustificada” en el derecho al honor de Romi Murillo Martínez. No fue una rectificación voluntaria. No fue un gesto de responsabilidad. Fue una sentencia. Y eso cambia bastante las cosas.

El encargado de leer el fallo fue César Muñoz en El tiempo justo, el programa que ocupa la sobremesa de Telecinco desde la cancelación de TardeAR en septiembre de 2025. La escena tenía su punto de ironía amarga: una productora condenada por lo emitido en un programa desaparecido tiene que escuchar su propia condena en el espacio que lo sustituyó. Mismo canal. Misma franja. Misma empresa detrás. La maquinaria sigue.

63191c52 3d88 4dbb bcba f2b0579aa573
POLÍTICA ESTATAL

El PP ya no necesita controlar todos los medios: le basta con pagar el clima 

La estrategia no nace en Aragón, pero en Aragón se ve sin maquillaje. El Partido Popular ha entendido que gobernar ya no consiste solo en aprobar presupuestos, privatizar servicios o colocar a los suyos en los puestos clave. También consiste en ocupar el aire. Marcar conversación. Llenar tertulias. Premiar obediencias. Hacer que la crítica parezca ruido y que la propaganda parezca paisaje.

Madrid fue el laboratorio. Isabel Díaz Ayuso convirtió la comunicación política en una guerra permanente: eslogan, bronca, victimismo, bandera y medios girando alrededor del personaje. Todo muy moderno, muy agresivo, muy de manual. Pero detrás de la épica prefabricada hay algo bastante menos heroico: dinero público, campañas institucionales, gasto en publicidad y una red mediática que no vive solo de audiencias, sino también de contratos. El relato de la “libertad” se paga. Y se paga con dinero de todas y todos.

58cf4226 3e73 4e75 88ba 658f4ec2aa21
INTERNACIONAL

De la Espriella y la nueva pinza ultra sobre América Latina 

Abelardo de la Espriella todavía no ha tomado posesión y ya se mueve como lo que es: una pieza más de una red reaccionaria que ha entendido perfectamente el momento. Su investidura será el 7 de agosto, pero el alineamiento empezó antes. El 21 de junio, tras ganar la segunda vuelta en Colombia, el abogado ultraderechista empezó a recibir felicitaciones, llamadas, guiños y bendiciones políticas de una constelación que no se improvisa. Trump al fondo. Vox al lado. Ayuso sonriendo desde Madrid. Noboa en Ecuador. Mulino en Panamá. Fujimori en Perú. Y Lula como excepción incómoda en Brasil.

No es diplomacia. Es bloque.

La operación tiene una estética conocida: seguridad, libertad, democracia, desarrollo. Palabras grandes para tapar una política pequeña: más frontera, más policía, más mercado, más subordinación a Washington. La ultraderecha ha aprendido a hablar como si defendiera pueblos mientras prepara gobiernos para las élites. Le llaman recuperar credibilidad internacional. Quieren decir volver al redil. Le llaman aliados firmes. Quieren decir socios ideológicos. Le llaman lucha contra el narcotráfico. Quieren decir militarización con permiso de Estados Unidos.

f14abdf6 af9a 4c0b 8c72 c67db60326f3
POLÍTICA ESTATAL

València, Desokupa y pisos turísticos: la ciudad convertida en una máquina de expulsar gente 

El caso parece una anécdota grotesca, casi una caricatura de la València especulativa. Pero no lo es. Es una radiografía. Una propietaria extranjera de un piso en Benicalap, situada en Estados Unidos. Una pareja de Letonia y Estados Unidos que ocupaba la vivienda en régimen de alquiler. Una inspección de la Policía Local. Dos trabajadores de Desokupa dentro del inmueble. Un anuncio en Booking. Una multa de 10.000 euros. Y, al fondo, la misma pregunta de siempre: quién manda realmente en la ciudad cuando la vivienda deja de ser un derecho y se convierte en caja registradora.

Según publicó elDiario.es, la Policía Local inspeccionó a finales de febrero un piso turístico en Benicalap y levantó acta por funcionar sin licencia. El inmueble figuraba en el registro autonómico desde 2018, pero carecía de título habilitante y de informe de compatibilidad urbanística. En mayo, el Ayuntamiento cerró el trámite y notificó a la propietaria una sanción de 10.000 euros por falta grave.

Hasta ahí, nada nuevo en una ciudad donde el turismo ilegal ya no entra por la ventana, entra por la puerta grande. Lo escandaloso llega después. La propietaria recurrió la sanción alegando que no controlaba la vivienda, que la pareja inquilina la realquilaba irregularmente desde el inicio, que el contrato era de solo 11 meses y que desde 2024 intentaba recuperar el piso sin éxito. Es decir, una cadena de irregularidades sobre otra cadena de irregularidades. El capitalismo inmobiliario no es un desorden: es un sistema que vive del desorden.

1a25c712 56d0 46f2 bb86 4404b8ace01b
POLÍTICA ESTATAL

Podemos pide que Morocho declare por la guerra sucia contra el partido 

odemos ha pedido al juez Santiago Pedraz que cite como testigo al inspector jefe Manuel Morocho en la causa sobre la guerra sucia contra el partido. No es un nombre cualquiera. Morocho fue el policía que investigó Gürtel y la caja B del PP, el agente que no miró hacia otro lado cuando la corrupción del partido de Mariano Rajoy empezaba a enseñar las costuras de un régimen podrido hasta la moqueta. Y por eso, precisamente por eso, acabó apartado, presionado y enviado al corazón de la brigada política.

Policías al servicio de intereses partidistas, informes basura, medios dispuestos a amplificar montajes y una maquinaria institucional utilizada para golpear adversarios políticos. No hablamos de una anécdota. Hablamos de Estado. De cloacas. De una democracia convertida en herramienta de persecución cuando el poder siente que puede perder el control.

fb3efb7d b576 41b2 aa00 60ec29a4beda 1024x576 1
MEDIO AMBIENTE

Gigafactorías de IA: el nuevo pelotazo digital que amenaza con convertir territorios enteros en zonas de sacrificio 

Europa quiere tener su propia inteligencia artificial. Esa es la frase bonita. La vendible. La que cabe en una rueda de prensa, en un plan estratégico y en un titular amable sobre soberanía tecnológica. Bruselas no quiere depender de Estados Unidos ni de China para entrenar modelos de IA, desplegar sistemas avanzados y sostener su propia infraestructura digital. Hasta ahí, cualquiera entiende el problema.

Pero luego viene la letra pequeña. Y la letra pequeña pesa toneladas.

La Unión Europea ha puesto sobre la mesa 20.000 millones de euros para levantar entre tres y cinco grandes “gigafactorías de IA”. España quiere una. El Gobierno ha decidido correr antes incluso de que Bruselas publique el concurso oficial y ya ha aprobado más de 1.000 millones de euros para apuntalar la candidatura: 719 millones para la sociedad público-privada que gestionaría la infraestructura y otros 300 millones como aportación voluntaria a EuroHPC, el organismo europeo que coordina las inversiones en supercomputación.

a32f399c 41fc 4b9e 8fda 059c767bb8e2
DESTACADA, INTERNACIONAL

Venezuela bajo los escombros: 1.450 muertos y una reconstrucción que no puede convertirse en negocio 

Venezuela necesita rescate, atención sanitaria, agua, refugios, comida, comunicaciones, escuelas seguras, infraestructuras revisadas y viviendas habitables. Necesita que las niñas y los niños no duerman bajo lonas mientras los despachos calculan rentabilidades. Necesita que las trabajadoras y los trabajadores de emergencia tengan medios. Necesita que las familias sepan dónde están sus desaparecidos. Necesita ayuda sin chantaje, sin propaganda, sin bloqueo moral, sin convertir cada camión en una bandera.

El terremoto del 24 de junio no pidió pasaporte antes de matar. La respuesta tampoco debería pedir obediencia política para salvar. Entre los escombros no hay ideología que valga: hay vidas, y quien especula con ellas ya ha elegido bando.

079c2e1f f15e 41fa a680 4800a97e1255
POLÍTICA ESTATAL

La causa contra Zapatero se desborda entre filtraciones, joyas y una investigación cada vez más difícil de acotar 

La causa abierta en la Audiencia Nacional contra José Luis Rodríguez Zapatero ha dejado de ser una investigación delimitada para convertirse en una maquinaria expansiva. Una de esas máquinas que empiezan por un punto concreto y, de pronto, lo quieren devorar todo. El juez José Luis Calama partió del rescate público de Plus Ultra, pero las diligencias ya se han extendido a los trabajos del expresidente para Análisis Relevante, a asesorías en Latinoamérica, a la empresa de sus hijas y hasta a unas joyas encontradas por la UDEF en una caja fuerte de su despacho de Ferraz.

Zapatero denuncia que está siendo sometido a una “causa general”. No es una expresión menor. La defensa sostiene que la investigación ha traspasado los márgenes razonables de una instrucción penal y que, por el camino, se ha producido un “atropello” contra su intimidad. Y ahí empieza el problema político, judicial y mediático. Porque una cosa es investigar posibles delitos. Otra, muy distinta, es convertir una causa en una red de arrastre donde cabe todo: agendas, chats, pendrives, discos duros, mensajes privados y sospechas que se van encadenando como si la amplitud fuera una prueba.

Aquí conviene no hacer trampas. Hay hechos que deben investigarse. Hay indicios que la Audiencia Nacional considera relevantes. Hay acusaciones graves. Pero también hay derechos. Y cuando la investigación penal se convierte en espectáculo, la frontera entre justicia y linchamiento se vuelve peligrosamente fina.

70d152d6 5fe8 42fc 8ff4 b3304c44709a
DESTACADA, INTERNACIONAL

Venezuela entre escombros y petróleo: los terremotos destapan las miserias de Estados Unidos 

Los dos terremotos que golpearon Venezuela el 24 de junio no solo abrieron grietas en edificios de Caracas y La Guaira. También dejaron al descubierto otra fractura más profunda: la de un poder estadounidense que dice acudir al rescate mientras calcula beneficios, alianzas y petróleo. La tragedia humana se mide en vidas atrapadas bajo el hormigón, familias buscando nombres entre ruinas y rescatistas peleando contra el reloj. Washington, en cambio, parece medirla también en influencia.

La Administración Trump ha presentado su respuesta como una operación “amplia, rápida, eficaz” e “integral del gobierno”, en palabras de Marco Rubio. El Departamento de Estado ha enviado tres equipos especializados de búsqueda y rescate urbano, ha desplegado un DART con más de 250 personas y ha prometido 150 millones de dólares en asistencia. Es mucho dinero. Es mucha logística. Y es también una puesta en escena cuidadosamente diseñada para demostrar que Estados Unidos sigue mandando en el hemisferio occidental.